Guardiola City
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El Manchester City de Guardiola hegemoniza la Premier League

El Manchester City se ha convertido en el primer equipo en los 135 años de historia del fútbol inglés en ganar cuatro títulos consecutivos de la máxima categoría. De todos los récords que Pep Guardiola ha roto, la hegemonía que ha instaurado para con la Premier League seguramente sea el hito que más sorpresas ha despertado, especialmente en las islas británicas, culturalmente marcadas en lo deportivo por la competitividad extrema y la democratización del poder, siempre en constante cambio de manos.

Para entender la complejidad de la obra de Guardiola, cabe remontarse a los éxitos de los clubes pioneros, los primeros equipos que fueron capaces de asentar cierto dominio en el tiempo sobre sus rivales en Inglaterra. El Sunderland y el Aston Villa en la década de 1890; el Huddersfield Town en la década de 1920; el Arsenal en la década de 1930, el Manchester United en la década de 1960; el Liverpool en las décadas de 1970 y 1980; el Manchester United de nuevo en las décadas de 1990 y 2000 fueron algunos de los clubes más hegemónicos, cada uno en su respectiva época, de todos los tiempos en el british football. Pero ninguno de ellos hizo lo que el Manchester City de Pep ha logrado conquistar. La pregunta es inevitable: ¿convierte tamaña gesta a los citizen en el mejor equipo de siempre en la Premier League?

El City de Guardiola, en constante cambio

Como los Bulls de Jordan —Pep dixit— Guardiola ha ganado seis de los últimos siete títulos de la Premier League. En una competición con el potencial de atraer año a años los mejores entrenadores del planeta, a los jugadores más consagrados y a los talentos emergentes más prometedores, en la que Chelsea, Manchester United, Tottenham, Arsenal o Liverpool, entre otros muchos, como Aston Villa o West Ham, sacan los codos para no perder su sitio en la historia, la duración del reinado del Pep Team no tiene precedentes. Ningún otro club había podido antes desmarcarse de la encarnizada pelea que se libraba temporada a temporada en la cumbre de la Premier. La hegemonía del City solo puede explicarse a raíz del constante cambio, ajuste y evolución que Guardiola ha implantado en el carácter del lado skyblue de Mánchester, que han impedido que el City se estanque y pierda ventaja frente a las nuevas tendencias que florecían en el fútbol inglés.

De hecho, durante el citado período, que abarca desde 2016 a 2024, el Liverpool, que es el único proyecto capaz de aguantar el ritmo del City, ha atravesado dos grandes reconstrucciones, en nombres y estilo. Por detrás, el Arsenal, su máximo rival en la presente temporada, que mantuvo las espadas en lo alto hasta casi la última jornada, ha pasado por todo tipo de situaciones, muchas de ellas muy lejanas al primer escalón competitivo. El Chelsea, por ejemplo, ha experimentado decenas de ciclos, muchos de ellos exitosos, pero no duraderos: parecen haber pasado años desde la Champions League conquistada por los blue de Thomas Tuchel o el título liguero de Antonio Conte.

City Guardiola

Si bien es cierto que el Manchester City también ha evolucionado enormemente a lo largo de estos años, la estabilidad y la graduación de los ajustes ha sido tan mínima y constante que ninguna voz autorizada podría pensar que existen varias etapas de Guardiola en el banquillo del Etihad Stadium. El City de Leroy Sane y Raheem Sterling, el de Ilkay Gundogan o el de los cuatro centrales, todos los equipos, sistemas, nombres y argumentos que Guardiola ha moldeado son flores de un mismo jardín. Y es que, salvo ese primer año de debut en Inglaterra en el que, precisamente, Conte hizo del Chelsea un equipo campeón, el jardinero Guardiola ha promediado en Premier 91,1 puntos; 96,4 goles; 30 goles encajados; 4,6 derrotas; y un porcentaje de victorias del 75,9% por temporada. Y, por supuesto, ha llenado las vitrinas del City, con 17 trofeos, incluyendo un triplete en 2023 y un triplete doméstico en 2019.

Influencia y revolución se dan la mano a través de Pep

Las estadísticas son inequívocas. El Manchester City, como obra individual de cada una de las temporadas que componen el periodo, más específicamente las cuatro últimas que componen la era más temible de su reinado doméstico, es un equipo tan excelso como cualquiera de las mejores hornadas campeonas de la Premier. Sus picos serían tan excelentes como para rivalizar con cualquier otro proyecto histórico, con la diferencia de que en los mejores casos, como el Arsenal de los ‘Invencibles’, el Chelsea de ‘Mou’ o el ‘Pool’ de Klopp, ninguno tiranizó el trono británico durante tantísimo tiempo.

Guardiola

Si los números tuvieran alguna discusión, que no la tienen, a la hora de ponderar al City entre los mejores equipos de la historia de la Premier League, todavía habría que añadir una línea argumental más al debate; una que, seguramente, ninguno de los contendientes que podrían cuestionar el lugar del club citizen ha estado siquiera cerca de articular a su favor: la influencia.

La influencia de Pep, como autor del Manchester City, es el factor diferencial que explica tanto el éxito de Guardiola como entrenador y como mentor de sus pupilos —lo que a su vez ayuda a entender el mérito y rendimiento de sus equipos— y, al mismo tiempo, el indiscutible lugar del City en lo más alto de la cima. En plena revolución económica, con la Premier como la competición más potente del mundo y, por tanto, más abierta al cambio y la vanguardia, ha sido Guardiola quien ha revolucionado el fútbol inglés como nadie antes. Han sido sus fundamentos tácticos los que han inundado el día a día de tertulias y análisis rivales, los que han propiciado que se reproduzcan copias y recetas, los que han enseñado a los aficionados a explorar nuevas vías alejadas de la cultura y las dinámicas competitivas que marcaban el carácter del fútbol inglés. Porque los cuatro títulos consecutivos, el triplete y los seis títulos en siete años son la prueba más evidente de que el City, y la Premier, han cambiado para siempre después de Pep.

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