Gianluca Rocchi árbitros var
Sala VAR

Italia tiene en Primera más del doble de árbitros que España o Inglaterra

Gianluca Rocchi, responsable de designaciones de la Comisión Nacional de Arbitraje de la Asociación Italiana de Árbitros (AIA), considera que la Liga italiana debe «reducir drásticamente el número de colegiados”.

Y da la impresión de que los datos disponibles le dan la razón. Según las estadísticas que aparecen en diversos portales de internet, la Serie A del país transalpino contó con 45 colegiados en la temporada que acaba de terminar, frente a los 20-25 que figuran en los listados de las otras cuatro grandes ligas europeas; es decir, las de Inglaterra, Alemania, Francia y España (el país que menos tiene: 20).

No es este el único cambio que Rocchi querría aplicar en el arbitraje italiano, de acuerdo con unas redientes declaraciones que ha hecho a medios de comunicación. Hay otros dos temas que llaman su atención y que, en realidad, tienen bastante en común con lo que pasa en otros campeonatos nacionales.

El VAR y el “tiempo real” de juego

El primero es el VAR y, más específicamente, su influencia en la función que realizan los árbitros asistentes. «Los asistentes tienen que volver a ser árbitros asistentes. La tecnología del VAR ha invadido su ámbito de competencia. Si quieren tener un verdadero futuro, deben volver a desempeñar un papel técnico».

Admite, además, que “desgraciadamente la comunicación entre el VAR y el árbitro desconcierta a veces a los jugadores que están en el campo. Pero estamos trabajando en ello. No tenemos secretos. Queremos que se produzca entre VAR y colegiado una comunicación limpia y que se pueda escuchar”.

El segundo tema que le preocupa es el del «tiempo real», es decir, la cantidad de minutos en los que el balón está realmente en juego a lo largo de los 90 reglamentarios.

«La fluidez del juego depende de los jugadores», advierte. “No se pueden tardar dos minutos en lanzar un tiro libre. Hace poco, el Spezia-Fiorentina tuvo 45 minutos de tiempo real”.

La media de la Serie A está en 54 minutos, tres más que el año pasado. Rocchi señala que están tratando de mejorar en este aspecto, especialmente limitando las revisiones durante el partido. Pero insiste en que, al final, el “tiempo real” lo deciden los dos equipos que juegan el encuentro.

No a las entrevistas, sí a las ruedas de prensa

Otro tema que le preocupa es el debate que se está desarrollando sobre si los árbitros deben hacer declaraciones o conceder entrevistas justo después de los partidos, al igual que lo hacen jugadores y entrenadores.

Rocchi se muestra contrario a esta posibilidad, pero abre la puerta a otra alternativa. “No me parece correcto que los árbitros den entrevistas después de los partidos, porque, en definitiva, la única respuesta que se quiere oír es ‘sí, he cometido un error’. Pero con esto habremos solucionado poco, porque lo importante no es si el árbitro se equivocó o no, —esto es algo que se puede saber de inmediato— sino por qué».

Por ello, se muestra más partidario de que se celebren ruedas de prensa con los árbitros en las que estos puedan explicar cómo y por qué se producen los incidentes más controvertidos o de mayor notoriedad en el ejercicio de su función.

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