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Baloncesto

Los cinco errores más frecuentes al lanzar un tiro libre

En el intrincado mundo del baloncesto, donde cada detalle cuenta, la destreza en el lanzamiento de tiros libres se convierte en una habilidad de suma importancia. A menudo subestimado, este aspecto del juego puede marcar la diferencia en el resultado final. Para que tu muñeca vaya entrando en calor, desglosaremos los cinco errores más comunes que los jugadores cometen al lanzar tiros libres. De paso, añadiremos algunas soluciones para evitar lanzar piedras en dirección a la canasta.

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​1️⃣​ La falta de concentración

La falta de concentración es un obstáculo que puede afectar incluso a los jugadores más experimentados. Por ello, no sirve como excusa. En la línea de tiros libres es crucial minimizar las distracciones y concentrarse en la canasta. Este punto es esencial y básico para ejecutar bien el resto de pasos, así como de seguir una correcta mecánica para anotar.

La aplicación de técnicas de mindfulness, como la visualización y la respiración profunda, puede ayudar a mantener un enfoque agudo. A partir de aquí, se abre un mundo de posibilidades. La concentración es lo que la mantiene abierta, pues es la base de todo lo demás.

2️⃣​ Una rutina previa que genere confianza

El baloncesto tiene mucho de estos trucos previos, pues es un deporte que se basa en la repetición constante. Para el ser humano, seguir sus propios rituales previos a la acción ayuda a generar una confianza. El arte del tiro libre no iba a ser diferente. Aparece una especie de costumbrismo que le da empaque y seguridad a la acción que borra el margen de error. Por mucho que se pueda fallar, este tipo de rutinas ayudan a disminuir ese miedo.

Lo bueno de este punto es que es un lienzo en blanco. Cada persona tiene sus trucos para ganar confianza antes del lanzamiento del tiro libre. Mientras que unos se tocan la cabeza, otros botan el balón un número determinado de veces. Al ser una acción fruto de la superstición, la variedad es tremenda. Todo vale mientras no sea ofensivo.

​3️⃣ Profundizar en la postura incorrecta

Después de esa primera toma de contacto con la línea de tiro libre y su consecuente concentración, toca enfrascarse en la técnica. La postura es la base biomecánica de un lanzamiento efectivo. Un error común es la alineación incorrecta de los pies y la falta de distribución adecuada del peso, lo que aumenta enormemente el margen de error.

Ajusta tu postura asegurándote de que tus pies estén alineados con el aro, con las rodillas ligeramente flexionadas y el peso equitativamente distribuido. La ayuda de alguien experto puede ser decisiva. Ellos pueden identificar qué es lo que falla en la biomecánica de tus tiros libres.

​4️⃣​ El ritmo y la sincronización del tiro libre

La gestión del tiempo durante un tiro libre es esencial. Y si no, que se lo pregunten a Giannis Antetokounmpo y sus eternas visitas a la línea de tiros libres. El griego debe pensar demasiado como irá su lanzamiento, lo que acaba afectando a su resultado. La sincronización entre la elevación del balón y su lanzamiento debe ser tan correcta como la postura corporal en la parte técnica.

Para conseguir ese timing ganador que da sentido al ritual previo, la única clave es practicar el tiro libre para coger confianza. Cada mecánica es un mundo, por lo que es algo por lo que debe pasar todo jugador. A base de repetir ese movimiento, la ejecución será más rápida y fluida. Por mucho que la cosa pueda empezar mal, esa repetición hará que tus tiros libres acaben dentro de la canasta.

Antetokoumpo tiro libre

Antetokoumpo es una de las estrellas de la NBA que más sufre en los tiros libres.

​5️⃣ Cuidar la mecánica de tiro

Tal y como se podía imaginar tras el anterior punto, la técnica de lanzamiento es el corazón del éxito en los tiros libres. No solo de coordinación vive un buen tiro libre, pues la mecánica de tiro puede ayudar a disminuir el margen de error. Aquel que tenga una más pulida y trabajada será más eficaz que otro jugador cuyo lanzamiento es menos ortodoxo. Por muy coordinado que pueda estar, la diferencia sería palpable.

La solución es clara: pedir ayuda a un experto. Estos saben mejor que nadie que es lo que haces mal cuando lanzas a canasta, y dan el valor diferencial necesario. Ya sea por un mal ángulo o por el uso de la muñeca, pocas mecánicas hay perfectas. Eso sí, cabe destacar que no es una ciencia exacta. Si hay una que te funciona pese a su poca estética, esa será la correcta. Todo vale si el balón entra.

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