España-Alemania
Mundial Catar 2022

España y Alemania protagonizan un duelo de candidatos

Un España-Alemania siempre es sinónimo de fútbol de élite. Imagínate en un Mundial. Un canto a este deporte y una pila de recuerdos, como ese cabezazo de Puyol en Sudáfrica en 2010 o la vaselina de Torres en Viena en 2008. Esta vez no se pudo cantar victoria, pero Alemania, país dominador en los mundiales, también sigue sin poder hincarle el diente a ‘La Roja’ en las últimas grandes competiciones.

En el Estadio Al Bayt, las dos campeonas se repartieron los puntos con los goles de Morata y Füllkrug. España tuvo muy cerca de certificar su pase a octavos de final y, lo más importante, su condición como mejor equipo de lo que llevamos de Copa del Mundo. El empate deja a los de Luis Enrique muy cerca. Lo más fácil: no perder contra Japón el jueves. España lidera el Grupo E con cuatro puntos. Japón y Costa Rica tienen tres y Alemania uno. Todo podrá pasar en una última jornada que se presenta dramática.

💪🏻 Músculo alemán contra el tiki-taka español

La Selección es inquebrantable en su estilo. Posesión, posesión y posesión en 1-4-3-3. Ya se esperaba. Así salió al campo. Alemania saltó con un bloque medio-alto en un 1-4-2-3-1. Presión, robo y contra. Esa era la idea de Hansi Flick para tratar de inhabilitar el incontenible juego de posesión y precisión de España. Con cambios respecto al equipo aplastó durante el primer tramo a Japón y quedó aplastado durante el segundo contra los asiáticos, como la incorporación de un centrocampista (Leon Goretzka) en lugar de un punta (Kai Havertz), o la reestructuración defensiva con Thilo Kehrer.

Con Ilkay Gündogan muy pendiente de Sergio Busquets, y con Goretzka y Kimmich, junto a Musiala y Gnabry, taponando a Gavi y Pedri, Alemania consigió, a la larga, neutralizar el endiablado ritmo de circulación de la Selección. Pero a la larga. De inicio, en España salieron los mismos que en el histórico triunfo ante Costa Rica, con el único cambio de Carvajal por Azpilicueta. Arriba, de nuevo, Ferrán, Olmo y Asensio. Aunque sería entendible que alguien pensase que hubo tres ‘Olmos’ sobre el verde, porque el atacante del RB Leipzig fue el mejor durante el dominio español… y también el que más acercó a España al gol cuando Alemania igualó la contienda.

🧭  Morata, el as en la manga de ‘Lucho’

Pese a un inicio intenso, el encuentro se estancó en un tramo valle. Alemania forzó algunas pérdidas españolas que fueron la tónica dominante una vez que el bajón físico derivado de la guerra que se libró en la primera mitad. Crecieron los mediapuntas alemanes, con un eléctrico Jamal Musiala, que se presentó ante el mundo como el next big thing por antonomasia, con gestos y toques de súper clase mundial.

Morata celebra el gol anotado ante Alemania

Con algunos sustos alemanes no aptos para cardíacos protagonizados por Antonio Rüdiger y alguna locura de Unai Simón, el líder de este equipo salió al rescate. Luis Enrique reaccionó: Morata time. Nueve más nueve, con piernas, cuerpo y mentalidad de atacante. El madrileño, que estuvo a punto de quedarse sin Mundial por una pequeña lesión en las últimas semanas antes de ir a Doha, parece que tiene estrella en Catar. Es el primer español que anota en dos partidos mundialistas consecutivos saliendo desde el banquillo. Su movimiento entre los centrales fue marca de la casa y el remate, de otro mundo. La importancia del gol, tremebunda. 

😴 ‘Füllkrugazo’ para castigar la siesta española

Con el viento a favor, ‘Lucho’ quiso dar velocidad y frescura. Nico Williams parecía ideal para dañar a la contra, pero la estrategia no dio sus frutos. España, desgastada, perdió el control del partido y Alemania, fiel a su historia y desesperada, peleó hasta el final. El gen alemán vive en la Copa del Mundo. Descendieron a los infiernos en Rusia 2018 al caer en la fase de grupos y no querían repetir el mismo camino en Catar.

Nos ha faltado un poco de confianza para hacer más daño a Alemania»

Luis Enrique, seleccionador de España a TVE

Flick zarandeó el árbol ante la proximidad del abismo. Se jugaban la vida, así que acumuló a hombres arriba y recurrió a una de sus piezas más valiosas: Leroy Sané. Todavía entre algodones, el mediapunta del Bayern Munich se sumó a su compinche Musiala para inclinar el campo por completo en busca del premio. Y lo encontraron. Error en una salida española, con Laporte y Balde fuera y Rodri tarde. Füllkrug igualó con un zapatazo made in Germany.

Fin a uno de los mejores, sino el mejor, duelo del torneo. ‘La Roja’ sigue siendo la favorita del Grupo E para meterse en octavos. Un empate el jueves ante Japón bastará. Incluso una derrota y una victoria de Alemania a Costa Rica daría el pase a España, a no ser que la victoria alemana fuera por una diferencia de más de seis goles.

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