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El fútbol modesto, ganador de la Supercopa de España

“Creo que salimos beneficiados todos los clubes. La mayoría de los no profesionales salen muy beneficiados y muchos de los que tienen problemas económicos los pueden superar porque venimos a jugar aquí la Supercopa”.

Estas palabras del entrenador del Barça, Xavi Hernández, pronunciadas en la rueda de prensa celebrada el día previo a su encuentro de semifinales contra el Betis, reflejan con singular acierto un hecho incuestionable. Por supuesto, lo principal de la Supercopa es su contenido deportivo y el espectáculo que los cuatro clubes españoles —Real Madrid, Barcelona, Valencia y Betis— están protagonizando en Arabia Saudita. Sin embargo, también es importante, y no precisamente poco, lo que el torneo va a suponer para hacer posible el mantenimiento y desarrollo del fútbol modesto de nuestro país.

En este aspecto, una vez más, se produce el riesgo de que el bosque no deje ver los árboles. El ruido alimentado en su día sobre la mayor o menor racionalidad de los importes que ingresarán los cuatro clubes contendientes y otros aspectos contractuales del evento no deberían ocultar que, una vez descontadas las cantidades anteriores, todo el dinero restante —equivalente a cerca de la mitad de los 40 millones de euros que recibirá la Real Federación Española de Fútbol (RFEF)— será destinado por esta a la concesión de ayudas a los clubes no profesionales del fútbol nacional.

Ayudas triplicadas para el fútbol modesto

Por ello, no son de extrañar ni las palabras de Xavi, ni la satisfacción que han mostrado al respecto diversos dirigentes de federaciones autonómicas de nuestro fútbol. Prueba de ello son las que han sido recogidas por los medios de comunicación de Prensa Ibérica —un grupo editorial que suma, entre otras cabeceras, 22 diarios territoriales y más de 1,7 millones de lectores— en un reportaje que aborda esta cuestión.

En él, José Ramón Cuetos, presidente de la Real Federación del Fútbol de Asturias, afirma que, “si no hubiera sido por la celebración de la Supercopa de España en Arabia Saudí, con la llegada de la pandemia” —hay que recordar que la primera edición que se jugó allí fue en el año 2020, el del COVID—, “yo creo que el 50% o más de los clubes de fútbol hubieran desaparecido porque no había ningún ingreso y los jugadores tenían que seguir cobrando. La subvención de la Federación Española fue lo que salvó a todo el fútbol modesto y su base”.

A su vez, Pedro Rocha, presidente de la Federación Extremeña de fútbol, subraya que, gracias a los ingresos que la organización de la Supercopa en el país árabe hace posibles, las ayudas que recibe su entidad han pasado de menos de 1 millón de euros en 2016, a más 4 millones en la actualidad.

De hecho, la partida de gastos y ayudas a clubes en competiciones de ámbito estatal del Presupuesto de la RFEF —la más importante, aunque no la única que beneficia a los clubes no profesionales, y que se nutre en gran medida de los recursos facilitados por la Supercopa— prácticamente se triplicó entre 2018 y 2022, pasando de 33 millones de euros a 95 millones, respectivamente.

En palabras de Eduardo Bandrés, Tesorero de la RFEF, que recoge el reportaje de los medios de Prensa Ibérica antes citado, “la primera finalidad de la RFEF es ayudar al fútbol aficionado y al fútbol base, tanto mediante ayudas directas a los clubes como mediante ayudas a las federaciones territoriales, que tienen el contacto diario y directo con el fútbol regional”.

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