Zak Brown no acostumbra a disparar sin apuntar, y esta vez lo ha hecho sobre Max Verstappen. El director de McLaren es conocido porque suele manejar sus discursos con prudencia, consciente de que cada frase tiene repercusión en un paddock donde todos escuchan.
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Pero esta vez, su tono ha cambiado. El dirigente estadounidense ha descrito al tetracampeón del mundo como un piloto “arrogante” y “excesivamente agresivo”, encendiendo una polémica que se suma a la creciente tensión entre McLaren y Red Bull.
Zak Brown estalla contra Verstappen: “Es arrogante y cruza todos los límites”
Las declaraciones llegan en un momento crítico, con la temporada en plena ebullición y con McLaren asentado como el rival más incómodo para el equipo de Milton Keynes. Este año, por primera vez desde 2021, ni Verstappen ni Red Bull se llevarán ningún título.
Brown, lejos de esconder su malestar, ha puesto sobre la mesa un diagnóstico que llevaba tiempo rumiando: Verstappen, dice, cruza el límite demasiado a menudo. Lo define como un piloto brillante, sí, pero también como alguien que en ocasiones actúa como un “matón” en pista, dispuesto a empujar la situación hasta donde haga falta para imponer su ley.
“No quiero menospreciar a Max, es cuatro veces campeón del mundo”, comienza Brown en su entrevista con el medio neerlandés de De Telegraaf. “Puede ser un matón, es demasiado agresivo en la pista. Su arrogancia sale a relucir“, dispara el estadounidense contra el piloto de Red Bull.
“Si uno observa a algunos de los más grandes campeones de la Fórmula 1, se dará cuenta de que tenían cierta arrogancia. No se andaban con rodeos”, añade el CEO de McLaren.
McLaren señala que las maniobras al límite de Verstappen bordean la “falta de respeto” sobre sus rivales
El detonante no es uno solo, sino un patrón repetido en varios duelos de alta tensión. Brown apunta, sobre todo, a las maniobras al límite que Verstappen ejecuta cuando siente amenazada su posición. Para el jefe de McLaren, esa agresividad supera lo que puede considerarse una defensa dura o un ataque ambicioso.
Se trata, en su opinión, de un estilo que “bordea la falta de respeto” hacia los rivales. La Fórmula 1, recuerda, siempre ha tenido pilotos con carácter, pero insiste en que el neerlandés utiliza su estatus para empujar más allá de lo permitido por el sentido común competitivo.

Claro que estas palabras tienen una dirección política. Brown es consciente de que Norris y Piastri lo tienen todo a su favor para que uno de ellos sea campeón. Señalar la actitud de Verstappen no solo sirve para marcar una postura deportiva, sino también para presionar a los comisarios y condicionar el clima competitivo.
La reacción en la Fórmula 1 ha sido variada. Algunos entienden que Brown dice en voz alta lo que otros prefieren callar. Que Verstappen compite al borde de la agresión y que su dominio ha creado una sensación de impunidad. Otros, en cambio, consideran que estas palabras forman parte de un juego psicológico clásico, un intento de desestabilizar al campeón cuando la presión ha llegado a aumentar.






