Copa del Rey

Real Unión de Irún, un histórico más allá de sus heroicidades en Copa del Rey

Hay equipos que tienen un idilio especial con la Copa del Rey. Seguramente, el CD Mirandés, con sus dos semifinales recientes, se lleve la palma. Aunque las gestas del Real Unión de Irún tampoco se quedan cortas. ¿La última? Deshacerse de todo un Cádiz, remontada de cuento sobre la bocina incluida.

Los fronterizos son propensos a las campanadas. Y nada de acostarse a las once. En Irún gustan las copas, como dice la historia. Relatos que también hablan de un club de recorrido y arraigo en el fútbol español venido a menos, pues, a excepción del curso 2009/2010, donde pasaron sin pena ni gloria por Segunda División, los irundarras han vagado todo este siglo por la tercera categoría del nuestro fútbol.

🙀 El (pen)último susto a los grandes

En la presente edición copera, el ingreso de los equipos de Primera División se saldó con dos grandes sorpresas en la ronda de sesentaicuatroavos de final. El Arenteiro CD de Ourense, invicto esta temporada y líder del grupo 1 de Segunda RFEF, eliminó (2-0) a la UD Almería. Por su parte, el Real Unión de Irún no iba a ser menos. Colista en la tercera categoría del fútbol español, los de Guipúzcoa marcaron el camino (3-2) con el primer bombazo copero del curso ante el Cádiz CF.

La remontada exprés y el golazo de Nacho Sánchez trasladaron un nuevo berrinche a los chicos de Sergio González a la par que sirvieron para rememorar el año 2008.

🤯 El asalto al Bernabéu, su gran obra

En aquella ocasión, hace 14 años, con el formato de competición a ida-vuelta todavía vigente, el partido decisivo debía resolverse en el Paseo de la Castellana. Una noche que terminaría pasando a la historia por improbable y por épica.

Improbable porque el Real Irún logró tumbar al Real Madrid de Bernd Schuster, algo que no sucedía desde 1927. De Schuster, en el banquillo, y de Raúl, Cannavaro, Míchel Salgado, los neerlandeses Van der Vaart y Sneijder, o los jóvenes Marcelo –recién llegado de Fluminense–, Gago e Higuaín, sobre el verde.

Épica porque, como ante el Cádiz, la definición de la eliminatoria de dieciseisavos llegó cuando todas las cartas parecían reveladas. No satisfechos con el 3-2 cosechado en su feudo, en una victoria que bien podría ser la gesta en sí misma, el Real Unión dio la cara en el Santiago Bernabéu. El hat-trick de Raúl, culminado en el minuto 86, imponía un rotundo 4-2 en el marcador, sin apenas tiempo para la reacción. Entonces, Eneko Romo decidió añadir algunas líneas más a la leyenda copera del Unión, con un 4-3 definitivo que eliminó a los blancos y que quedó grabado para siempre en la historia del club.


🤫 ¿Sabías que el Real Unión jugó el primer partido en la historia de LaLiga?


Fue el 10 de febrero de 1929 y cayeron por 3-2 ante el RCDE Espanyol.

🤔 Histórico, sí… pero, ¿por qué no vuelve?

El gran hándicap latente en el fútbol base de Guipúzcoa es que hasta los ocho años no existe una competición oficial que acoja y dé lugar al desarrollo de los talentos más jóvenes. Los niños comienzan a dar sus primeros pasos antes, pero apenas compiten en partidos y competiciones inter-clubes hasta superar ese umbral.

Así, los mayores talentos, tarde o temprano, acaban por marcharse a las canteras más potentes y asentadas del fútbol vasco. Esta situación deriva del contexto económico, dado que el respaldo financiero que necesitan estos clubes para abastecerse llega procedente de las arcas de la Real Sociedad. A cambio, los txuri-urdin se llevan a los canteranos más prometedores de todos los equipos de la provincia guipuzcoana, exceptuando al Eibar.

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