Primera división

Real Madrid y Atlético empatan un derbi gris a cabezazos

Hubo reparto de puntos en un derbi bastante cerrado, al que le costó coger ritmo, pero que se encendió a raíz de la expulsión de Correa por un codazo temerario a Rüdiger a falta de media hora. Los goles llegaron en dos jugadas de pelota parada, con sendos uruguayos como protagonistas: Giménez, que tuvo que entrar por la lesión de Reinildo Mandava mediado el primer tiempo, trasladando a Hermoso al lateral, puso momentáneamente en ventaja a los visitantes. Contestó rápido el Real Madrid, por medio de Álvaro Rodríguez, otro de los cambios de Carletto.


Simeone igualó a Luis Aragonés como el técnico que más veces (612) dirigió al Atlético de Madrid y que en más ocasiones (425) entrenó a un mismo club en la historia de la liga española.


🌈 El Atlético, a ritmo de Antoine Colorman

El líder del cuadro colchonero volvió a completar un partidazo, de lo más sacrificado. No solo en lo defensivo, que también, cerrando los últimos minutos como un centrocampista más cuando los suyos se quedaron con diez; sino, sobre todo, por inventar la forma para que el Atlético progresase. La nota de color a un partido gris la puso Antoine. Una vez tras otra, pese a faltar profundidad en el conjunto visitante. Simeone quiso acompañarle en los primeros minutos con Carrasco o Llorente en la doble punta del teórico 1-4-4-2. Pero acabó por pesar más su preocupación por tener bien poblada la zona de Vinícius, más desapercibido esta vez, y por convertir el dibujo de base en un 1-5-4-1 con Carrasco como doble lateral, pendiente de que Asensio, Valverde (interior) y Carvajal no apareciesen por sorpresa en el flanco derecho.

El arcoíris de Griezmann

Defensivamente, pese a que el Real Madrid tampoco se volvió loco y fraguó su partido a fuego lento, el Atlético minimizó bastante bien a un rival que venía de desatar la tormenta en Anfield. No es poco. Pero, ofensivamente, vivió bastante lejos de Courtois, salvo en aquellas ocasiones en las que Griezmann fue el punto de apoyo sobre el que descansar y hacer que el rival se preocupase de correr hacia atrás. En cualquier caso, generó poco peligro y, seguramente, por eso ingresó Correa al descanso. Pero el argentino lo que dio fue un ataque de irresponsabilidad, más que de profundidad.

🥱 El Real Madrid dosificó de más

Al Real Madrid, con Kroos como mediocentro y Ceballos y Valverde en los interiores, le faltó fluidez asociativa, aunque sí consiguió verticalizar algún ataque con conducciones o pases tensos en profundidad para activar las carreras de Vinícius. Aunque, quien más intentó la finalización en el primer acto, fue Asensio, con un par de disparos de media distancia a pierna cambiada, de los que tanto le gustan. Así llegó la más clara hasta el descanso, que solventó sin problemas Oblak.


Simeone dejó entrever la gravedad en la lesión de Reinildo Mandava: «Hay que estar fuertes y en cinco o seis meses se vuelve».


Obligado a modificar el trámite del partido, Ancelotti movió pronto el banquillo e hizo una triple sustitución de una tacada, que cambió por completo la medular, aunque no demasiado el argumento del choque. Lo que lo rompió fue el 0-1 de Giménez, que entró como elefante en cacharrería, para no hacerle el feo a Antoine y a su centro templadito en un libre directo ante la pasividad blanca. Donde las dan, las toman.

🇺🇾 Álvaro Rodríguez se presentó al Bernabéu

Porque, de ese mismo modo, con otra defensa a balón parado bastante poco cholista, igualó la contienda Álvaro Rodríguez con un testarazo de manual, en su debut con la camiseta merengue en el Santiago Bernabéu, después de asistir el pasado sábado a Asensio en El Sadar. Parte del mérito, de nuevo, para un Luka Modrić que volvió a poner el centro, esta vez de córner. El croata, al igual que Nacho, recibió una sonora ovación al ingresar al campo, mientras parte del respetable les sugirió la idea de renovar.

Los minutos finales fueron bastante unidireccionales. Llegados a ese punto, el Atlético dio más por bueno el punto que el Real Madrid, que se volcó con todo en lo que a nombres respecta, con Camavinga y Lucas Vázquez de laterales. Pero, realmente, esta vez el arrebato de remontada fue bastante menor a lo que mostró el Real Madrid en Anfield o en Copa del Rey, contra Villarreal y ante el propio rival de la capital. Un empate que sirve para que los blancos duerman un punto más cerca del Barcelona, por dos más lejos del título liguero.

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