Roberto Martínez
Mundial Catar 2022

Roberto Martínez, un ‘diablo’ más en Bélgica

Con los ojos vidriosos y sin poder hilar muchas palabras por culpa de la emoción, el español Roberto Martínez dejó de ser seleccionador de Bélgica. 6 años, 3 meses, y 27 días después de coger el cargo, el técnico comunicó que el empate a cero contra Croacia en el Mundial de Catar 2022 había sido su último choque al mando de los diablos rojos. Todo tiene un porqué. Bélgica acababa de quedar eliminada de la Copa del Mundo de Catar en la fase de grupos.

Los belgas llegaban a Doha como una de las selecciones a tener en cuenta. Después de la tercera posición en Rusia 2018, la ilusión era mayúscula. Más si cabe por el simbolismo, ya que este Mundial se presentaba como la última bala de hacer algo histórico en un gran torneo para la mejor generación belga de siempre. Sin embargo, el caprichoso destino tenía guardado otro final. Uno con tintes tristes. Toca pasar página, pero, sin duda, Roberto Martínez se va muriendo con los suyos y dejando un sello imborrable. El sello del buen fútbol.

🎴 Carrera en Reino Unido antes de llegar a Bélgica

Roberto Martínez (13/07/1973) nació y creció en Balaguer, un pueblo de la provincia de Lleida. Dentro del seno de una familia humilde, Martínez absorbió los valores que le han llevado siempre a luchar por sus sueños. Era habitual su visita al quiosco para ampliar la colección de cromos de sus futbolistas y equipos favoritos. Una de las primeras camisetas que recibió fue la del Real Zaragoza, precisamente el equipo que le abrió las puertas al fútbol profesional. Debutó en Primera con los zaragozanos ante el Atlético de Madrid en 1993, con 19 años. Sin embargo, en España no encontró su acomodo. Tuvo que emigrar al Reino Unido para labrarse un camino en el mundo del fútbol.

Recaló en el Wigan, de la Tercera división inglesa. De allí pasó al Motherwell escocés, también jugó en el Swansea galés y, de nuevo en Inglaterra, desempeñó en el Walsall y en el Chester City. Acabó de nuevo en el Swansea, donde se retiró en 2007, acabando como jugador-entrenador en Tercera división. En esta ciudad galesa empezó su camino en los banquillos acompañado por seis futbolistas españoles. Ese equipo era conocido como el ‘Spanish Swansea. Un ascenso a la Championship y unos octavos de la FA Cup con los cisnes despertaron el interés de equipos de superior categoría.

Recaló en el Wigan Athletic, de la Premier League. Su trabajo fue impecable: salvó al equipo en la máxima categoría varias temporadas y levantó una FA Cup en la campaña 2012/2013 al ganar por 1-0 al Manchester City. Sin embargo, ese año, en la competición doméstica no pudo conseguir la salvación. Su siguiente paso le llevó al Everton, donde llegó a disputar la Europa League. El 3 de agosto de 2016, llegó el momento álgido para Bob Martínez, cuando fue presentado como seleccionador de Bélgica. Los belgas venían de caer en los cuartos de final de la Eurocopa 2016 ante Gales, con Marc Wilmots a los mandos.

🤏 Bélgica, en el top y a un paso de la gloria en Rusia

Con la selección de Bélgica, Roberto Martínez saltó a la palestra como uno de los mejores entrenadores del Mundo. Nada más aterrizar, instauró un sistema de 1-3-4-2-1 con la idea de ser protagonistas con la pelota. Su estreno al frente de Bélgica fue contra España, que ganó con un doblete de Silva. A partir de aquí, Bélgica empezó a desplegar su mejor versión. Con un fútbol champagne desde la línea defensiva hasta la delantera, ‘Bob’ Martínez canalizó la calidad de su plantilla para expresarla en su más alto nivel.

Dio rienda suelta a la generación más talentosa de Bélgica en su historia. Los Courtois, Alderweireld, Vertonghen, Kompany, Witsel, Carrasco, De Bruyne, Hazard, Mertens o Lukaku se reunieron en un mismo equipo. Como si de una banda de amigos se tratara, el equipo tuvo un impacto en el tiempo y en la forma en el fútbol europeo. Desde ese traspié ante España, Bélgica no volvió a perder hasta casi dos años después, en las semifinales del Mundial de Rusia 2018. Con la miel en los labios. Roberto Martínez había hecho historia, pero se quedó a un paso del olimpo. Francia, la campeona de ese torneo, les hizo claudicar. Después, ganarían a Inglaterra en el partido por el tercer puesto. Medalla de bronce y primer puesto en el ránking FIFA.

