LEEDS UNITED MARCHING ON TOGETHER
Cultura

‘Marching on together’, el himno que cambió la imagen del ‘Dirty’ Leeds

Al inicio de la década de los 70, el Leeds United era una fuerza dominante del fútbol inglés. El equipo de Don Revie se construyó con paciencia desde la segunda división inglesa, y consiguió entrar con fuerza en la élite. Pese a ello, no todos valoraban el gran esfuerzo que había hecho un club acostumbrado a perder para empezar a ganar. Si en Elland Road eran el ‘Super Leeds‘, fuera de sus gradas eran conocidos como ‘Dirty Leeds‘ por su dureza e intensidad. Revie, cansado de que sus logros se viesen manchados por la opinión pública, ideó un novedoso plan de relaciones públicas que tendría en el centro una canción. Marching on together‘ sigue siendo, medio siglo después, el himno de los whites.

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Es difícil de explicar de donde sale el odio que se fraguó el Leeds United en aquellos años sin pisar algún charco. Para algunos será un blanqueamiento de la historia, mientras que para otros surge de la envidia que les tenían por sus resultados. Lo cierto es que aquel Leeds era un equipo duro, pero así había que ser en los años 60 del fútbol inglés. Los blandos no florecían en el barro. Hasta el Manchester United de Matt Busby y la Santísima Trinidad tenía que pelear cuerpo a cuerpo. ¿Entonces en qué se diferenciaba el Leeds United? Mientras que el resto hacía la guerra por su cuenta, ellos eran una mente colmena. Si le daban a uno, le daban a todos. Cada entrada era la antesala de una reclamación colectiva que solía acabar mal.

Esa lealtad por el equipo venía del entrenador. Don Revie quería su equipo fuese una familia unida. Él mismo les había visto crecer, lo que generó una especie de relación paternofilial con Billy Bremner y compañía. Todos morían por su compañero. Esto era precioso de puertas para dentro, pero incomodaba al resto. Ni gustaba a los rivales ni a las aficiones contrarias. Cada partido era una guerra que cimentaba la mala fama que tenía el equipo, y sus triunfos complicaban todo. Pese a que existía la creencia de que sus malas artes no triunfarían, el Leeds 1969 ganó su primer título de First Division tras varios subcampeonatos consecutivos.

Para 1972, el objetivo estaba claro: ganar por fin la FA Cup. Así como la liga, se les resistía su conquista. Cada visita a Wembley era la antesala de una derrota que se celebraba en todo el país y se lloraba en Elland Road. Por ello, Revie quería que fuese distinto. Harto de tener el mundo en contra del equipo al que le había dedicado su vida, quería encontrar una forma de darle la vuelta. Ya había demostrado que era original para buscar esos golpes de efecto (cambió el azul y dorado de la camiseta a su llegada por el blanco actual para empezar a ganar «como el Real Madrid»), por lo que no le importó zarandear los cimientos del Leeds United otra vez. Influenciado por la tradición popera que había en Anfield, creó un himno. Había nacido el ‘Marching on together.

🎼​ El himno como epicentro del cambio del Leeds

El Leeds United contrató a los compositores Barry Mason y Les Reed para crear su nuevo grito de guerra. A diferencia del resto de canciones futboleras, esta no sería una versión de un éxito de la época, sino que se concibió originalmente como una canción para cantar en el estadio. El dúo de músicos contó con jugadores del Leeds y aficionados para formar un coro que diese vida a la canción, buscando generar arraigo desde el primer minuto. Revie quería que estuviese antes de la final de la FA Cup, pues ansiaba presentar el himno en Wembley. Con ello, subiría el ánimo de sus jugadores y empezaría el partido por encima del Arsenal. ‘Marching on together‘ fue un éxito rotundo en lo deportivo, ya que el Leeds United ganó su primera FA Cup.

A ese triunfo futbolístico se le sumó un considerable reconocimiento musical. Estuvo tres meses dentro de las listas de éxitos de Reino Unido, llegando a entrar en el décimo puesto de la clasificación. Don Revie se dio cuenta del poder que tenían estos gestos para ganar algo de simpatía con el espectador neutral. Si continuaban por esa línea, podría borrar esa concepción que tenía el mundo de sus whites. Para el año siguiente, el escudo cambió por uno que juntaba las siglas del club y formaba una especie de cara sonriente. Además, confeccionaron unas chaquetas prepartido con los nombres de los jugadores. La práctica, si bien ahora es muy común, por aquel entonces no lo era. Revie y el Leeds querían hacer de sus futbolistas una suerte de estrellas del rock.

Don Revie Leeds United

Don Revie y su Leeds United fueron una fuerza dominante del fútbol inglés durante los primeros años de los 70.

💭​ ¿Funcionó su estrategia de relaciones públicas?

Por desgracia para Don Revie, todos estos cambios que introdujo no funcionaron como él quería. Estaba muy arraigada la concepción que tenían de sus futbolistas, y era imposible borrarlo por un himno pegadizo y un cambio de escudo. Al menos, en lo deportivo les fue mejor. En 1974 ganaron un nuevo título de First Division, despidiendo a Don Revie de la mejor forma posible. El entrenador se marchó para ser seleccionador nacional de Inglaterra. Había conseguido ese prestigio que tanto había buscado en sus últimos años en Elland Road. Mientras, sus futbolistas vivieron un futuro inmediato más agridulce. Pasaron aquellos famosos 44 días con Brian Clough que marcaron el fin de su ciclo ganador, y se quedaron a las puertas de ganar la Copa de Europa en 1975. Perdieron ante el Bayern de Múnich en una final marcada por la polémica.

Pese a ello, el recuerdo de aquel equipo permanece inalterable a orillas del río Aire. Nunca estuvieron tan bien como por aquel entonces. El ‘Marching on together‘ sigue sonando antes de cada partido en Elland Road. Hasta en las épocas más oscuras, ha sido su forma de mostrar apoyo. Con respeto del magnánimo ‘You’ll Never Walk Alone‘ en Anfield, es una de las mejores previas de partido de Inglaterra. Don Revie, allá donde quiera que esté, debe de estar orgulloso. No habrá conseguido que Inglaterra desarrolle el mismo amor que él por el Leeds United, pero los whites no olvidarán lo que hizo por construir su identidad. Pocas victorias hay más grandes para un club que ha perdido más de lo que ha podido ganar.

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