Novak Djokovic ha vuelto a mover el tablero en el mundo del tenis. Después de hacerse con su título número 101 en el torneo de Atenas el pasado fin de semana, Djokovic ha puesto el foco en el joven Jannik Sinner.
Y lo ha hecho, sobre todo, a raíz de la aún brillante temporada de Sinner (incluida su actual presencia en las ATP Finals 2025), la cual ahora se ve eclipsada por una sombra que, según el serbio, “lo seguirá siempre”.
La sombra por dopaje de Sinner “lo seguirá siempre”, según Djokovic
Sinner, que hizo este 2025 una de sus mejores temporadas alcanzando la cima del circuito, sufrió una sanción de tres meses tras aceptar un acuerdo con la World Anti‑Doping Agency (WADA) por la presencia de clostebol en su sistema (sustancia prohibida) aunque se concluyó que no hubo intención de dopaje.

En cambio, ahora Djokovic no duda a la hora de poner en duda la “transparencia” del proceso y de señalar que el momento de la suspensión, justo cuando Sinner podía jugar sin perder los grandes torneos, le parece “muy, muy extraño”.
Djokovic cuestiona la transparencia del ‘caso Sinner’ y tilda de “muy extraño” el momento de su sanción
“Esa nube lo perseguirá siempre, al igual que a mí la de la vacuna contra el covid”, señala Novak. “Debes preguntar a él sobre eso“, asevera, antes de que el entrevistador diga que él solo entrevista a GOATs.
Este es un ataque más del serbio, ganador de 24 Grand Slams, y que se suma a los ya descritos en anteriores ocasiones sobre lo ocurrido con Sinner.
Tampoco es habitual que Djokovic critique de forma tan directa a un rival del circuito. Cómo ha repetido, Djokovic busca una equidad en la aplicación de las normas antidopaje, la percepción pública de los tenistas implicados y el legado que queda tras una sanción, por mínima que sea.
Djokovic desafía al sistema antidopaje
Para Sinner, cuyo futuro luce deslumbrante (todavía tiene opciones matemáticas de acabar el año como número 1 ante Alcaraz), la advertencia de Djokovic apunta a que, gane lo que gane, ese episodio “será una nube negra” que lo perseguirá en su carrera.
En lo deportivo, Djokovic llega al cierre de temporada en plena forma, tras conquistar un nuevo título y reafirmar que, incluso con 38 años y con una temporada tan escasa de victorias-solo el último títuloen Atenas-, sigue siendo una fuerza dominante en el circuito: nadie ha ganado más que él en dura dentro de la Era Open: 72 trofeos, uno más que Federer.






