Silva retirada Manchester City
Fútbol

David Silva, el mejor español que jugó nunca en Inglaterra

⁹David Silva se ha retirado del fútbol y yo solo quiero pedirle perdón por el ultraje que voy a cometer. Él se merece un texto centrado en él, tan longevo y preciosista como su fútbol, pero espero que entienda esta licencia que me voy a tomar hablando del resto. No me hace falta haber visto a todos los españoles que han jugado en Inglaterra para afirmar con rotundidad que él fue el mejor. Y esto, claro, me obliga a disculparme también con Cesc Fábregas y David De Gea. Ellos son los que van inmediatamente después del genio canario, aunque para muchos no sea este el orden. Yo, en este caso, recurro siempre al mismo argumento: es el único español que tiene una estatua en un estadio inglés. Solo podemos rendirnos y aplaudir, maldiciendo únicamente al Dios del fútbol por retirarle con una lesión.

 🤩  David Silva, el mejor olvidado de la historia

Silva coincidió con la mejor Selección Española de la historia, estando carísimo entrar en un centro del campo en el que ya estaban Andrés Iniesta, Xavi Hernández y Sergio Busquets. Luego, en Manchester, formaba una columna vertebral de ensueño. El problema, una vez más, era que los focos acaban cayendo en el Kun Agüero. Su fútbol, por ello, estaba reservado para los que sabían mirar más allá, los que escapaban del fútbol español por expandir sus fronteras hacia Inglaterra. Como un buen mago, la importancia de sus trucos estaba entre las bambalinas de tanto jugador generacional. Él, todo hay que decirlo, no era menos por talento. Con verle, tras buscar un poco, ya entendías todo.

David Silva retirada

David Silva formó una columna vertebral tremenda junto a Kompany, Touré y Agüero.

Esa zurda, en cuanto conectaba un balón, ya te tenía. Estabas atrapado en un mundo de ilusión, suspendiendo la credibilidad. Todo era posible. Los pases se empezaban a dibujar antes de que soltase el esférico, rompiendo el espacio y el tiempo. Puede ser que, llegado a este punto y sin haber vivido al Silva del Manchester City, creas que todas estas líneas son una exageración. Y es que, sin observarle, no se pueden descifrar sus trucos. Fue un jugador por el que pagar una entrada en tiempos de crisis, por el que levantarse por una acción suya pese a estar en la grada del equipo rival. Su única pega es que, quizás en otra etapa, le hubiésemos dado más reconocimiento.

🧙‍♂️ Gigante sin jugar en los gigantes

Nunca jugó en Real Madrid y Barcelona, y mira que intentaron llevárselo cuando estuvo en el Valencia. Su talento siempre estuvo resguardado por buenos clubes para cada etapa que recorría, pero nunca estuvo en ese gran transatlántico que iba a por todas. Y no, al Manchester City que llegó Silva no era el de hoy. Es más, él junto a Agüero y compañía pusieron los cimientos de una Champions que ha sabido a gloria para los mancunianos. No por nada tiene una estatua a la afuera del estadio, así como el delantero argentino. El equipo que se encontró en el Etihad empezaba a dar los primeros pasos para ser el superequipo que lleva siendo un tiempo, siendo el eje del juego ofensivo. En 10 años, ganó 4 veces la Premier. Fueron las primeras de la historia del club desde que la First Division se empezó a llamar así, reabriendo un palmarés que llevaba varias décadas cerrado. Y, claro, siendo protagonista de algún que otro resultado histórico ante el Manchester United.

La historia moderna de una rivalidad entre vecinos: lo mejor del United-City

Cuando fue perdiendo su hueco en el City porque ya no presionaba igual de bien (Guardiola hace que todos corran), decidió dar los últimos años de su carrera en la Real Sociedad. Allí terminó reencontrándose con el fútbol español, si es que alguna vez se peleó con este. Silva solamente se dedicaba a dar rienda suelta a su imaginación, usando a su zurda como un pincel en un lienzo en blanco. Cuando iba a regresar a jugar Champions League en San Sebastián, una lesión del ligamento cruzado anterior le ha dejado fuera del fútbol a los 37 años y con una renovación recién firmada. No era el final deseado, pero al menos podría dedicarse a la producción de vino, su otra gran pasión. Es el único consuelo que nos queda sin el talento de David Silva, uno que está en peligro de extinción en un fútbol cada vez más robótico.

Después de todo este viaje, sabiendo que solo nos quedarán los highlights de sus 900 partidos en la élite, solo podemos darle las gracias. Fue una inspiración, un pionero que abrió el camino del prototipo de futbolista español en Inglaterra. Tras Silva, los clubes dejaron de desconfiar por el físico y apostar por ese molde de los locos bajitos que derrochan talento. Hay que aplaudirle, tal y como hicimos con sus pases y sus goles, porque los agradecidos somos nosotros y no él. Solamente hizo lo que le apasionaba, fuimos el resto los que decidimos entrar en su mundo de fantasía. No sé quién vendrá después, pero sí tengo claro que nunca veré a ningún español cuyo fútbol me despierte tanto entusiasmo en la Premier League. Gracias por hacernos soñar despiertos, ‘Mago’.

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