⚽ Champions League

Eduardo Camavinga, el factor X del Real Madrid

Tras el Real Madrid-Manchester City (1-1), en el célebre programa inglés CBS Golazo, estaban debatiendo sobre quién era el jugador del partido. Jamie Carragher, leyenda del Liverpool, se lo dio a Vinícius Júnior. Eso sí, quiso mencionar también la labor de Camavinga. Entonces, saltó uno de los más grandes delanteros que ha pisado un campo de fútbol: Thierry Henry. «Vinícius ha jugado en su posición. Sabemos de qué es capaz y lo ha hecho. Pero Camavinga no ha jugado de lateral izquierdo en su vida, solo lo ha hecho en los últimos dos meses. Ha estado también en el medio, y estuvo muy fuerte en los dos contra uno. El hombre que se llevará los titulares es Vinícius y estoy de acuerdo, pero Camavinga hizo un partido excepcional«, comentó. Y, como la mayoría de sus análisis en esta nueva etapa de su vida, el francés ha vuelto a dar en el clavo. Porque el Real Madrid, sin Camavinga, pierde lo que le hace especial.

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💯  Deschamps lo comenzó, Ancelotti lo perfeccionó

Sonaba a locura por aquel entonces, como si fuese una desfachatez. Didier Deschamps, ese técnico que recibe tantas críticas como triunfos en sus años al frente de la Selección Francesa, se llevó a Camavinga al Mundial de Qatar y le colocó como lateral izquierdo. Aquel centrocampista dinámico, al que le tocaba llevar los galones en el Real Madrid de las remontadas en Champions, quedaba relegado a la segunda posición más maltratada del futbol tras el portero. Poco se jugaba Francia contra Túnez al final de la fase de grupos, perdiendo 1-0 aquel encuentro. Fue un partido gris de todos, y se hacía raro ver a un buen playmaker de lateral cuando al equipo le había faltado algo así. Más tarde, en la final del Mundial, le sacó casi 50 minutos fuera de su posición. Era tirar el talento por la borda en el peor momento posible, pero lo que no sabíamos es que Deschamps era un visionario.

Camavinga jugó su primer partido de lateral ante Túnez.

Carlo Ancelotti, desde su casa, tuvo que pensar en que podía ser una buena variante si había problemas en el lateral izquierdo. Solo estaba Mendy, y sus problemas físicos podían provocar algún molesto contratiempo. Además, con el ex del Rennes en esa posición, podrían ser más agresivos en la recuperación. Camavinga tiene un talento defensivo incuestionable, y los laterales hoy en día son más interiores que otra cosa. No era el caso del Real Madrid, con Carvajal a un lado y el ya mencionado Mendy en el sector opuesto, pero no estaba de más probar. En medio de una crisis de juego y resultados, el italiano se atrevió a poner al joven mediocentro de lateral ante la Real Sociedad. No terminó de asentarse ahí, porque seguía sonando raro. Tanto fue así que, en Anfield ante el Liverpool, volvió al medio. Parecía definitiva su regreso adonde no tuvo que salir. Sin embargo, se quedó en eso, en un espejismo. Camavinga iba a cambiar de ubicación para convertirse en el factor diferencial de la pizarra de Ancelotti.

💪  Camavinga, defensa y cuarto centrocampista

A Ancelotti le pirra meter un cuarto centrocampista. Ya fuese con Valverde el año pasado o en cualquier aventura pasada, el italiano se aprovecha de la buena lectura y físico de sus futbolistas para que estos cumplan funciones más propias de otra posición a la que realmente ocupan. Camavinga es el último jugador en tener un rol tan específico, pues posicionalmente es un lateral. Cuando el Real Madrid no tiene la posesión y su rival lo obliga a ubicarse cerca del área de Courtois, el francés defiende el carril izquierdo como la haría Mendy. Ahí, si bien no tiene todas las mañas de un defensor de formación, su imponente físico y su talento para defender situaciones de uno contra uno brillan. Pero la magia no está en que rinda bien en bloque bajo, que lo hace, sino en lo que hace cuando el Real Madrid se suelta la melena. Ahí es donde cambia el valor de su equipo en conjunto.

Para empezar, Camavinga es un futbolista que, directamente, le puede garantizar más años en la élite a Toni Kroos. El alemán sigue siendo clave en la distribución del balón de su equipo, aunque los años no pasan en balde. Ya no es ese centrocampista que lidera la presión de su equipo con tanta facilidad, y tener al francés por su sector hace que pueda ser el de antes. No por nada es el segundo en los tackles de su equipo (1.8 por encuentro) en liga y uno de los mejores en Champions (2.5 por partido). Es, grosso modo, una máquina del tiempo futbolística. Es capaz de cubrir el sector izquierdo del Real Madrid cuando presionan arriba (Militão es quién tiene más importancia corrigiendo por el lado contrario), liberando de esa carga defensiva a Vinícius y facilitándole el trabajo al veterano centrocampista alemán. No es lo que tenía en mente el Real Madrid para solventar la salida de Casemiro, aunque tampoco se puede decir que esté mal. Básicamente, de esa presión adelantada han salido los mejores partidos del conjunto blanco, pudiendo colocarse muy arriba sin demasiado riesgo. Y si no, que le pregunten al Chelsea que pasó en el Bernabéu, con un Camavinga desatado en la presión. Desde entonces, es miembro del equipo de gala de Ancelotti.

 🔜    Su futuro será en el medio

De Camavinga siempre ha destacado esa facilidad que tiene para romper líneas con su conducción. Ante el Manchester City, en el gol de Vinícius, se ve como esa cualidad está potenciada. Cogiendo el balón desde más atrás y con campo por delante tras ayudar a romper la presión, pudo poner al brasileño dónde es más peligroso. No solo eso, sino que también su capacidad de pase brilla. Suele recibir muy atrás (recordemos que, posicionalmente, es lateral izquierdo) y tiene muchos compañeros en los que apoyarse. Ya sea con ayudas más cercanas o lejanas, sigue siendo un centrocampista con un talento innato para desarbolar presiones contrarias. Quizás aún le falta un poco a la hora de jugar con un ritmo más bajo, pero no es problema si le resguardan Kroos y Modrić. El tiempo le acabará dando ese poso que aún le falta.

Camavinga, junto a Toni Kroos durante un partido de esta temporada.

En el lateral, aunque parezca paradójico, ha encontrado una escuela en la que perfeccionar su juego. Y es que, aunque sean los apartados del fútbol, su labor les exige ser los más completos del campo. Deben defender bien, ser capaces de crear juego y de pisar el área contraria. Camavinga ha encontrado un refugio que le permite tener minutos y desarrollarse, algo básico para un jugador de 20 años. Ya se le intuye esa grandeza que solo tienen unos pocos, y todo apunta a que el resto de su carrera será en el mediocentro. Ha nacido para jugar ahí, pero su doctorado habrá sido como lateral. Porque, gracias a ello, Carlo Ancelotti ha encontrado un nuevo as bajo la manga que le permite acercarse a una nueva final de Champions. Pocos han sabido defender tan bien el juego exterior del Manchester City, menos aún a su edad y cumpliendo tantas funciones al mismo tiempo. Henry puede decir que, pase lo que pase en esta semifinal, él ya había avisado de quién era el verdadero factor X del vigente campeón de Europa.

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