España
🇪🇸​ Selección femenina

Final Eurocopa Femenina: España naufraga en los penaltis

El destino volvió a mostrarse cruel con una España que lo rozó todo, menos la gloria. En una final intensa y muy disputada, la selección femenina fue superior en juego y en actitud, pero su falta de puntería acabó pesando demasiado. El empate a uno obligó a decidir la campeona desde los once metros, donde los errores condenaron a las de Montse Tomé.

España regresa sin el trofeo, pero con la cabeza alta tras un campeonato ejemplar. La triple corona –Mundial, Nations League y Eurocopa– no será posible esta vez, aunque queda la sensación de que este equipo tiene mucho más que ofrecer en el futuro.

Un inicio de vértigo

Inglaterra arrancó con determinación, apostando por transiciones rápidas. A los pocos minutos, Alessia Russo protagonizó una peligrosa acción que obligó a Cata Coll a intervenir con una parada salvadora, preludio de una noche en la que se agigantó bajo palos.

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España respondió pronto, encontrando oro en la banda izquierda. Olga Carmona fue un puñal y, en combinación con Esther González, generó dos ocasiones claras. Hampton estuvo atenta primero y, después, la puntería le falló a la delantera española por poco.

El encuentro, sin un dominador claro, se convirtió en un vaivén constante. Inglaterra presionaba arriba y forzaba errores, como uno de Cata Coll en la salida de balón que ella misma corrigió con una intervención espectacular ante Lauren Hemp.

El premio al esfuerzo

Con el paso de los minutos, España se adueñó del juego. Mariona Caldentey avisó con un disparo desde la frontal antes de que Athenea del Castillo, muy activa durante todo el partido, fabricara la jugada del primer gol. La extremo madridista habilitó a Ona Batlle, cuyo centro fue rematado de cabeza por Mariona para abrir el marcador.

España creció con el tanto, y en el último tramo del primer tiempo rondó el segundo. Esther González tuvo una oportunidad clara, pero su cabezazo no encontró portería. Inglaterra, por su parte, solo generó peligro en una acción aislada de Chloe Kelly.

Un empate que dolió

La segunda parte siguió el mismo guión: España proponía, Inglaterra resistía. Las de Tomé buscaron el segundo tanto con insistencia, pero sin fortuna. Aitana, Mariona y Alexia lo intentaron sin éxito. Y, como suele pasar en el fútbol, el que perdona lo paga. En una contra perfectamente ejecutada, Kelly puso un centro preciso desde la izquierda y Russo, con un remate inapelable, puso el 1-1.

El gol descolocó momentáneamente a España. Inglaterra se animó y estuvo cerca de marcar el segundo, pero otra intervención decisiva de Cata Coll lo evitó.

Los cambios llegaron en busca de oxígeno. Pina sustituyó a Alexia y estuvo cerca de marcar con un zurdazo que exigió a Hampton. Después entraron Salma Paralluelo y Vicky López, pensando ya en el tiempo extra.

Prórroga sin premio

Durante la prórroga, España mantuvo la iniciativa, acorralando a una Inglaterra que se defendía con orden. Pero el gol no llegó. Faltó precisión, profundidad y algo de fortuna. La Roja lo intentó todo, pero los penaltis se hicieron inevitables.

El cruel desenlace para España

La tanda fue un suplicio. Pese a que Cata Coll detuvo dos lanzamientos y ofreció esperanza, los fallos de Mariona, Aitana y Salma Paralluelo sentenciaron a una selección que mereció más. Inglaterra, más efectiva desde los once metros, se proclamó campeona.

España se queda sin el título continental, pero demuestra, una vez más, que forma parte de la élite del fútbol mundial. Esta generación tiene aún muchas páginas por escribir.

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