Tadej Pogacar no necesita atacar en un puerto para sacudir el mundo del ciclismo. Le basta una frase. En mitad de su semana de entrenamientos en Gran Canaria, el esloveno soltó un comentario que ha vuelto a poner patas arriba una discusión que parecía dormida: el calendario de las grandes vueltas.
Cuatro veces ganador del Tour y campeón del mundo, habló sin rodeos. Quiere volver a correr La Vuelta, pero la coincidencia actual con el Tour se lo complica. Su propuesta es simple, y sería tan sencillo como cambiar las fechas.
Pogacar agita el calendario: “Si el Giro y La Vuelta se intercambiaran las fechas, todo sería más fácil”
“Siempre digo que si Giro y Vuelta se intercambiaran las fechas sería mejor por clima y para poder ir”, comentó Pogacar en Gran Canaria. Un mensaje que reabre un debate que lleva años moviéndose entre despachos, chats de organizadores y pasillos de la UCI, pero que nadie del nivel de Pogacar había puesto sobre la mesa con tanta claridad.
El planteamiento del líder del UAE Team Emirates-XRG es lógico. Sería disputar el Giro en mayo exige una preparación larga y dura que choca con el reto de defender el Tour en julio. Después de ese desgaste, llegar a La Vuelta en condiciones es casi pedir lo imposible.
Cambiar el orden, el de La Vuelta primero, luego Tour y finalmente Giro de Italia, le permitiría afrontar la ronda española en serio. Y de paso, aumentaría el peso internacional de la carrera que dirige Javier Guillén.
Gran Canaria, un buen sitio para soltar ideas
Tampoco fue casual el lugar elegido para soltar la bomba. Pogacar está estos días como embajador del proyecto ‘Gran Canaria 365‘, una iniciativa que busca convertir la isla en un punto fijo para ciclistas de todo el mundo.
Y razones no le faltan: clima suave, carreteras exigentes, puertos largos y buenas conexiones. Las montañas volcánicas de la isla son, para muchos, el gimnasio perfecto para preparar un asalto al Tour.

Las rutas que han hecho estos días Pogacar, Ciccone, Tiberi y compañía no tienen nada de relajadas. Los Cercados de Espino, Soria, Barranquillo Andrés… nombres que invitan a apretar dientes más que a sacar fotos. El domingo, Pogacar se pondrá el dorsal en la TotalEnergies Gran Fondo Pico de las Nieves. Una subida que encaja con su forma de ver el ciclismo: si hay un reto delante, lo toma.
“El hecho de que alguien como Pogacar entrene aquí convierte a Gran Canaria en un escaparate mundial”, resumía Antonio Morales, presidente del Cabildo. El mensaje es evidente, y es que si Pogacar elige esta isla para afinar la forma, no es por casualidad.
Tadej Pogacar se fija en Milán-San Remo y París-Roubaix para 2026
Aunque no hay calendario cerrado, Pogacar ya tiene dos metas grabadas para 2026: Milán-San Remo y París-Roubaix, las únicas grandes clásicas que le faltan en un palmarés que parece escrito a medida.
Sobre el Tour 2026, que saldrá desde Barcelona, avisa: “Serán tres semanas duras“. Lo dice con naturalidad, como si hablara de un entrenamiento más. Su verdadera espina está en La Vuelta. La ganó, la conoce, la disfruta… pero nunca encuentra el encaje perfecto para volver a reventarla.

Su ambición sigue intacta. Después de una temporada 2025 que muchos ya comparan con lo mejor de Merckx, Pogacar admite medio en broma que 2026 puede parecer peor solo porque ha puesto el listón en las nubes. Quiere repetir, dominar y descubrir territorios nuevos. Uno de ellos es Montreal, donde sueña con completar un triplete histórico: dos mundiales seguidos y una victoria que aún se le resiste.






