Aficionado del Manchester United.
Economía

El globo de la venta del Manchester United vuelve a inflarse

El proceso de venta del Manchester United (si es que es tal) se complica (si es que es posible).

Apenas un par de días después de que circularan rumores sobre la posibilidad de la familia estadounidense Glazer, propietaria del club desde 2005, estuviera pensando en cancelar el proceso de venta ante la obvia imposibilidad de recibir ofertas siquiera remotamente cercanas a los 6.000 millones de libras que sus miembros quieren conseguir, parece que otros dos nuevos ofertantes se han incorporado a la carrera.

Dos nuevos, en efecto, porque ya había otros dos: el multimillonario británico Jim Ratcliffe, principal accionista de INEOS, uno de los gigantes mundiales del sector químico, y el jeque catarí Hassim bin Hamad al-Thani.

Sin embargo, aunque hay consenso general sobre el hecho de que sus respectivas ofertas son serias y en firme, da la impresión de que están solo algo por encima de los más de 3.000 millones de libras que el club vale actualmente la Bolsa de Nueva York. Por lo tanto, quedan muy lejos de los 6.000 millones que querrían los actuales propietarios.

Además, de los dos, solo Al-Thani estaría interesado en la compra total del club, que es lo que se dice que quieren los Glazer, mientras que Ratcliffe solo estaría pujando el 69% de las acciones.

Vender o no vender

Pero ¿quieren realmente vender los Glazer? Cuentan ahra algunos medios británicos que la familia americana estaría pensando en la posibilidad de no vender y, en cambio, obtener más ingresos y beneficios no de la actividad directamente deportiva del equipo, sino de la amplísima y muy fiel base de seguidores que este posee en todo el mundo.

Los Glazer lo harían creando una nueva empresa que aprovecharía e impulsaría, entre otras fuentes de ingresos, el merchandising, las ventas digitales y los videojuegos del club. Para ello, contarían con el apoyo de cuatro hedge funds (fondos de cobertura) estadounidenses. Uno de ellos podría ser Ares Management, uno con sede en Los Ángeles que posee tiene activos por valor de 245.000 millones de libras.

Una ventaja añadida de conseguir importantes ingresos de estas fuentes es que serían relativamente independientes de la marcha deportiva del equipo, que en estos momentos no es como para tirar cohetes.

Una oferta para “democratizar” el club

Sin embargo, en medio de estas supuestas dudas de los Glazer sobre si son galgos o podencos, han irrumpido dos nuevos canes.

El primero es un grupo de aficionados del club, bajo la denominación de Red Devils United y supuestamente apoyados por una mezcla de inversores privados y socios de la entidad, que quieren utilizar «el poder colectivo de los seguidores del Manchester United para recuperar el control del club que aman».

Un representante del grupo, Lorenzo Alessi, ha precisado que «la misión de Red Devils United es revolucionar y democratizar la propiedad de los deportes de élite dando voz a los aficionados”. No obstante, también ha reconocido que el club no tiene aún noticias formal de su oferta: “enviaremos detalles de ella al Manchester United e invitaremos al club, a sus representantes y a la afición a formular preguntas.»

Aunque es difícil no sentir una sincera simpatía por una iniciativa cuya meta es conseguir una especie de “democratización” del club, el hecho de que haya sido anunciada, pero no presentada, y de que vaya acompañada de un llamamiento a los seguidores del Manchester para que se sumen a una especie de crowdfunding a gran escala, hacen temer que le falte todavía un hervor.

Y otra oferta que puede tener truco

Y, para que no falta de nada, hay un cuarto en liza: el fondo de cobertura norteamericano Elliott Management, que se habría sumado también a la puja y, de hecho, estaría ya incorporado por los Glazer a la segunda fase del proceso de venta.

Sin embargo, hay quien asegura que hay dos trucos detrás de su incorporación a este proceso. El primero, formulado de manera bastante transparente, es que el fondo no se propone adquirir el club, sino ofrecer respaldo financiero a cualquier grupo que esté interesado en su compra. Es más: estaría dispuesto a financiar 2.000 millones de libras para mejorar el estado del mítico estadio de Old Trafford…, que falta le hace.

El segundo truco que se comenta ha sido difundido públicamente, en especial, por Gary Neville, antiguo defensa de los red devils. Este se ha mostrado convencido de que el rápido paso de Elliott Management a la siguiente ronda en el proceso de licitación es una estratagema de los Glazer para seguir finalmente al frente del club o para forzar a los demás postores a que suban sus ofertas.

Es más, Neville ha insistido en una teoría, ya expuesta días atrás, según la cual Joel y Avram Glazer, los dos hermanos más implicados e interesados en la gestión del club, estarían tratando de montar una operación en la sombra para permanecer en él y conseguir que sus demás parientes se vayan.

Para ello, necesitarían que el fondo citado les comparara a estos su participación, que es minoritaria en comparación con la de los dos hermanos. Sin embargo, esta circunstancia le importaría más bien al fondo poco, porque sus ambiciones son estrictamente financieras y no tiene interés alguno en otros aspectos relacionados con la gestión del club.

Tenga o no razón Neville, resulta claro que sus temores sintonizan muy bien con los deseos de la abrumadora mayoría del masa social del club, que está harta de los Glazer y lo hace saber de cuando en cuando en forma notablemente clara y ruidosa.

Sí, dicen, los Glazer han conseguido que el club valga más de 3.000 millones de libras, pero a costa de endeudarle en más de 600 millones, entregar más de 1.000 millones en dividendos y pagos de la deuda, dejar que Old Trafford esté cada vez más decrépito y gastarse más de 1.000 millones en fichajes… para que el equipo no levante una Liga inglesa desde hace diez años, ni una Champions desde hace 15, y vaya tercero actualmente en la Premier League…, pero a 14 puntos del Arsenal.

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