Kroos Modric.
Real Madrid

Kroos, Modric y el (in)evitable final de una era en el Real Madrid

Es imposible explicar lo que es hoy el Real Madrid sin Kroos y Modrić. Ellos fueron el metrónomo del equipo de las tres Champions seguidas, y tuvieron el mismo papel en la legendaria ‘Orejona’ de 2022. Pese a ello, el tiempo pasa hasta por aquellos que lo controlan en el campo y su rol ha cambiado. El Real Madrid no espera a nadie, y los contratos de sus dos jerarcas vuelven a estar cerca de su final. El 2024 les abre la puerta a negociar con otros clubes. Otro año más, llega el momento de mirar al vacío. ¿Estamos ante el último baile de Kroos y Modrić en el Santiago Bernabéu?

Promesas, veteranos, canteranos… ¿Cómo resolverá el Madrid el dilema de los centrales?

📈 Su rendimiento, una certeza para el Real Madrid

La política del Real Madrid es clara: los veteranos se renuevan año a año. No hay romanticismo cuando se evalúa el rendimiento. Así de cruel es la élite, y así la domina el club blanco. No obstante, el alemán y el croata tienen argumentos de peso para continuar. Ya sea como titulares o suplentes, siempre suman. Dentro del ecosistema que ha generado Ancelotti, su experiencia es un grado en el centro del campo. Quizás no son tan imprescindibles en el día a día, pero aún pueden marcar la diferencia.

Cuando el fútbol va hacia el físico y el ritmo alto, ellos ponen el necesario contrapunto. Le dan un color diferente al Real Madrid cuando su plan principal se vuelve gris. A Ancelotti le abren un abanico de posibilidades, sean o no de la partida. Y a esto hay que sumarle su tremenda ascendencia en el vestuario. Kroos y Modrić han definido el carácter del club en las noches europeas. Ellos son los que transmiten esa experiencia a los nuevos, los encargados de que continúe la cadena. Su renovación, si fuese por estos factores, estaría firmada desde antes de Navidad.

📉​ ¿Cuándo llegará el bajón definitivo?

La encrucijada del Real Madrid llega por el futuro de Kroos y Modrić. Su bajón de rendimiento podría ser el año que viene. O suceder al siguiente; es inevitable. Al otro lado del puente aéreo, con la decadencia de Lewandowski, tienen un ejemplo claro. Lo que funciona una temporada no tiene por qué hacerlo en la siguiente. Nadie sabe cuando llegará ese momento en el que deban separarse en la élite. Y, además, no se sabe como van a funcionar cuando estén los títulos en juego. El recuerdo de aquel 4-0 ante el Manchester City sigue ahí. Ambos fueron titulares y quedaron señalados.

¿Es el final de la generación más exitosa de la historia del Real Madrid?

Dio la sensación de que se había terminado una era. Los reyes del centro del campo en Europa claudicaron a la fuerza. Por primera vez en mucho tiempo, Kroos y Modrić se vieron sobrepasados por el ritmo. Guardiola les buscó y expuso sus carencias para cerrar huecos en el medio. Ante un equipo como ese City, tan ancho en ataque y con una circulación de balón rapidísima, no pudieron hacer nada. Sus piernas ya no daban para aguantar semejante trote, y a buen seguro le dio que pensar al Real Madrid. Si sus jerarcas no estaban en las grandes noches, ¿para qué había que buscar una renovación?

⚔️​ La pelea entre el corazón y la cabeza

El Real Madrid, por mucho que su dureza en la élite no le permita admitirlo, tiene una pelea interna entre su corazón y su cabeza. Lo primero apunta a que se han ganado un año más, y lo segundo no puede olvidar la pesadilla vivida en Mánchester. El miedo porque se manche el legado de sus jerarcas con un nuevo episodio negro se ha apoderado de su discurso. Pese a ello, poco a poco va abriendo los ojos. Kroos y Modrić, con su inicio de temporada, se han ganado el que se plantee su continuidad. Su rendimiento, así como acordaron todos, es el que ha cerrado heridas y ha abierto la puerta a la renovación.

Kroos Modric Real Madrid

Kroos y Modrić, junto a Casemiro en el pivote, dominaron el fútbol europeo.

Dentro de este juego entre el despacho y el verde, son los dos futbolistas los que deben dar el paso. Por las últimas informaciones que llegan, el Real Madrid estaría dispuesto a mantener esta relación un año más. La cosa está en que Kroos y Modrić quieran seguir. El alemán no renovará si no se ve capaz de mantener el nivel necesario, y el croata se lo planteará porque quiere más minutos en un centro del campo que tiene nuevos inquilinos. Son dos formas distintas de acercarse al desenlace de una etapa gloriosa en el Santiago Bernabéu.

Por ello, es inevitable ver de cerca el precipicio. Se va a acabar una era. Y si no es en 2024, será en 2025. Lo único que puede endulzar el final es reinar otra vez en Europa. Como Michael Jordan y Scottie Pippen en los Chicago Bulls, quieren tener su último baile en lo más alto. Su carrera no merece menos. A partir de ahí, ya se valorará lo que llega después. En un club como el Real Madrid, ganar es el paso previo a planificar el futuro. Uno que, a final de cuentas, está resuelto. Es casi imposible que mejore lo que fueron Kroos y Modrić, pero no tiene mala pinta para seguir manejando los tiempos del fútbol europeo.

Ir al contenido