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🎾 Tenis

Alcaraz conquista su segundo US Open y asalta el trono de la ATP

Carlos Alcaraz volvió a demostrar en la Arthur Ashe que el futuro del tenis tiene nombre y apellido. El murciano derrotó a Jannik Sinner en la final del US Open (6-2, 3-6, 6-1 y 6-4) para sumar su sexto Grand Slam con tan solo 22 años. Una cifra de otra época: antes de los 23, solo Bjorn Borg y Rafa Nadal habían conseguido semejante registro.

El tenista capaz de ganar a Alcaraz y Sinner, según Kyrgios

El triunfo no solo le devuelve al trono del circuito, arrebatando el número uno a Sinner, sino que reafirma la rivalidad más apasionante del tenis actual. En los dos últimos años, entre ambos se han repartido todos los grandes: cuatro para el italiano y cuatro para el español, que ya acumula seis en total.

Una lección táctica de Alcaraz en el primer set

Aprender también es saber cuándo no entrar en la trampa del rival. Y Alcaraz lo entendió a la perfección. Ante un Sinner que castiga en los intercambios largos, el pupilo de Juan Carlos Ferrero optó por variar con cortados, globos y bolas altas que descolocaron al italiano. El plan le salió redondo: empezó con un break y ya nunca soltó el control del primer parcial.

La grada vibraba con cada invento del murciano. Desde voleas imposibles hasta derechas cruzadas que arrancaban aplausos de estrellas como Stephen Curry, Spike Lee o Rosalía. Incluso un Donald Trump presente en el palco no quiso perder detalle de un Alcaraz desatado.

Sinner responde, pero no tumba a Carlos

Era cuestión de tiempo que Sinner apretara. El italiano, fiel a su estilo agresivo desde la línea de fondo, aprovechó una desconexión del español para llevarse el segundo set. Sin embargo, lejos de venirse abajo, Alcaraz mantuvo su fe. El tercer parcial fue un vendaval: ritmo, cambios de dirección y puntos que parecían imposibles. Solo él parece capaz de incomodar así al pelirrojo de San Cándido.

El golpe definitivo en el cuarto set

La Arthur Ashe rugía. El público se dividía, pero Alcaraz pedía su parte de apoyo. El partido estaba en el aire hasta que, en el quinto juego, un doble error de Sinner abrió la puerta al break decisivo. Con ventaja en el marcador, el murciano se mostró firme y volvió a exhibir su saque en los momentos de mayor presión.

Ferrero le pedía “alegría” desde la banda, y su pupilo respondió con personalidad. A la tercera bola de partido, con un aces demoledor, Alcaraz cerró el duelo y se dejó caer mirando al cielo de Nueva York.

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