Boehly Chelsea
Economía

¿Cuál es el secreto del Chelsea para escapar del Fair Play Financiero?

El Chelsea no deja de gastar. Desde la llegada de Todd Boehly, el club londinense ha gastado más que toda la liga española al completo. Las dos ventanas de mercado que hubo durante la pasada campaña dejaron claro que había mucho potencial económico por parte de los nuevos propietarios, y en este verano tampoco han aflojado. Sumando lo que gastaron en estos meses estivales, van más de 900 millones de libras gastadas. Al cambio, serían más de 1000 millones de euros. Por ello, más de uno se hace la pregunta del millón (nunca mejor dicho). ¿Por qué el Fair Play Financiero no afecta al Chelsea y sí al resto? Y es que, si bien les están investigando, el gasto blue tiene truco.

🫰  La amortización de los fichajes, clave

El concepto de amortizar un fichaje es algo que se conoce de sobra por la delicada situación financiera del Barça. Viviendo tan al límite por las estrictas normas financieras de la liga española, tenían que hacer por amortizar los fichajes que habían hecho. Es decir, si se pagaba 80 millones por un futbolista y tenía que cumplir un contrato por cinco años, ese precio se dividía entre la duración máxima de ese vínculo. Pagar un traspaso elevado por un fichaje hace que se llenen las portadas con la cifra, pero lo realmente importante es como se distribuye en el tiempo. El Chelsea aquí ha sido el más listo de la clase. O, al menos, lo fue para resolver el problema que se le planteaba con el Fair Play Financiero. Todos sus contratos tienen, de media, una duración de seis años. Han repartido el monto que pagan en varios ejercicios, ayudando a evitar esa sanción por incumplir las reglas financieras.

Además, otro aspecto a tener en cuenta es el salario de los futbolistas. No es lo mismo lo que cobran Haaland o De Bruyne en el Manchester City que lo que ganan ahora Nkunku o Moisés Caicedo en el Chelsea. Al final, el tema del salario no ocupa tantas portadas como el precio que se paga por fichar un futbolista, pero afecta lo mismo al Fair Play Financiero. Volviendo a coger el ejemplo del Manchester City con Haaland se observa claramente. Si bien pagaron un reducido para lo que es el nivel del noruego, se suman las comisiones y el elevado sueldo que recibe. Esto, con el tiempo, equilibra la balanza respecto a otros traspasos más cuantiosos.

Caicedo Chelsea

Moisés Caicedo es el jugador más caro de la historia de la Premier, pero su sueldo no es el más alto.

💰  El Chelsea también vende

Aun así, todo esto sigue dejando preguntas en el aire. Por mucho que los fichajes se amorticen con el paso del tiempo, reduciendo la cantidad a ojos del Fair Play Financiero, sigue siendo mucho dinero. Son muchísimos los fichajes que ha hecho el Chelsea durante el inicio de la era Boehly, y grano a grano han formado una gran montaña de arena. Aun así, hay que tener en cuenta que los londinenses también han vendido futbolistas a lo largo del mismo periodo de tiempo. No hay más que ver que, de los que estuvieron en la final de la Champions de 2021, solo quedan el veterano Thiago Silva, Ben Chilwell y Reece James. Y es que, si recurrimos a las cuentas de este verano, la diferencia entre gastos y ventas es normal según los parámetros de un club tan grande en la Premier League.

Eso sí, esta sencilla cuenta no sale tan bien si miramos lo sucedido en el curso anterior. El Chelsea superó la barrera de los 600 millones de euros, y sus ventas apenas alcanzaron los 60 millones. Es decir, ni un 10% de lo que gastaron. Cierto es que aquí entra todo lo expuesto sobre la amortización en el punto anterior, complicando la cuenta, pero sí que provoca que haya sospechas sobre este desembolso. Más aún con la nueva regla de la UEFA al respecto, cambiando el plazo máximo para amortizar a un futbolista. Ya no dependerá de esos contratos de larguísima duración, sino que ha cambiado recientemente a un plazo máximo de cinco años. Teóricamente, no cambia demasiado los números que manejan en Stamford Bridge, todo sea dicho. Aunque, claro, sí provoca una investigación acerca del gasto del Chelsea, porque es evidente que hay algo raro. Ya sea por un resquicio legal usado muy inteligentemente o por negligencia del club, toca revisar las cuentas.

Reece James, el último capitán de los de antes

🔜  ¿Qué puede pasar?

Evidentemente, puede haber sanciones. En una época en la que el Fair Play Financiero parece más una leyenda urbana que una realidad para regular el dopaje financiero, el Chelsea ha tenido el mayor desembolso jamás visto. Ojo, que puede estar justificado con las maniobras contables ya mencionadas, pero sigue siendo difícilmente creíble. O, al menos, así es a ojos del aficionado promedio que ha tenido que sacarse un máster exprés sobre la economía de los clubes. Quién sabe si estos castigos llegan y con qué dureza lo harán, pues pueden ir de una simple multa a una sanción más seria que implique su expulsión de competiciones europeas. Todo está en el aire, tal y como suele pasar con estos problemas que emanan de una herramienta que no funciona como debería.

De momento, lo único claro es que el Chelsea no tiene patrocinador principal en su camiseta y que deben ir al mercado para fichar un portero y un par de atacantes. Así como que, obviamente, esto de amortizar tantos fichajes con cifras récord es tener pan para hoy, hambre para mañana. Vamos, que las cuentas pueden pegar un nuevo volantazo dentro de esta interminable historia contable. Al menos, no se puede negar que han construido un equipo tremendo y con potencial para ser uno de los grandes aspirantes a reclamar el trono del Manchester City. Tanto es así que, como los mancunianos, llegarán a la cima con varias polémicas surgidas por su ingente gasto en el mercado. Solo la investigación del Fair Play Financiero decidirá el futuro del Chelsea y su estrategia tan polémica como brillante desde el punto de vista contable.

Ir al contenido