Red Bull - Max Verstappen Oracle
Economía

Oracle, Red Bull y 460 M€ en el aire

En febrero de 2022 Red Bull firmó un contrato histórico con Oracle. La compañía tecnológica, uno de los patrocinadores habituales de esta escudería de Fórmula 1, pasó a ser title sponsor después del título consumado por Max Verstappen. El trato se cerró en torno a 500 millones de euros por cinco temporadas, una cifra récord a nivel de patrocinio deportivo.

Una inversión mayúscula con el objetivo de asociarse a un equipo, a una marca, que en el ‘Gran Circo’ se ha hecho un nombre a base de éxitos. El momento de la unión, el más propicio: Red Bull ganó la pasada temporada el Mundial de constructores, algo que no sucedía desde 2013. Diez años después, el equipo austriaco vuelve a mandar con la misma autoridad. Este curso han ganado las primeras cinco citas del calendario y todo apunta a que ni Aston Martin, ni Ferrari, ni Mercedes tendrán demasiadas opciones de aquí al final del campaña.

Oracle, obviamente, tiene una visibilidad enorme en el monoplaza de moda. Eso, aunado a vincular su nombre con el de la escudería, denominada desde hace algo más de 12 meses como Oracle Red Bull Racing, propicia un escaparate único para la tecnológica, en una competición que ha resucitado sus audiencias y que vive una segunda juventud en cuanto a bonanza económica se refiere.

Sin embargo, este tipo de asociaciones a veces requieren de más tiempo del esperado. Red Bull, más allá de ser una escudería, es una de las marcas más asociadas al deporte. Sobre todo, al mundo del motor. Según el último Barómetro de Patrocinio Deportivo elaborado por SPS Consulting, la marca de bebidas energéticas es la más vinculada a los deportes de motor, tanto para los aficionados como para los que no siguen habitualmente estas disciplinas. Por ello, gran parte del protagonismo de Oracle siempre termina por difuminarse.

Este mismo balance recoge cada año las diez marcas más asociadas a la F1. Es difícil colarse en esa lista en la que más allá de marcas de automóviles como Ferrari, figuran otras firmas como Pirelli, Repsol, Rolex, o las habituales Adidas y Nike. Quien no figura en esa tabla es Oracle, después de gastarse casi 50 millones de euros en 2022. No obstante, la tecnológica es consciente de que necesita tiempo para asentarse en el gran circo. De ahí que firmara por cinco temporadas. Todavía es pronto para hacer balance. Oracle ha elegido la mejor escudería, pero quizás sea incapaz de rentabilizar semejante inversión.

Los patrocinios de Red Bull más allá de Oracle

Más allá de Oracle, que servirá al equipo austriaco sus servicios tecnológicos en la nube, y muchos otros, para ayudar en el desarrollo de los próximos monoplazas, Red Bull cuenta con una amplia ristra de patrocinadores en 2023: Built for Athletes, Castore, New Era, ByBit, TagHeuer, BMC, Cash App, Blenders, Hard Rock Internacional, ROKT, Rauch, Pirelli, Walmart, América Móvil, INTERprotección, Poly, Therabody, Ocean Bottle, Pokerstars, Armor All, Honda, Mobil, Esso, Zoom, Siemens, Hewlett Packard Enterprise, AT&T, DMG Mori, Hexagon, Ansys, PWR.

El objetivo de Christian Horner, como el de cualquier otro jefe de filas, es garantizar la supervivencia de su equipo más allá de los resultados. Red Bull, gracias a su buen rendimiento deportivo ingresó más de 100 millones de euros —por su primera posición en el Mundial y el caché histórico—. Esa cantidad, sumada al dinero que aportan los patrocinadores, permitirá hacer frente a gastos que se han disparado en 2023, como el elevado contrato de Max Verstappen —55 millones de euros por temporada hasta 2028—.

El deseo de Christian Horner está más cerca de cumplirse. Red Bull gana, pero seguirá en la F1 aunque no lo haga.

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