Esa Copa del Mundo de Bélgica fue aplaudida por propios y extraños. Fue la selección más goleadora y dejó para el recuerdo el triunfo por 2-1 ante Brasil. Victoria cimentada en la pizarra de Martínez. Con el mismo bloque, ‘Bob’ se presentó a la Eurocopa 2020, tres años después, con solo dos derrotas más: ante Inglaterra y Suiza en la Nations League. En la Eurocopa, perdió en cuartos contra Italia por 1-2. Otra derrota dolorosa, otra vez ante la selección que fue finalmente campeona del torneo. Ya un año después y sin muchos cambios en la columna vertebral que se encontró en 2016, en Catar se han ido a casa en la fase de grupos.

🛡️ Roberto Martínez cae con los suyos

De entre todos los logros de Roberto Martínez en Bélgica, el más grande es haber cohesionado a una plantilla de tanto talento. Siempre con la sombra entre de un vestuario dividido entre valones y flamencos, ‘Bob’ se mostró neutral y conciliador. Lidió con los egos de un equipo con varias estrellas y supo aguantar las críticas, como las que recibió después de dejar fuera a Radja Nainggolan, uno de los futbolistas habituales en las listas.

Sin duda, sobre el verde, el jugador referencia de esta generación ha sido Eden Hazard. Roberto Martínez se encontró a una estrella en su momento de mayor esplendor. Líder en el Chelsea y en la selección. La calidad del belga fue determinante para entender el éxito del equipo. Sin embargo, tras su traspaso del Chelsea al Real Madrid, el bajón de Hazard ha sido evidente, y con él, el declive de la selección belga y el ocaso de una generación. Todo apuntaba a que Kevin de Bruyne cogería el testigo de Hazard como líder, pues el centrocampista del Manchester City es actualmente uno de los mejores futbolistas del planeta. Sin embargo, el citizen no ha conseguido trasladar al campo el rendimiento con su club, mucho menos cohesionar el complicado momento que atravesaba el equipo, representado en Eden, a quien ‘Bob’ ha cuidado y protegido hasta el penúltimo día.

Roberto Martínez da indicaciones a Eden Hazard (Getty Images)Letales arriba, en defensa, ‘Bob’ Martínez también ha tenido a hombres importantes en la retaguardia. Sobre todo bajo palos. Thibaut Courtois puede ser actualmente uno de los mejores porteros del mundo. En cierta parte, su progresión es gracias al técnico español. El guardameta recibió críticas a su llegada al Real Madrid. Unos juicios que no existían en la selección. Courtois siempre ha sido allí el número uno.

Roberto Martínez siempre ha salido en defensa de su equipo. Siempre ha confiado en los suyos, pesar de que los años pasan para todos y que los estados de los futbolistas son muy cambiantes. Sabiendo que en este momento el rendimiento de alguno de sus preferidos no era el mejor, póngase el caso de Hazard, de Carrasco o de Lukaku, el entrenador se ha llevado a Catar a muchos que ya estuvieron en Rusia cuatro años atrás. En el primer once ante Canadá, Martínez alineó de inicio a 10 jugadores que ya tuvo en la anterior cita mundialista, pese al ocaso de muchos de ellos. Curiosamente, fue la única victoria. Después, derrota contra Marruecos y empate ante Croacia. Ha querido morir con los suyos. Hasta el último día ha creído en ellos. Ahora toca renovación en la selección.

🕦  ¿Qué le espera en el futuro?

Tras la salida de la selección, Roberto Martínez sigue con un cartel importante dentro del mundillo. Puesto que sus mejores momentos con Bélgica ya son pasado, el próximo banquillo debe gozar, como mínimo, de un prestigio similar. Se ha extendido el rumor que podría acabar en el banquillo de España si Luis Enrique decide no seguir tras el Mundial de Catar. En el ámbito de clubes, parece claro que la Premier League es su territorio. Es un gran entendido del fútbol inglés. Con el inmenso poder económico de la Premier, no sería extraño que intentasen seducir a Roberto Martínez para darle un proyecto a largo plazo. Sin embargo, como español también suena en la órbita de LaLiga. Decida lo que decida, lo que queda claro es que en Bélgica estarán eternamente agradecidos a ‘Bob’. Se va con 79 partidos, 56 victorias, 13 empates y solo 10 derrotas en tres años y medio. Y con un sello de jogo bonito que perdurará en la selección belga.

 

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