Oriol Cardona consiguió en los Juegos de Milán-Cortina 2026 una victoria histórica para el deporte español. El esquiador de Banyoles logró la medalla de oro en la prueba de sprint, una disciplina que debutaba en el programa olímpico y en la que España partía como una de las grandes favoritas. Con este triunfo, el deportista catalán se une a la lista de campeones españoles en citas de invierno, alcanzando una meta que hasta ahora parecía reservada a muy pocos nombres en la historia.
La competición se celebró en la estación de Bormio, un escenario donde Cardona demostró su capacidad para mantener la concentración en los momentos de máxima tensión. A pesar de la velocidad y los nervios propios de esta modalidad, el esquiador dominó la prueba con la seguridad de quien ya ha ganado títulos mundiales y europeos. Conocemos la faceta más personal de Oriol y su vida lejos de las pistas.
Las raíces de Oriol Cardona en la montaña junto a su padre y su hermano
Porque la trayectoria de Oriol Cardona está unida a sus raíces y a la figura de su padre, Joan Cardona. Desde sus primeros años en Banyoles, Oriol integró el esfuerzo físico y el contacto con la naturaleza como parte de su rutina diaria.
Su padre fue un verdadero pionero en las carreras de montaña y el esquí en España. Crecer junto a un campeón de Cataluña y de España hizo que el deporte fuera una actividad natural en el hogar. Aquellas caminatas infantiles por los Pirineos asentaron las bases del actual campeón olímpico.
El entorno familiar fomentó los retos constantes y las marchas por parajes naturales. Para Oriol, la montaña representaba el escenario de juegos compartido con su hermano Nil. Esta unión ha sido fundamental para que el deportista mantenga la humildad a pesar de sus grandes triunfos. Su hermano trabaja como bombero y compite también en la élite, siendo uno de sus apoyos principales. Ambos comparten una complicidad forjada en los entrenamientos bajo el frío y la satisfacción de alcanzar juntos las cimas más altas.
Oriol Cardona tiene una relación estable con la actriz Amaia Aberasturi fuera de los focos
Lejos de la nieve, la vida de Oriol Cardona está ligada a la actriz Amaia Aberasturi. Ella cuenta con una carrera consolidada en series y cine, habiendo recibido nominaciones importantes por su trabajo.

La pareja comparte su camino desde hace años con la norma de proteger su intimidad. Aunque ambos son personas conocidas en sus ámbitos profesionales, mantienen su unión alejada de la prensa y de los comentarios públicos. Esta decisión les permite disfrutar de un día a día tranquilo y centrado en sus proyectos.
Tener a su lado a una persona que entiende la exposición pública, pero que valora la sencillez de lo privado, le aporta la tranquilidad necesaria para competir. Este apoyo le permite centrarse en sus retos deportivos con la mente despejada y una estabilidad real en su día a día. Ambos han construido un estilo de vida basado en el respeto a sus tiempos y en la naturalidad, lo que facilita que Oriol afronte las carreras con una actitud positiva y calmada.
La formación académica de Cardona y sus trabajos en el entorno forestal
Oriol Cardona recorrió un camino largo antes de colgarse la medalla de oro. Es graduado en Ciencias del Deporte, una formación que eligió para conocer a fondo el rendimiento físico. Su aprendizaje también se desarrolló fuera de las aulas a través de distintos empleos.

Durante años compaginó los entrenamientos con el trabajo de ayudante forestal y de monitor de esquí. Estas ocupaciones le permitieron estar siempre en contacto con el aire libre mientras se preparaba para la élite mundial.
Estas experiencias le han dado una visión muy práctica de la realidad. Como ha explicado en algunas de sus apariciones, Oriol Cardona es un deportista consciente del valor del dinero y de la necesidad de cuidar el medio ambiente. Considera la montaña como su lugar de trabajo y, al mismo tiempo, como su refugio de descanso. Esa fuerte conexión con la tierra le ayuda a mantener la serenidad cuando aumenta la presión por los resultados.
El refugio en la naturaleza para desconectar de la competición
La vida de un campeón olímpico suele estar llena de viajes, hoteles y entrevistas constantes. Para Oriol Cardona, el verdadero éxito consiste en volver a casa y caminar por el bosque sin la presión del reloj. Siempre explica que la naturaleza es el espacio donde encuentra su verdadera paz. Allí los problemas pierden importancia y logra desconectar de las exigencias del calendario profesional.
Así, su día a día refleja los valores de humildad y respeto que aprendió en casa. El oro olímpico premia muchos años de sacrificio, pero sus prioridades siguen siendo las mismas: una tarde con su familia o un momento de calma junto a Amaia. Ha logrado llegar a lo más alto del deporte mundial manteniendo la esencia del niño que recorría los Pirineos con su padre.






