Pepe Martí decidió abandonar la Fórmula 2 para pasar a la Fórmula E. Un proyecto de lo más emocionante y clave en el devenir de la carrera del piloto catalán.
Es verdad que para muchos, el salto a la Fórmula E de la mano del equipo CUPRA-Kiro supone un paso atrás después de quedarse a las puertas de aterrizar a la F1. Sin embargo, hay muchos motivos para creer que este cambio es una oportunidad tremenda para sus intereses.
Cuando el proyecto de Red Bull ya no era para Pepe Martí: “El plan no era yo”
Y es que para Pepe Martí (Barcelona, 2005), el camino hacia la Fórmula 1 siempre fue un sueño ambicioso. Miembro del programa de jóvenes pilotos de Red Bull, su nombre aparecía como uno de los talentos emergentes más sólidos de España. Sin embargo, algo cambió: el proyecto que parecía diseñado para él dejó de serlo.
Martí, en una entrevista para Soymotor, ha explicado que, aunque formó parte de la estructura de Red Bull, la sensación fue clara: “El plan no era yo“. Y esa frase encierra mucho más que una confesión; refleja la complejidad de pertenecer a una de las academias de jóvenes pilotos más exigentes del automovilismo.
Desde bien niño, Pepe Martí acumuló victorias y buenos resultados en categorías inferiores. Su fichaje por la academia de Red Bull fue recibido como un escalón clave hacia la cima. Pero adherirse a un proyecto de ese calibre llevaba consigo más de lo que se veía en la pista: expectativas, plazos, comparaciones constantes.
La temporada 2025 era “la ultima oportunidad” de Martí para saltar a Fórmula 1
Para el piloto de Sabadell, formar parte de ese entorno era una bendición, pero también una fuente de tensión. En varias entrevistas confesó que la posibilidad de llegar a la Fórmula 1 no dependía solo de él. En la temporada 2025, admitió que podría ser “su última oportunidad” para dar el salto a la F1.
“He estado muy feliz en mis dos años y medio allí, pero bueno, en algún momento tenía que buscar otras opciones“, dice el piloto de 20 años.

¿Por qué elegir la Fórmula E y no otra categoría de primer nivel? Para Martí, la respuesta es clara: era la mejor opción en este momento. Una categoría altamente profesional, con equipos consolidados y pilotos de renombre, que le permite seguir creciendo como piloto.
Red Bull tiene como prioridad a Lindblad para saltar a F1
“Era la vía más adecuada para mí ahora mismo”, explica. “Primero, como oportunidad de integrarme en un equipo fabricante como Cupra, con el apoyo de Kiro. Un equipo con experiencia en el campeonato, con victorias y una estructura sólida y bien organizada. Creo que es un proyecto muy bien construido y con el que puedo desarrollarme”, dice en Soymotor.
El giro llegó cuando quedó claro que Red Bull tenía otras prioridades. Entre ellas la de Arvid Lindblad, quien ya se ha subido en varias ocasiones al Fómrula 1, con tests y jornadas en entrenamientos libres con Racing Bulls y Red Bull.
Así, la estructura de jóvenes pilotos se reordenó y los puestos hacia la categoría reina se redujeron. A pesar de sus méritos (actualmente sexto en el campeonato de F2 por delante de Lindblad), Martí vio cómo otros nombres, dentro del mismo programa o en sus afueras, tomaban ventaja.
La Fórmula E, un nuevo indicativo de que hay vida más allá de F1
Lo natural era explorar diferentes opciones, y la Fórmula E -donde pilotos como Lucas di Grassi, António Félix da Costa o Jean‑Éric Vergne han construido su reputación en estos 11 años- llamó poderosamente su atención. Martí decidió lanzarse con todas sus fuerzas hacia esta oportunidad.

“Está claro que hay pilotos que lo hacen [continuar en F2]. Crawford ha hecho un tercer año, Duerksen está camino de hacer un tercero, hay pilotos que obviamente lo hacen y les puede salir muy bien. En mi caso, no creo que era una opción muy viable, no había bastante interés por parte de Red Bull Fórmula 1 de cara a mi futuro de aquí a dos años. Entonces, hemos pensado mi management y yo, cuál era la mejor opción. Era la vía más adecuada para mí ahora mismo“, ha indicado.
En los últimos años, triunfos como los de Palou en la IndyCar o Miguel Molina en el WEC han dado visibilidad a sus respectivas categorías y demostrado que existe vida más allá de la Fórmula 1. Martí confía en poder lograr algo similar a largo plazo.






