Lukaku Lautaro
Fútbol internacional

Lukaku, Lautaro y el divorcio más sonado de Milán

El culebrón de Romelu Lukaku a lo largo de este verano no ha sido el más importante, pero sí el más rocambolesco de la ventana. Dejó el que decía que era el club de su vida por irse al Chelsea campeón de la Champions, deshaciendo el camino al año siguiente después de que no saliese bien su vuelta a Londres. Pese a que su regreso al Giusseppe Meazza tampoco fue sencillo desde lo futbolístico, allí estaba arropado por los suyos. Ni sus fallos en la final de Champions empañaban ese sentimiento de pertenencia. Pese a ello, el calor del verano rompió todo. Hasta sus mejores amigos en el vestuario le han dado la espalda. De héroe ha pasado a ser un traidor, llegando a la Roma. E, irónicamente, en la Ciudad Eterna dicen no pagar a traidores.

❌​ El final de LuLa Bang

Todo este divorcio entre el interismo y Lukaku lo ha personificado Lautaro Martínez. Como capitán del club y el acompañante del belga en ataque durante sus mejores años en el norte de Italia, tenía que hablar. Más aún, claro, después de negarse a hacer con Marcus Thuram la celebración que hacía con él. Esta, en la que los dos se apuntaban, acuñó el apodo de ‘LuLa Bang‘ para el dúo. Cuando le preguntaron si era porque pasaba de Lukaku, el argentino respondió con un rotundo «sí». Y esto, a su vez, rima con lo que dijo hace unas semanas de su excompañero. «Traté de llamar a Lukaku en aquellos días de caos, pero nunca me respondió el teléfono. Lo mismo hizo con mis otros compañeros de equipo. Después de tantos años y cosas que vivimos juntos, me ha decepcionado. Bueno, es su elección y le deseo lo mejor. Pero no esperaba esa actitud», explicó.

Lukaku Lautaro

Lukaku y Lautaro popularizaron su celebración, realizándola cada vez que coincidían en el campo.

Esos «días de caos» a los que hace referencia el delantero argentino fueron el final de todo. Cuando se esperaba que el Inter de Milán volviese a buscar la incorporación de Lukaku, aunque fuese de nuevo como cedido, saltó la noticia. El belga quería irse a la Juventus, el eterno rival del Inter. Era una traición en toda regla. Pasase lo que pasase, ya podría explicárselo bien a sus compañeros. No se podía entender que alguien que había hecho tanto por el Inter y que tanto decía querer el escudo les hiciese eso. Más aún después de haberle acompañado hasta en sus peores momentos como futbolista. Lo de Lukaku como neroazzurro estaba acabado.

​🫢​ Lukaku, a la Roma por sorpresa

Como era de esperar, a la afición de la Juventus tampoco le hacía gracia el fichaje de Lukaku. Y es que, en la última vez que se vieron las caras, el belga fue objeto de polémica por mandar callar a los aficionados de la vecchia signora. Esto fue en respuesta a unos cánticos racistas que le gritaron, por lo que el lío estaba servido. Pese a que el tiempo había pasado y todo esto podía haber quedado en nada, la afición bianconera saltó al campo durante un amistoso de su equipo para protestar por el fichaje. El traspaso se torció, dejando a Lukaku en Londres.

Allí, Pochettino no le quería, y parecía que su salida estaba en el fútbol árabe. Por desgracia para el interista más rencoroso, aquel que quería ese destierro temprano del atacante, el Dios del fútbol no iba a dejar pasar tanto contenido. La Roma de José Mourinho, en su búsqueda de un delantero, consiguió cerrar su fichaje. O lo que es lo mismo: Lukaku se enfrentará al Inter de Milán. Toda esa tensión previa tendrá forma de explotar dentro del campo. Y no será dentro de demasiado, pues el 28 de octubre la Roma visitará el Giusseppe Meazza.

La Roma renace de sus cenizas en el mercado

🔜​ Un nuevo capítulo de algo que podía haber sido distinto

Lautaro y Lukaku estaban llamados a ser la pareja de delanteros que devolviese al Inter a lo más alto. Fueron ellos los que rompieron la hegemonía de la Juventus en la Serie A, y, tras su mal rendimiento en Londres, todo pudo ser diferente. Esa no celebración del argentino ante la Fiorentina es la muestra de una ruptura incómoda, siendo la muestra de que ha pasado página. Como uno de esos romances de verano que no se cristalizan al llegar septiembre, solo le queda mirar hacia delante. Y, aunque lo niegue, no podrá evitar el recordar con cariño esos momentos junto a su contraparte. Al fin y al cabo, Lukaku es con quien mejor se ha entendido. Veremos si su reencuentro en el Giusseppe Meazza es, al menos, un poco menos beligerante de lo esperado por respeto a lo que pudieron ser como LuLa Bang.

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