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⚽ Copa del Rey

Jefté congela el Belmonte y fulmina al Real Madrid en el último suspiro

El Carlos Belmonte vivió una noche que quedará grabada en la memoria del albacetismo. Cuando todo apuntaba a otro de esos finales inevitables del Real Madrid, experto en sobrevivir al límite del reloj, el guion se rompió de forma abrupta. El empate de Gonzalo en el añadido parecía anunciar la prórroga, pero el Albacete tenía reservada la última palabra. Jefté Betancor, héroe inesperado, dibujó una parábola exquisita en el minuto 93 que dejó helado al Madrid y lanzó a los manchegos a unos históricos cuartos de final de Copa.

El conjunto blanco, dirigido por Álvaro Arbeloa en su estreno copero tras la salida de Xabi Alonso, se marchó eliminado ante un rival de Segunda que pelea por evitar el descenso, pero que jugó el partido con una fe inquebrantable. El resultado final (3-2) fue tan sorprendente como merecido.

Un Real Madrid espeso y un Albacete convencido

Desde el inicio quedó claro que no sería una noche cómoda para los visitantes. El Madrid dominaba la posesión, pero lo hacía sin profundidad ni ritmo. Arda Güler intentaba acelerar el juego, desentonando por intensidad respecto a sus compañeros, mientras Vinícius encontraba siempre ayudas defensivas y poco espacio para desequilibrar. Mastantuono, por la derecha, insistía hacia dentro sin demasiado éxito.

Los méritos de Arbeloa para sustituir a su amigo Xabi Alonso

El Albacete, ordenado y paciente, esperaba su momento. Y llegó a balón parado. En el minuto 41, Javi Villar, formado en La Fábrica, se elevó más que todos en un córner y adelantó a los locales con un cabezazo que agitó el estadio.

La reacción blanca fue inmediata tras el descanso. Un saque de esquina peinado por Huijsen obligó a Raúl Lizoain a una gran intervención, pero el rechace cayó a Franco Mastantuono, que igualó el partido y devolvió la calma aparente al Madrid.

El golpe final que nadie esperaba

Lejos de venirse abajo, el Albacete mantuvo su plan. Alberto González movió el banquillo con acierto y dio entrada a Jefté Betancor, que cambiaría el partido. El delantero avisó primero en el minuto 81, aprovechando una acción embarullada en el área para batir a Lunin y poner el 2-1.

El Madrid, fiel a su historia, respondió cuando parecía no tener respuestas. Otro córner, otro cabezazo, y Gonzalo García marcó el 2-2 en el minuto 90. Todo apuntaba a una prórroga que sonaba a salvación blanca.

Pero el fútbol tenía preparado otro desenlace. En una última acción, Jefté se encontró con un primer disparo bloqueado por Carvajal. No se rindió. Recogió el balón de nuevo y, con una sutileza impropia de un final tan tenso, elevó el balón por encima de Lunin para desatar la locura en el Belmonte. 3-2 y eliminación histórica del Real Madrid.

El pitido final dejó imágenes elocuentes: un Arbeloa cabizbajo en su debut, un Madrid sin respuestas y un Albacete celebrando una de las noches más grandes de su historia reciente. Esta vez, el milagro no fue blanco. Esta vez, el último golpe lo dio un equipo que se negó a aceptar el destino escrito.

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