Boca vs. River
Sala VAR

Los incidentes del River vs. Boca: la Fiscalía propone arrestar a dos jugadores

El castigo le salió “barato” a la mayor parte de los implicados, según algún medio argentino, pero podría no quedar ahí.

Los graves incidentes que se produjeron en los instantes finales del último ”superclásico” River-Boca celebrado el pasado domingo, día 7 —con seis jugadores y un entrenador expulsados— no solo han obligado a una serie de sanciones por parte del Tribunal de Disciplina de la Asociación de Futbol, Argentino (AFA), sino que han dado lugar a la apertura de una investigación de la Fiscalía de Eventos Masivos que podría derivar en multas o arrestos contra tres jugadores.

Lo que hace un penaltito

Todo estalló hacia el minuto 94 del encuentro. El partido iba empate a cero, cuando el árbitro, Darío Herrera, castigó con pena máxima una entrada en el área de Agustín Sánchez, defensor de Boca Juniors, sobre Pablo Solari, delantero del “Millonario”.

Para buena parte de los medios argentinos, fue un contacto más bien ligero, pese a la exagerada caída de Solari; un penalti “zonzo”, “chiquito”; un “penalcito”, que dicen por allí, o un “penaltito”, que decimos por acá. Pero sí, hubo contacto, el árbitro lo vio, el VAR lo ratificó y, como bien subraya Solari, entre los jugadores de Boca hubo más lamentos que protestas, lo que no deja de ser sintomático.

Lo tiró el colombiano Miguel Borja, marcó y allá fue Troya.

Un delantero de River, Agustín Palavecino, celebró el tanto de la victoria de manera violenta y provocadora, dando saltos en la misma cara de los jugadores “xeneizes”, y se desató a continuación una batalla campal entre futbolistas, técnicos y auxiliares que se prolongó, entre unas cosas y otras, por no menos de diez minutos.

Decenas de implicados, solo siete sancionados

Al final, el árbitro, haciendo gala de la misma agudeza visual que le había permitido detectar el penalti, sostuvo que, en el maremágnum de bofetadas, empujones e insultos que se intercambiaron dentro de una confusa montonera de varias decenas de personas, eran exactamente solo siete las que merecían castigo: tres jugadores de River (Agustín Palavecino, Ezequiel Centurión y Elías Gómez), otros tres (qué casualidad) de Boca (Equi Fernández, Miguel Merentiel y el Colo Valentini) y el entrenador de este equipo, Jorge Almirón.

Tres días más tarde, Tribunal de Disciplina de la AFA ha castigado a Equi Fernández y Jorge Almirón con dos partidos, y al resto de los citados con solo uno. Unas sanciones que han sido calificadas por medios argentinos como “vergonzosas”, por lo leves —alguna se puede eludir a cambio de una multa—, asegurando que los jugadores, “en cierto modo, zafaron” (es decir, se fueron de rositas).

Sin embargo, el asunto podría no quedarse en la mera justicia deportiva. Antes incluso que el Tribunal de Disciplina, que no reaccionó “de oficio”, se metiera en faena, la Fiscal de Eventos Masivos de Buenos Aires, Celsa Ramírez, presentó inmediatamente cargos contra Agustín Palavecino y Luis Vázquez (jugador de Boca que quiso golpear a Palavecino, pero que no fue expulsado) por incitación al desorden, y contra Marcos Rojo por entrar en el terreno de juego sin autorización.

Riesgo de multas y arrestos

De ser considerados culpables, Palavecino y Vázquez podrían afrontar multas de entre 10.000 y 50.000 pesos argentinos (es decir, de entre 40 y 200 euros, no es error) o de cinco a 30 días de arresto; y Rojo podría ser sancionado con entre uno y cinco días de trabajo comunitario o una multa de entre 200 y 2.000 pesos argentinos (es decir, de entre 0,8 y 8 euros).

El hecho, por ejemplo, de que Luis Vázquez esté bajo el foco de la Fiscal, pero que ni siquiera resultara sancionado por el árbitro, es uno de los hechos, aunque no el único, que ha situado a este en medio del huracán. No solo se le achaca que no viera en el tumulto la clara agresión de Alan Varela (Boca) a Enzo Díaz (River) o las patadas del Colo Valentín Barco (Boca), sino que cometiera graves errores durante el encuentro; en especial, no haber sacado segundas tarjetas amarillas en el segundo tiempo a jugadores que a todas luces las merecieron, según las crónicas.

Por ello, aunque no de manera pública, Darío Herrera también ha sido sancionado y no arbitrará en la próxima jornada de la Liga argentina. También se ha especulado con que Silvio Trucco, árbitro del VAR en el encuentro, habría corrido la misma suerte, pero parece que no estará en la jornada porque tenía que viajar a Arabia Saudita a arbitrar, también desde el VAR, un partido de la competición de este país.

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