Carlo Ancelotti, con la gorra blanca y el silbato en la mano derecha, se paseaba el pasado martes en solitario por el campo 1 de Valdebebas, un rato con los brazos atrás y otro con los brazos cruzados, siguiendo de cerca los ejercicios de sus todavía jugadores. Comenzó su larga despedida del Real Madrid.
“El fútbol, como la vida, son aventuras que empiezan y terminan. Un día tenía que acabarse”, afirmó el técnico italiano momentos antes de jugar contra el Mallorca, donde ganaron por un 1-0 en el Bernabéu. Fue un día después de conocerse que, a partir del 26 de mayo, cambiará el banquillo blanco por la selección brasileña.
Carlo Ancelotti, con 15 títulos, es el entrenador más laureado de la historia del Real Madrid
Fue un Carlo Ancelotti serio y, por momentos, algo incómodo durante su comparecencia pese a asegurar que se sentía “muy feliz“. Y no es para menos. Porque el italiano se marcha de Concha Espina, aún de todas las complicaciones vividas este año, y de no llevarse ningún título, como el entrenador más laureado de la historia del Real Madrid.
Todo comenzó el 16 de abril de 2014. En Mestalla, contra el FC Barcelona, la carrera de Bale cocinó el primero de Ancelotti. Tras esa Copa del Rey, 14 trofeos más. Dos ligas (2022 y 2024), otra Copa (2023), dos Supercopas de España (2022 y 2024), tres Champions (2014, 2022 y 2024), tres Supercopas de Europa (2014, 2022 y 2024) y dos Mundiales de Clubes (2014 y 2022). Las baldosas hacia el decimoquinto título se colocaron en Wembley. Entonces cazó a Miguel Muñoz. Después, tocó sorpasso.

Un Miguel Muñoz, el entrenador más longevo del Real Madrid, que siempre ha sido una de las grandes leyendas en el club de la capital. Se hizo cargo del equipo en la 1959/1960, ni dos años después de retirarse como futbolista, y se quedó al cargo de la plantilla durante más de trece años, en los que ganó nueve ligas, dos Copas de Europa, dos Copas del Generalísimo y una Intercontinental para un total de 14 trofeos.
Un liderazgo silencioso y capacidad de vestuario, su fórmula para el éxito
Con Ancelotti, mucho se ha ganado en Europa pero no tanto en las competiciones naciones. Ancelotti solo ha logrado ganar dos ligas, ambas en su segunda etapa, en la temporada 2021-2022 y en la 2023-2024. En su primera etapa vio con el FC Barcelona y el Atlético de Madrid le privaban del título doméstico.
De todas formas, lo que hizo único a Ancelotti en el Real Madrid no es solo su capacidad para ganar, sino cómo lo consigue: con calma, liderazgo silencioso y una gestión de vestuario que lo convirtió en un “padre futbolístico” para estrellas como Modric, Benzema o Vinicius. Pocos entrenadores han sabido equilibrar el ego y el talento como él. Y ese es también su gran éxito.

Quizá esa mano dura ha faltado en momentos como los de esta temporada, pero no solo eso ha faltado. Hay más fallos en la confección de la plantilla que se escapan a sus funciones. Han faltado más cosas este año, él las ha visto y ha puesto la voz para intentar darle la vuelta, pero de poco ha servido, no ha sido escuchado y no se le ha hecho caso, y al final ha sido él quien ha sido sacrificado.
Cabe decir, además, que Ancelotti no solo es el entrenador con más títulos en la historia del club del Sabtiago Bernabéu, sino que se coloca, en este momento, como el quinto técnico que más ha ganado en la historia del fútbol, con 30. Esto, tras pasar por varios de los mejores clubes europeos, como Juventus, Milan, PSG, Chelsea, Bayern de Múnich y el propio Real Madrid. El que más, Alex Ferguson con 49, seguido de Pep Guardiola con 39.
“Si me hubieran dicho que iba a ganar 11 títulos en cuatro años…”
“Cuando empecé a dirigir, nunca imaginé que entrenaría al Madrid seis años. Y si me hubieran dicho que iba a ganar 11 títulos en cuatro, lo hubiera firmado con sangre“, contó Carlo. “Esta temporada no ha salido bien por muchas cosas, pero la evaluación general es que ha sido un periodo inolvidable. No me arrepiento de nada. He sacado lo máximo de mí y los títulos hablan por sí mismos”, reivindicó después de un curso muy complicado.
Xabi Alonso, bendecido por el propio Ancelotti (“tiene todas las puertas abiertas porque ha demostrado ser uno de los mejores entrenadores del mundo”), tendrá la tarea de ilusionar de nuevo a varios futbolistas que lo han ganado todo… y parecen faltos de hambre de títulos.
A diferencia de lo que parecía la pasada temporada, lo hará con un temible FC Barcelona en frente, con Flick y Lamine Yamal a la cabeza. La misión no parece fácil, pero tampoco hay que olvidar que la plantilla del Real Madrid acumula mucho talento, más allá de los agujeros a subsanar en el mercado de traspasos. Pero eso ya no será cosa de Ancelotti.






