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Economía

El Chelsea consigue al fin un patrocinador para su camiseta

Parece que finalmente se acabará el culebrón. La Premier League está a punto de dar su ok al Chelsea para que firme un acuerdo de patrocinio con Infinite Athlete, una empresa tecnológica especializada en Inteligencia Artificial, a fin de que esta pueda colocar su logo e n la camiseta de los “blues”.

El acuerdo podría proporcionar al club unos 45 millones de euros anuales y, como valor añadido, quitarse de en medio un auténtico quebradero de cabeza.

El motivo de su aguda cefalea era que se había convertido en el único equipo de la Premier que no tenía patrocinador en el frontal de sus camisetas. Y no porque no lo hubiera intentado.

La lista de los candidatos que, por una razón o por otra, han tenido que ser desestimados en las últimas semanas es larga y florida: Paramount Plus, Stake.com, Allianz, Kaiyun Sports, Riyadh Airl… han sido citadas por los medios británicos entre las firmas con las que el club ha tratado de cerrar acuerdos, con resultado infructuoso.

Una patrocinador bajo sospecha

Por añadidura, la amplia variedad de estos candidatos (servicios de streaming, casas de apuestas, líneas aéreas, compañías de seguros…) parece sugerir que el equipo del sur de Londres estaba dispuesto a firmar con quien fuere, siempre que el agraciado ofreciera una cifra cercana a la que le proporcionaba su anterior “sponsor”, la firma de “telecos” Three.

Eso sí, quizá digan luego unos y otros, como es tradicional, que el patrocinio se debe a la fuerte coincidencia de valores entre ambas partes…

Por otro lado, el OK de la Premier League al acuerdo con Infinite Athlete era esperado por el Chelsea con singular ansiedad, porque no estaba nada claro que pudiera conseguirlo.

Al parecer, al regulador británico no le hacían demasiada gracia dos rasgos peculiares de esa empresa: el primero, que fue creada por su matriz, Tempus ex Machina —con la que el Chelsea suscribió en abril un acuerdo de servicios por siete años—, apenas una semana antes de presentar su oferta de patrocinio; y la segunda, que declara unos ingresos anuales de 14 millones de euros, lo que hace poco verosímil que pueda afrontar por sí sola un patrocinio tres veces mayor. Por supuesto, lo podría hacer con la ayuda de su empresa matriz, pero esto embarraría notablemente la transparencia del acuerdo…

Problemas inmobiliarios de los dueños del Chelsea

En todo caso, no acabarán con el ok de la Premier los insomnios de Todd Boehly y Clearlake Capital, propietarios del Chelsea.

La principal causa, por supuesto, serán los malos resultados deportivos del equipo:  esta temporada se arrastra por la Liga, en la que ocupa el puesto 14ª después de haberse gastado más de 1.000 millones de euros en nuevos fichajes en el último año y medio, muy insuficientemente compensados por unos ingresos de solo 250 millones por ventas de jugadores.

Pero, además, habrá más causas en el área jurídico-económica para que los dirigentes no puedan conciliar el sueño.

En julio, el Chelsea llegó a un principio de acuerdo para comprar un terreno junto a su estadio de Stamford Bridge. El problema es que el solar pertenece a un proveedor de viviendas de apoyo para veteranos de guerra y algunos miembros de este colectivo han solicitado medidas cautelares para impedir la venta. Y a ello se ha sumado la oposición a tal compraventa que ha formulado el cercano Centro Médico de su histórico, vecino y encarnizado rival: el Fulham.

Aunque no es seguro que de por sí fuera suficiente, la compra de este terreno podría facilitar la ampliación de Stamford Bridge y evitar que el club tuviera que construir un nuevo estadio en otro emplazamiento. Se dice que la alternativa estaba en una zona del barrio de Earl’sCourt, situado más al norte. Sin embargo, se ha publicado recientemente un proyecto de plan director urbanístico para esa área que no contempla en absoluto la construcción de un estadio de fútbol.

En todo caso, Boehly podrá consolarse dentro de poco viendo, por in, el logo de un patrocinador en la camiseta de sus jugadores. Y, como el destino es caprichoso, quizá la primera vez lo sea en el partido que el próximo lunes le enfrentará… al Fulham.

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