Fernando Alonso lleva meses señalando el año 2026 como la fecha en la que se resolverá su destino en la Fórmula 1. La ambición que desprende el proyecto de Aston Martin, reforzado con la llegada de Adrian Newey para liderar el diseño del nuevo AMR26, aparece como uno de los factores con más peso en su posible continuidad más allá de lo previsto inicialmente.
A sus 44 años (cumple los 45 en julio), el piloto asturiano asegura sentirse plenamente competitivo, aunque reconoce que la clave reside en conocer las virtudes reales del nuevo monoplaza. Para explicar su momento actual, Fernando Alonso ha recurrido a una analogía deportiva muy directa: “Estamos empezando la segunda parte”, puntualizó en palabras al diario AS para definir el tramo en el que se encuentra su carrera profesional.
El factor Adrian Newey y el rendimiento del AMR26 de Alonso
La gran pregunta que rodea al entorno de la F1 es si el AMR26 será el último coche que pilote Fernando Alonso. La reciente presentación del coche y los primeros días de test oficiales en Bahréin han reabierto un debate que nunca se ha cerrado del todo.

Y es que Alonso tiene marcada la fecha de 2026 como un momento clave. No solo por el drástico cambio de reglamento, sino por ser la primera creación completa de Newey dentro de la estructura de Silverstone.
En ese escenario, el piloto deberá elegir entre cerrar su etapa de forma definitiva o prolongar su leyenda, al menos, una temporada más. La prioridad, claro, es arrancar con buen pie en la primera carrera en Australia, crecer de forma progresiva y demostrar que su nivel personal sigue estando en lo más alto.
Fernando Alonso traslada la decisión sobre su futuro a septiembre
En cuanto a los plazos para aclarar su situación contractual, Alonso ha sido muy claro al establecer una referencia temporal. Será en el mes de septiembre cuando decida tomar una decisión.
El piloto prefiere evitar decisiones precipitadas en el inicio de la primavera, ya que considera que el desarrollo de los coches este año será atípico. “Queda mucho partido. Estamos empezando la segunda parte, 45 minutos”, ha afirmado al diario AS para reforzar la idea de que todavía hay margen de maniobra. Según su análisis, la evolución de los monoplazas será tan agresiva que tomar una decisión en abril o mayo podría ser un error si el rendimiento de los equipos da un vuelco total al llegar al verano.
El desgaste fuera de la pista y la presión del equipo
Más allá de los resultados en pista, Alonso admite que la exigencia del calendario actual es un factor de desgaste importante. Los compromisos comerciales y los constantes viajes pesan cada vez más en la balanza. “Tengo que ver cómo me encuentro, cómo estoy de motivado, cuánto me pesan los viajes, los eventos, el márketing y todo lo que se hace fuera de la pista”, dice con sinceridad. El asturiano quiere evaluar su energía mental antes de comprometerse con otro año de competición al máximo nivel.

Además, existe el factor externo de la planificación del equipo. Aunque el campeón desea esperar, es consciente de que Aston Martin necesita seguridad para no perder opciones en el mercado de pilotos.
“Si el equipo quiere saber en primavera si vas a continuar o no, para no quedarse sin opciones de otros pilotos que estén en el mercado, tendré presión por parte del equipo para tomar una decisión lo antes posible”, ha sentenciado. Por tanto, el rendimiento del AMR26 desde las primeras carreras será el termómetro definitivo para medir su ilusión de cara a 2027.






