Fútbol internacional

La Italia campeona del Mundial 2006 se ‘pelea’ en los banquillos

Cuando Italia se colgó la medalla de oro en el Mundial de 2006 y levantó la copa Jules Rimet al cielo de Alemania, pocos imaginaban que ahora fuesen a batallar entre sí. De aquella generación comandada por Marcelo Lippi hay hasta siete exfutbolistas a los que el destino ha conducido al mundo de los banquillos, con la particularidad de que cinco de ellos han coincidido esta temporada en la Serie B. Sus dinámicas, muy opuestas. De puerta grande o enfermería.

👬🏻 Pirlo y Gattuso no están para tirar cohetes

La mítica dupla de centrocampistas italianos del Milan contemporáneo dio más alegrías hace unos años, vestidos de corto con Ancelotti como técnico, que como estrategas. Genaro salió, de mutuo acuerdo, o eso nos quisieron contar, del Valencia a finales de enero. Gattuso fue uno más de tantos que se ha llevado por delante el mandato de Meriton, una trituradora de entrenadores. La situación en el club no era idílica aunque, desde su adiós, el equipo che ha perdido todos los partidos y ha caído hasta la penúltima posición.

Andrea, por su parte, está en media tabla con el Fatih Karagümrük turco, aunque comienza a estar discutido por el anodino arranque de 2023, con solo una victoria en los últimos seis encuentros, además de caer eliminado en Copa.

2️⃣🇮🇹 La Serie B como banco de pruebas en Italia

Son cinco los campeones del mundo de 2006 que han pasado por los banquillos de la segunda división de Italia este curso. A Filippo Inzaghi es al que mejor le va, a pesar de tener mucho menor cartel que su hermano, Simone Inzaghi (Inter). Justo a la inversa de lo que sucedió en su etapa como jugadores.

El mítico delantero del Milan, después de un paso aciago por el banquillo de San Siro entre 2014 y 2015, probó suerte en la segunda categoría del Calcio, en la que ha funcionado infinitamente mejor que en la Serie A. Ascendió hace cuatro temporadas con el Benevento, aunque no pudo mantener la categoría en su regreso a primera. El curso pasado estuvo muy cerca de replicarlo con el Brescia. Hoy tiene a la Reggina en puestos de promoción.

Otro que comenzó la temporada en su actual cargo y triunfa es Fabio Grosso, lateral zurdo de Inter, Olympique Lyon y Juventus entre 2006 y 2012. No arrancó de la mejor forma posible en un Frosinone al que llegó en 2021, pero ha mejorado claramente sus prestaciones, hasta el punto de que es líder y comanda al equipo con mejor dinámica de la categoría de plata del fútbol italiano. Invicto en 2023 y con una sola derrota en sus últimos 18 encuentros.

A los que no les ha ido nada bien es a Daniele De Rossi y Fabio Cannavaro. Ninguno de los dos comenzó la 2022/2023 en el cargo y tampoco la acabarán. El centrocampista de la Roma apenas duró 18 partidos en la SPAL, con la que solo ganó tres y a la que dejó en descenso antes de ser destituido. El central de Inter, Juventus o Real Madrid estuvo 17 encuentros en el Benevento, al que también dejó penúltimo con otras tres únicas victorias.

Quien sí llegó para cambiar las cosas fue Alberto Gilardino, exdelantero del Milan o la Fiorentina, que tiene como segundo clasificado al Genoa. Fue ascendido desde el juvenil hace dos meses cuando el histórico club de Liguria estaba fuera del top 5 y desde entonces es el que mejor le aguanta el pulso a su compatriota Fabio Grosso. Con el objetivo común de reencontrarse en la Serie A con otro ilustre como Thiago Motta, que dirige a un Bologna que mira a Europa. Mientras, Dejan Stanković no parece que les vaya a esperar para volver a jugar el Derby della Lanterna, hundido en el descenso con la Sampdoria.

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