Garbiñe Muguruza inicios
Tenis

Garbiñe Muguruza: el motivo por el que empezó a jugar al tenis

Garbiñe Muguruza ha vivido unos últimos años complicados, especialmente en un 2022 que concluyó fuera del top 50. Un ranking en el que ahora ostenta el puesto 200 debido a su parón —que no retirada definitiva—.

La tenista española estaba acostumbrada a ocupar las primeras posiciones y pelear por los grandes títulos, como demuestran sus victorias en Roland Garros (2016), Wimbledon (2017) y la Copa de Maestras (2021), además de la final del Open de Australia (2020).

Los tres motivos de Garbiñe Muguruza para no jugar más al tenis

Sin embargo, todo eso queda lejos. Y es que tanto la pasada campaña como el inicio de esta dejaron una versión de Muguruza que nada tiene que ver con la de años anteriores. De todas formas, y a pesar de un bajón que le hizo mostrar un rendimiento muy por debajo de su nivel, podemos decir que en la historia de Garbiñe Muguruza hay muchos más momentos buenos. Por ejemplo, el día en el que decidió por dedicarse profesionalmente al tenis.

¿Por qué jugó al tenis Garbiñe Muguruza?

Pero recapitulemos. Garbiñe Muguruza, de origen propiamente venezolano, nació en Caracas y empezó a jugar al tenis a los tres años. Se trasladó a España con seis, donde siguió formándose como tenista, hasta que comenzó a destacar internacionalmente con 19 años. Desde entonces ha ganado dos campeonatos de Grand Slam, ha sido subcampeona en otras dos ocasiones y fue número 1 del mundo en 2017.

Así, sus inicios fueron por culpa, en parte, de sus hermanos mayores, grandes aficionados a este deporte. «Toda nuestra familia adora el tenis, nuestra ilusión era que uno de los tres hermanos llegase a lo más alto», afirmó en una entrevista con Bertín Osborne.

Garbine Muguruza

Garbiñe Muguruza, durante un acto publicitario.

Los padres de Garbiñe son unos grandes apasionados del tenis y querían que sus tres hijos se dedicasen a ello, pero finalmente solo lo hizo la hija: «A mis padres les encantaba el tenis, mi hermano progresaba mucho y vieron que en España es un deporte más popular que en Venezuela. En la academia fui ganando y progresando. Mis hermanos dejaron el tenis y me convertí en la última esperanza familiar«, dijo.

Era tan grande su ilusión y sus buenas dotes que, al cumplir los seis años, se vino a España, a una academia de tenis en Barcelona. «Nos asentamos allí para jugar al tenis. Todo era jugar al tenis. Pero no tuve que renunciar a nada. La vida profesional te lleva por un camino distinto, así que simplemente aceptas que tienes que hacer cosas diferentes al resto», aclaró.

«El tenis es un deporte caro; admiro el esfuerzo que han hecho mis padres»

Como hizo conocer en más de una ocasión, la tenista es hispano-venezolana porque su padre, José Antonio Muguruza, es vasco (Azcoitia, Guipúzcoa), y su madre, Scarlet Blanco, es venezolana.

Garbiñe Muguruza está muy orgullosa de ellos y de lo que han invertido en su formación en el deporte: «Mi padre trabaja con el metal en Venezuela y mi madre cuidándonos. Admiro de ellos el esfuerzo que han hecho por sus hijos. El tenis es un deporte caro», reconoció hace unos años.

Tras dar el salto a la competición de élite, su cara y su nombre comenzaron a sonar con fuerza cuando llegó a la final de Wimbledon en el año 2016 y se hizo con su primer Grand Slam, el de Roland Garros. Un año después, en el 2017, y con otra grande del tenis como Conchita Martínez de entrenadora, derrotó a la todopoderosa Serena Williams, de nuevo en la final de Wimbledon. «En lo personal no la conozco. En el ámbito competitivo todo lo que hace es para intimidarte», afirmó.

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