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Daley Blind: «Me dijeron que estaba cerca de sufrir otro infarto»

El Girona de Míchel es, por derecho propio, uno de los equipos más atractivos del mundo. Su fulgurante arranque se ha correspondido con su ambición en el mercado de fichajes, incorporando nuevos jugadores que apuntalan la idea que ya estaba instaurada durante la pasada campaña. Uno de los que llegó para subrayar ese crecimiento del Girona fue Daley Blind. De cara al duelo que lo enfrenta al Real Madrid en este fin de semana, el neerlandés atendió a The Athletic. Y, en su entrevista, dejó un titular sorprendente: «Me dijeron que estaba a punto de sufrir otro infarto. No me lo podía creer«.

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⚽​ Blind y su calvario con los problemas cardíacos

Sus problemas cardíacos surgieron durante un Ajax-Valencia en 2019. Blind cuenta que se sintió «mareado», pero consiguió recomponerse en el partido. «Al acabar, el médico tuvo dudas y me mandó al hospital. Me mostraron que había tenido una parada cardiaca y eso no era bueno. No me lo podía creer. No creía a los médicos. Aun así, les dije a mi mujer y a mi familia que si había alguna posibilidad de volver al fútbol, iría a por ello», recuerda. Si bien estas historias suelen acabar con el retiro prematuro del futbolista, Blind tuvo la suerte de poder recuperarse.

Durante la pretemporada de 2020, el defensor estuvo ahí sin ningún problema. O, al menos, sin que él lo supiese hasta que pasó. «Recibí una descarga durante el partido, porque llevo un DAI (desfibrilador automático implantable). Me dijeron que estaba a punto de sufrir otro infarto. Debido a la adrenalina, hay más oxígeno en el cuerpo. Mi ritmo cardíaco se controló solo, pero aun así recibí la descarga del DAI porque mi ritmo cardíaco subió demasiado», comentó. Esta vez, tras recibir la noticia, se asustó más.

Daley Blind Infarto

Daley Blind tuvo su primer infarto ante el Valencia en 2019, cuando empezó su calvario.

Blind pasó unos meses complicados, pues veía que su carrera se estaba acabando, asumiendo también toda la carga psicológica. Por suerte, el neerlandés volvió a ponerse en manos de especialistas justo a tiempo. «Me hicieron muchas pruebas. Al principio me daba un poco de miedo forzar el corazón, pero lo completé. Al cabo de unos meses, las preocupaciones desaparecieron y ahora ni siquiera pienso en ello«, relata. Tras cumplir 500 partidos como profesional, tiene la suerte de haber ganado una batalla muy complicada en el terreno de la salud. Y veremos si con el Girona consigue otro pequeño milagro.

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