El mercado de pilotos de la F1 lleva semanas en ebullición, y este martes ha empezado a tomar forma. Según las distintas informaciones, Max Verstappen y McLaren han llegado a un principio de acuerdo para que el tetracampeón del mundo compita con los de Woking a partir de 2027. El acuerdo sería por tres años, lo que le mantendría en el equipo naranja hasta 2029.
La noticia llega justo en vísperas del del del parón de verano, y coincide con el momento en que la cláusula de salida del contrato de Verstappen con Red Bull puede activarse. El neerlandés llega al descanso estival séptimo en el Mundial, muy lejos de los dos primeros puestos que su contrato establece como condición para mantenerse en el equipo de Milton Keynes. Esa cláusula puede ejercerse el día después del Gran Premio de Hungría.

Verstappen a McLaren en 2027 y Piastri a Red Bull: el intercambio que sacude la F1
De este modo, el acuerdo entre Verstappen y McLaren está prácticamente cerrado. Zak Brown, CEO del equipo, desmintió públicamente los rumores la semana pasada en Silverstone, asegurando que los asientos de Norris y Piastri están “grabados a fuego” en el coche para 2027. Pero las mismas informaciones, como las de F1Insider, señalan que el desmentido oficial no refleja la verdadera situación de las negociaciones.
Para que Verstappen llegue a McLaren, alguien tiene que salir. Y ese alguien, según todas las informaciones que circulan en el paddock, sería Oscar Piastri. El australiano ocupa el segundo asiento del equipo, y aunque su contrato sigue vigente, su situación dentro de McLaren es más vulnerable de lo que parece desde fuera. Piastri lleva varias carreras sin brillar al nivel que se esperaba de él, y en el campeonato de pilotos marcha sexto, muy por detrás de su compañero Lando Norris.
El destino más probable para Piastri sería Red Bull, que necesitaría cubrir la plaza que dejaría Verstappen. El australiano encaja perfectamente con el perfil que el equipo austriaco busca para reconstruir su proyecto: joven, rápido y con margen de crecimiento.
Desde medios como el brasileño de Grande Prêmio se apunta en la misma dirección, señalando que el intercambio Verstappen-Piastri es el escenario más manejado en los corrillos de la F1 en las últimas semanas.
Verstappen lleva meses enviando señales de que algo está a punto de cambiar
Lo que está claro es que la relación entre Verstappen y Red Bull lleva meses deteriorándose. En Silverstone, un fallo en el alerón trasero le provocó un segundo abandono consecutivo por problemas mecánicos, lo que le llevó a declarar que tenía “ganas de irse a casa y no pensar en la Fórmula 1”. Antes de eso, en junio, Red Bull intentó convencerle de que renunciara a su cláusula de salida en una reunión con los principales accionistas del equipo. Verstappen se negó.

El entorno humano que el neerlandés conoció en Red Bull también se está diluyendo. Su ingeniero de carrera, Gianpiero Lambiase, se incorporará a McLaren después del verano, siguiendo los pasos de Rob Marshall, ex director técnico de Red Bull que ya trabaja en Woking desde el inicio de esta temporada. La llegada de ambos a McLaren no es un detalle menor: Verstappen llevaría a su nuevo equipo a dos de las personas con las que mejor ha trabajado en su carrera.
Lo cierto es que desde semanas varios equipos de la parrilla tienen a Verstappen en su agenda para 2027, y que el mercado de pilotos dependía en gran medida de lo que decidiera el neerlandés. Ahora, con el acuerdo con McLaren prácticamente cerrado, el resto de piezas del mercado pueden empezar a moverse: Sainz, que lleva meses esperando para decidir su futuro, y otros pilotos que dependen directamente de lo que haga Verstappen, tendrán que acelerar sus propias negociaciones antes de que el verano termine.
Verstappen seguirá siendo piloto de Red Bull hasta que acabe la temporada, sea cual sea el acuerdo que firme para 2027. Quedan dos carreras antes del parón de verano: Spa-Francorchamps y Hungría. A partir de ahí, el mercado tendrá que moverse rápido. Y ya nada será igual después del descanso estival.






