En Singapur, Fernando Alonso fue preguntado por su posible regreso al Dakar. La respuesta fue la que suele dar cuando algo está más avanzado de lo que admite: “No creo que sean físicamente compatibles las exigencias del Dakar y la Fórmula 1”. Su frase contradice lo publicado dos días antes por SoyMotor y MARCA, que apuntaban a un proyecto avanzado con Prodrive y Aston Martin para la edición de 2027. Alonso niega, pero el proyecto existe.
La historia tiene más capas de las que aparenta. El asturiano lleva años con el Dakar en la cabeza como el gran reto pendiente. Ganó el WEC con Toyota en 2018 y 2019, ganó las 24 Horas de Le Mans, ganó las 500 Millas de Indianápolis. El Dakar es lo único que le falta en una vitrina de trofeos que ya no cabe en ninguna habitación normal. En 2020 debutó en la prueba con un Toyota Hilux, terminó decimotercero después de un vuelco en la décima etapa, y desde entonces no ha dejado de mirar hacia Arabia Saudí cada mes de enero.
Prodrive, Marc Coma y el Dacia Sandrider ganador: el equipo de Alonso para el Dakar 2027
Lo que diferencia este proyecto de una simple aventura es la estructura que hay detrás. Prodrive, la empresa liderada por David Richards que tiene vínculos históricos con Aston Martin, pondrá un prototipo basado en el Dacia Sandrider con el que Nasser Al-Attiyah ganó el Dakar 2026. El coche será rebautizado como Aston Martin para completar la simbiosis con la marca en la que Alonso compite en F1, y contará con 360 CV, 2.010 kilos de peso y un depósito de 500 litros. No es un coche cualquiera. Es, a día de hoy, la referencia de la categoría T1+.
Junto a Alonso volvería Marc Coma, su copiloto en 2020 y uno de los navegantes más experimentados de la historia del Dakar con cinco victorias en moto. La unión de un piloto con capacidad de adaptación fuera de lo común y el mejor navegante disponible no es un detalle menor. En el Dakar, perderse cuesta más que ir despacio.
Como posible compañero de equipo aparece Sébastien Loeb, el francés con más victorias en la historia del rally mundial y uno de los pilotos que mejor conoce el Sandrider de Prodrive. Si se confirma ese trío, Alonso no solo tendría el coche ganador, también al compañero que mejor puede orientarle en los primeros días de carrera, donde la experiencia en el terreno marca diferencias que el talento no siempre puede compensar.
Lo que aprendió Alonso en el Dakar 2020 y por qué en 2027 llega en mejores condiciones
La decimotercera posición de 2020 no refleja lo que Alonso mostró sobre el terreno. Terminó varias etapas entre los diez primeros, fue segundo en la etapa 9 y su progresión a lo largo de las dos semanas fue notable. El vuelco de la décima etapa le costó tiempo y posiciones, pero no cambió la valoración de los especialistas: Alonso aprendió más rápido de lo que nadie esperaba.

Siete años después, llega con ese aprendizaje incorporado y con un coche que ya conoce la receta de la victoria. La curva de adaptación, que en 2020 fue su principal obstáculo, en 2027 debería ser mucho menos pronunciada. El Dakar premia la consistencia por encima de la velocidad, y Alonso ha demostrado a lo largo de su carrera que sabe administrar el esfuerzo y los recursos mejor que casi cualquier otro piloto del mundo.
Dicho esto, ganar el Dakar sigue siendo una empresa casi imposible incluso para los mejores. Por ejemplo, Carlos Sainz padre tardó doce participaciones en levantar su primer trofeo. Loeb, con toda su experiencia, lleva años intentándolo sin conseguirlo. El factor suerte, los problemas mecánicos y las condiciones del terreno pueden tumbar al favorito más preparado en cualquier etapa. Alonso tiene todo lo necesario para pelear, pero el Dakar no regala nada.
Alonso niega el Dakar 2027 pero ya dijo que quiere ganarlo cuando deje la F1
Antes de que aparecieran las informaciones de esta semana, Alonso ya había dejado claro cuál es su motivación. “Uno de los retos que todavía tengo que ganar es el Dakar. Cuando deje la Fórmula 1, el Dakar o algún otro campeonato despertarán de nuevo esta pasión por aprender”, dijo en 2024. No habló de participar. Habló de ganar.

Que este jueves haya dicho que el Dakar y la F1 no son físicamente compatibles mientras renueva con Aston Martin para 2027 puede leerse de dos formas. La primera, que el proyecto no está tan avanzado como publicaron los medios. La segunda, que Alonso simplemente no quiere confirmar algo que todavía no es oficial. Conociendo al asturiano, la segunda lectura parece bastante más probable.






