La periodista de DAZN y narradora de LaLiga, Alba Oliveros, ha repasado su trayectoria y la exposición pública que conlleva su cargo en una entrevista concedida al canal de ‘Post United’. Durante la charla, la comunicadora abordó la polarización que generan sus narraciones en las plataformas digitales y cómo gestiona el ruido externo en un entorno de máxima visibilidad.
Oliveros detalló la división de opiniones que suscita su trabajo entre los aficionados, señalando una clara dicotomía entre quienes apoyan su labor y quienes la cuestionan con dureza. Sobre lo segundo, la narradora de DAZN mantiene que es una situación que se manifiesta principal y exclusivamente en las redes sociales, un espacio del que intenta mantenerse alejada para preservar su bienestar personal y profesional.
El acoso digital a Alba Oliveros y la persistencia de mensajes de odio en las plataformas
La exposición constante al juicio de miles de usuarios anónimos ha condicionado la forma en que muchos periodistas jóvenes consumen contenido digital en la actualidad. La rapidez de las plataformas actuales hace que cualquier comentario durante los noventa minutos de partido se multiplique de forma exponencial, alterando la percepción real del trabajo realizado en la cabina.
Y es que Alba Oliveros representa a una nueva generación de voces que ha roto el monopolio masculino en las retransmisiones de fútbol, un cambio que ha llegado acompañado de un juicio constante y mucho más rígido por parte de un sector de la audiencia.
A pesar de su intento de desconexión, la narradora relató en ‘Post United’ un episodio reciente en el que comprobó que la agresividad de ciertos usuarios no ha remitido. Alba Oliveros confesó que “yo pensaba que ya no existían estas cosas, y justo ayer me puse a mirar y… ¡madre mía, me siguen diciendo cosas horribles!”.
La periodista subrayó la brecha que separa los insultos en redes del respeto que recibe de los aficionados en los estadios. Yo me siento muy querida en persona con la gente, cuando voy a un estadio, me paran por la calle”, destacó la narradora. Esta brecha es uno de los puntos clave para explicar la presión que soportan las voces jóvenes en las retransmisiones actuales.
La explicación tras el fenómeno viral de su narración sobre Pejiño en DAZN
Uno de los momentos más comentados de la charla fue la aclaración sobre el comentario “Pejiño tiene amigos”, un contenido que generó multitud de memes. La periodista mostró su cara más honesta al admitir que no suele revisar su propio trabajo por la incomodidad que le genera. “Yo estoy muy triste con este tema, nunca me escucho ni me miro“, declaró en su intervención.

Sobre la génesis de esa frase referida al futbolista Francisco Jesús Crespo García, explicó que se trató de algo espontáneo. “Con lo de Pejiño tiene amigos (tiene a Milos)… Rimaba y me salió. Es inevitable. Así soy“, aclaró la narradora. Además, reveló que el propio jugador es conocedor de la repercusión de la frase: “Pejiño es consciente de esto, lo sabe y le hacen la coña. ¡No me lo puedo creer!”.
Neutralidad y prejuicios en las voces del fútbol tradicional
La conversación también se adentró en la supuesta falta de imparcialidad que los aficionados suelen atribuir a los narradores. Alba Oliveros defendió la profesionalidad de sus compañeros de cabina por encima de cualquier preferencia personal. “No entiendo que digan que hay narradores de un equipo o de otro, aunque los sean y lo manifiesten no se nota nada en los partidos“, sentenció.

La narradora cerró su intervención reafirmando su intención de mantener su esencia profesional. Su paso por las retransmisiones de LaLiga sigue marcado por un crecimiento constante, pese a un entorno que, en ocasiones, utiliza el anonimato para cuestionar su labor por motivos ajenos a lo estrictamente deportivo.






