La decisión del Real Madrid de inscribir a Franco Mastantuono en el Castilla pero haber jugado ante Osasuna en el primer partido de LaLiga ha traído consigo un sinfín de debates, incluyendo la remota posibilidad de que el club presidido por Florentino Pérez tenga que afrontar consecuencias legales por hacerlo.
La preocupación por la posible alineación indebida de Mastantuono en el Real Madrid cobró fuerza tras la advertencia de Miguel Galán, presidente de CENAFE (Centro Nacional de Formación de Entrenadores de Fútbol de España), quien sostenía en ‘El Chiringuito’ que la inscripción del argentino en el equipo filial se realizó “con manifiesta mala fe”.
La ‘trampa’ del Real Madrid con Mastantuono es legítima
De todas formas, hasta el momento, ese debate no ha ido a más y se ha aceptado que la ‘trampa’ del Real Madrid es legítima. Aunque no es la primera vez que ocurre entre los equipos de LaLiga.
El debate sobre la alineación indebida no se limita a la mera inclusión del jugador en la convocatoria. Según explicó el funcionario, “la mera inclusión de un jugador en la lista de convocados y alineables no constituye una infracción de alineación indebida.

Para que dicha infracción se configure es imprescindible que el jugador dispute, al menos, algunos segundos del encuentro”. En este sentido, Mastantuono cumple con los requisitos formales para ser alineado, ya que posee una licencia válida.
Sevilla, Villarreal, Mallorca o Cádiz hicieron lo mismo hace apenas un par de temporadas
Ante esto, lo que hizo el Real Madrid fue agarra a los varios precedentes en los últimos años de fichajes que, como Franco Mastantuono, se han inscrito con sus filiales usando dorsales más allá del 25, que corresponden teóricamente a los filiales.
Tampoco debe confundirse con las de Vinicius y Rodrygo en sus primeras campañas como madridistas, que sí llegaron a jugar con el Castilla, o con Ilias Akhomach (Villarreal) o Stanis Idumbo (Sevilla) en la 2023/2024.

De todas formas, junto a los jugadores de los entonces Villarreal o Sevilla, hay otros casos de equipos que inscribieron a sus fichajes con fichas de sus filiales pero que jugaron con el primer equipo en LaLiga sin haber pasado por el segundo equipo.
Más de diez equipos repitieron esta fórmula sin caer en sanciones
Es el caso de Chadi Riad y Sergi Altimira con el Real Betis en la temporada 2023/2024; así como también lo hizo el Sevilla FC con Agoumé y Hannibal Mejbri; el Cádiz CF, a través de Robert Navarro y Lucas Pires; Las Palmas, con Julián Araujo; o el Almería, a través de Luka Romero.
Incluso pasó esta misma situación durante la pasada temporada, cuando en Las Palmas Fábio Silva y Dário Essugo fueron inscritos cedidos desde grandes de Europa y que fueron dos de los más importantes del equipo amarillo. Además, Robert Navarro, que la temporada anterior jugó con ficha del filial durante su cesión en el Cádiz, llegó a repetir con el del Mallorca siendo propiedad de los bermellones.
En conjunto, más de una decena de clubes se han beneficiado de esta figura en apenas dos campañas, normalizando una práctica que responde tanto a razones administrativas como a condicionantes del ‘Fair Play Financiero’. Ninguno de esos casos acabó en sanción o en una resolución adversa por parte de la RFEF, lo que refuerza la idea de que la maniobra es legal y plenamente asumida dentro del marco normativo.






