Riquelme Atlético de Madrid
Atlético de Madrid

Rodrigo Riquelme, el nuevo mago del Atlético pos-Joao Félix

Mientras el Atlético de Madrid peleaba contra el calor y la defensa del Betis en la segunda jornada de liga, había ocasiones en las que faltaba alguien diferente. Sin Joao Félix (la definición de ‘diferente’ de los colchoneros para lo bueno y lo malo), faltaba ese socio ideal para Griezmann. El francés hizo su mejor esfuerzo peleando contra todo, pero nada dio resultado. La cosa es que la solución podía estar en las botas de uno de los allí presentes. Rodrigo Riquelme quizás no tuvo su día en el Benito Villamarín, pero no hay dudas de que es uno de esos jugadores especiales que buscan los rojiblancos.

Empate a nada entre Betis y Atlético de Madrid

💫  Rodrigo Riquelme, mucho más que un virtuoso

Riquelme siempre ha pertenecido al Atlético de Madrid. Desde los 10 años lleva portando la zamarra rojiblanca, y desde antes lleva el escudo bordado en el corazón. Y, claro, cuando te apellidas Riquelme, solo puedes ser bueno en esto del fútbol. Eso sí, su estilo difiere mucho del visto por Juan Román. Mientras la leyenda de Boca Juniors creció siendo el último 10, el madrileño fue escalando por las categorías inferiores de los colchoneros gracias a su velocidad y regate. Pese a ser uno de los mejores prospectos surgidos del Cerro del Espino, pronto supo que tenía que jugar fuera para conseguir su oportunidad en casa. Aquí es donde, quizás, fue demasiado valiente. Fichó por el Bournemouth cuando estaba en Championship, un lugar demasiado hostil para un jugador como él.

Esa experiencia, si bien no fue tan bien como esperaba, hizo callo. Volvió a salir cedido, marchándose esta vez al Mirandés. Allí, junto al también canterano rojiblanco Sergio Camello, firmó la temporada que demostraba su avance. No habría tenido apenas minutos en Inglaterra, pero sí adquirió esa dureza especial del fútbol de Gran Bretaña. Ya no era solo un virtuoso, sino alguien que no se arrugaba ante los retos. Esta campaña le sirvió para que varios clubes de Primera pusieran sus miradas en él, y al Atlético de Madrid no le importaba seguir cediéndole para medir su mejora. El Girona de Míchel y el fútbol de élite le esperaban.

 🔝  Talento testado en Girona

Cerca de la Costa Brava vimos su mejor fútbol. El juego alegre de los catalanes le iba como anillo al dedo, exhibiéndose como un jugador de banda con mucho desborde. Su DNI mostraba que Riquelme tenía 22 años, aunque su juego iba mucho más allá. Siempre se ofrecía, escondiendo únicamente la pelota para sus oponentes. Fueron ocho las contribuciones de gol que tuvo en 34 partidos de liga, jugando únicamente 2187 minutos. Míchel, consciente de su edad, fue guiándole en su primer año en la élite. Si bien no siempre era titular, su dinamismo siempre era bien recibido desde el banquillo. A buen seguro que aquí se le encendió la bombilla a Simeone.

Riquelme Girona

Riquelme exhibió su mejor fútbol en el Girona de Míchel.

La situación económica del Atlético de Madrid no es la mejor, y, sabiendo que no se contaba con Joao Félix, el canterano era la mejor opción para añadir algo de mordiente desde la segunda línea. Ese dinamismo, explosividad y carácter le postularon como un grandísimo suplente para los planes de Simeone. Si no salía el plan A, Riquelme sería el encargado de agitar el abecedario entero. No por nada ha tenido minutos en las dos primeras jornadas de liga. Quizás no hayan sido los mejores partidos de su carrera, pero sí muestran los planes de la entidad rojiblanca con él. De momento será un suplente de lujo, lo del futuro ya lo decidirá su rendimiento.

🔜  El gran tapado de la nueva generación

Aunque su carta de presentación con miembro de pleno derecho del primer equipo haya sido normalita, es un jugador con talento para ser diferencial. Su personalidad y habilidad le hacen ser uno de esos extremos valientes, capaz de decidir partidos importantes. Cada año de su carrera le ha hecho subir uno o dos escalones en cuanto a su nivel, siendo uno de esos futbolistas de los que apetece ver. Tiene una oportunidad tremenda para demostrarlo, pues el Atlético de Madrid no anda sobrado de jugadores de su estilo. Si consigue aprovechar mínimamente sus minutos, habrá sido una gestión brillante para los rojiblancos. Por tanto, el balón está en su tejado. Riquelme es mucho mejor de lo que creemos. Ahora, queda ver hasta donde se lo cree él, si lo de compartir apellido con Riquelme es fruto de la casualidad o una marca del destino que solo tienen los elegidos.

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