Carlos Alcaraz tiene 23 años y todavía le queda mucho tenis por delante. El murciano atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y el US Open 2026 vuelve a ser una de las grandes citas de su temporada. Pero el español también empieza a hablar de cómo quiere gestionar los próximos años y de cuánto tiempo le gustaría mantenerse en las pistas.
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El tenista ha explicado que está muy satisfecho con su nivel actual y que se encuentra disfrutando de su tenis. También ha reflexionado sobre la manera en la que quiere afrontar el futuro, una cuestión que le lleva a plantearse cómo repartir sus esfuerzos y cuándo será necesario hacer un alto en el camino.
Carlos Alcaraz pone fecha a su futuro en el tenis
Alcaraz fue claro al hablar de sus planes a largo plazo. Quiere que su carrera se prolongue durante los próximos 10 o 15 años, según explicó después de su victoria ante Tommy Paul en el US Open, cuando fue preguntado por la posibilidad de tomarse descansos largos durante la temporada.

Con 23 años, esos 10 o 15 años más de carrera le llevarían hasta una edad de entre 33 y 38 años. Alcaraz no ha establecido, eso sí, una edad concreta para retirarse. Esa horquilla sale de sus propias palabras y de su deseo de seguir compitiendo durante ese periodo.
“Me gustaría que mi carrera fuese muy larga, que se prolongase durante los próximos 10 o 15 años”, explicó el español. Una declaración que muestra cómo, pese a encontrarse todavía en una etapa temprana, también empieza a pensar en la manera de cuidar su trayectoria profesional.
Carlos Alcaraz quiere cuidar su cuerpo y su salud mental
La planificación de esos próximos años está relacionada con una idea que Alcaraz tiene cada vez más clara, y es que necesitará descansar. El nacido en El Palmar reconoció que podría tomarse pausas de uno o dos meses durante algunas temporadas, aunque todavía no sabe cuándo llegarían esos periodos.
“Dependerá de cómo me sienta físicamente, cómo me siento mentalmente”, explicó en Nueva York. El descanso podría llegar al principio, durante o al final de una temporada, dependiendo de sus sensaciones. Su prioridad es cuidar tanto el cuerpo como la salud mental para evitar que el desgaste termine acortando una carrera que quiere que sea especialmente larga.
Durante el US Open también ha seguido esa filosofía. En los días sin partido ha trabajado junto a su equipo en la recuperación, manteniendo una rutina tranquila y centrada en llegar en las mejores condiciones al siguiente encuentro. Esta vez incluso ha dejado de lado una de sus aficiones habituales, el golf, para centrarse completamente en el torneo.
Alcaraz y la importancia de terminar el día con buenas sensaciones
La gestión de los pequeños detalles también forma parte de la manera en la que el murciano está afrontando su carrera. Después de su partido ante Wu, Alcaraz decidió volver a entrenar pese a haber conseguido la victoria. Había terminado con algunas malas sensaciones en sus golpes y consideró importante corregirlas antes de marcharse.

El de El Palmar explicó que la forma en la que uno se va a dormir después de un partido puede influir en cómo afronta el siguiente. Por eso, en lugar de quedarse únicamente con el resultado, prefirió dedicar unos minutos a golpear la pelota y recuperar las sensaciones que buscaba.
La decisión tuvo efecto antes de enfrentarse a Tommy Paul. Alcaraz llegó a ese encuentro con una percepción mucho más positiva de su juego y volvió a demostrar la importancia que concede al trabajo que hay detrás de cada partido.
Su carrera todavía está en una fase temprana, pero la forma de entenderla también empieza a cambiar. Los resultados siguen siendo importantes, aunque cada vez hay más espacio para decidir cómo quiere competir, cuándo necesita parar y qué debe hacer para mantenerse en las mejores condiciones posibles.






