circuito de Terramar récord Carlos Sainz
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Este es el circuito más antiguo del mundo

Desde los primeros compases del siglo XX, los circuitos fueron escenarios de grandes hazañas, innovaciones tecnológicas y la pasión de pilotos y aficionados. Muchos de ellos aún siguen vigentes, convirtiéndose en parte de los circuitos más antiguos del mundo. Y la realidad es que en España se encuentra uno de ellos.

Hablamos del circuito o Autódromo de Terramar, situado en Sant Pere de Ribes, a pocos kilómetros de Sitges, en Barcelona. Pero no es un circuito cualquiera. Su construcción, concluida en 1923, lo convierte en una joya histórica que se adelantó a su tiempo y que, un siglo después, sigue en pie como testigo del nacimiento del automovilismo moderno.

El Autódromo de Terramar, en Barcelona, el circuito más antiguo de España y entre los más del mundo

Con sus imponentes peraltes de hasta 60 grados de inclinación, el circuito de Terramar, el más antiguo de España y uno de los más longevos del mundo, asombra todavía hoy a quienes lo visitan por primera vez. La pista ovalada, de poco más de dos kilómetros de longitud, fue un desafío de ingeniería para la época.

El mismo fue el que se erigió con una ambición clara: situar a España en el mapa del deporte de motor internacional. En aquel entonces, el país buscaba un lugar en la élite automovilística, y este circuito era la carta de presentación ideal.

Este es el circuito más antiguo del mundo

Fuente: Autodrom Terramar

La inauguración no pudo ser más prometedora. El 28 de octubre de 1923, apenas unos días después de abrir sus puertas, se celebró allí el primer Gran Premio Internacional de España. Aquel evento reunió a algunos de los mejores pilotos de la época y situó a Terramar en el centro de todas las miradas. La espectacularidad del trazado, sumada al reto que suponían sus curvas peraltadas, lo convirtieron en un escenario único.

El Autódromo de Terramar se inauguró en 1923, pero los problemas económicos lo dejaron en desuso

Sin embargo, detrás del éxito inicial se escondía un futuro complicado. Los problemas económicos del promotor, la falta de continuidad en la organización de carreras y las dificultades logísticas de la época hicieron que Terramar no pudiera consolidarse como referente internacional. El circuito quedó relegado a un uso cada vez más esporádico, hasta que finalmente dejó de albergar competiciones oficiales.

Circuito Autódromo de Terramar 1923

Fuente: Autodrom Terramar

A pesar de ello, su huella en la historia es incuestionable. Y es que el circuito de Terramar no solo es uno de los circuitos más antiguos del mundo, sino que ocupa el cuarto lugar en el ranking histórico de trazados construidos específicamente para el automovilismo. Antes que él nacieron Brooklands (Reino Unido, 1907), el Indianapolis Motor Speedway (Estados Unidos, 1909) y Monza (Italia, 1922). Tras ellos llegó este enclave catalán, que con su inauguración en 1923 completaba el reducido grupo de pioneros que dieron forma al automovilismo tal y como lo conocemos hoy.

Un recordatorio de que España estuvo a la vanguardia del automovilismo

Lo que distingue a Terramar frente a otros circuitos de su generación es que, a pesar de haber quedado en desuso, su estructura se mantiene prácticamente intacta. Caminar por sus rectas o alzar la vista hacia los peraltes es viajar en el tiempo, imaginar rugidos de motores de otra época y sentir cómo la historia del motor late todavía en cada piedra.

En los últimos años se ha hablado de diferentes proyectos para recuperar el circuito, ya sea con fines deportivos, culturales o turísticos. La dificultad radica en equilibrar la conservación de un patrimonio único con las exigencias del automovilismo contemporáneo. Sea cual sea el futuro de Terramar, su pasado ya lo ha inscrito en los libros de oro del deporte.

Más de 100 años después de su nacimiento, el Autódromo de Terramar permanece en silencio, pero su leyenda continúa. En 2025, el récord de pista lo tiene Carlos Sainz padre, campeón de rallies, cuando rodó a bordo de un Audi R8 LSM en 2012. Es el recordatorio de que España estuvo en la vanguardia del automovilismo mundial en una época en la que apenas comenzaban a escribirse las primeras páginas de este deporte. Y, sobre todo, es un símbolo de lo que significa soñar a lo grande.

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