Opinión

Aitana Bonmatí, el único foco de color en un Mundial gris

El Mundial Femenino sigue su curso y, no nos engañemos: no estamos ante el mejor de los torneos en cuanto a juego o espectáculo se refiere. En general, las selecciones que había despertado más expectación no han hecho un buen papel. Si acaso, se salvan Japón o Suecia. El resto, incluso las que continúan en el torneo, así como otras que ya lo abandonaron, como Estados Unidos o Alemania, no han sido capaces de mostrar sus alabadas virtudes.

La cobertura en los medios tampoco ayuda: en España apenas se pueden ver los partidos; no solo por las horas. Y eso que España cumplió con su parte y ya alcanzó su mejor clasificación histórica. ‘La Roja’ está en cuartos de final, por mucho a que alguno se haya quedado anclado en la derrota ante Japón. La selección avanza, por más que golear a Suiza no supusiese excesivo esfuerzo, aunque las helvéticas eran las únicas que no habían recibido un gol y se llevaron cinco.

Así, España ha goleado en tres de sus cuatro partidos. Sí, salió vapuleada ante Japón, pero aquella derrota va mucho más allá de lo de siempre. Hay evidentes problemas con jugadoras que no están a su nivel, la defensa española ha dado muy poca seguridad y ni siquiera Ona Batlle, que juega con una marcha más que el resto, estuvo bien en el inicio. Mejoró ante Suiza; firme atrás y la mejor socia de Aitana Bonmatí. Hay que hablar de Aitana.

El Mundial le servirá para alcanzar el reconocimiento internacional que le falta para ser ganadora del Balón de Oro, aunque siempre fue la mejor futbolista del planeta. España juega al ritmo que marca la de Sant Pere de Ribes. Hace y deshace a su antojo y, si además explota su faceta goleadora, pues punto y final al debate.

Aitana

Aitana Bonmatí, durante el partido de octavos de final.

El Mundial es flojo, pero la presencia y el desempeño de Aitana Bonmatí Conca ha convertido cada cita de España en un must. Si Alexia estuviera en forma, algo que parece lejano, ya que su presencia es más psicológica que futbolística, Bonmatí tendría una escudera (o, tristemente, tendría que ser la escudera).

Ahora, España afrontará los cuartos de final ante Países Bajos. La subcampeona del mundo avanza sin Viviane Miedema y capitaneada por Jill Roord, sin dar su mejor versión. De hecho, el receso tras la salida de una de las mentes más brillantes del fútbol como es la de Sarina Wiegman es inevitable. Por lo que las de Jorge Vilda están ante una oportunidad que no se pueden permitir desperdiciar.

Al menos, las dos selecciones que se han mostrado como las más potentes del torneo se enfrentan y garantizarán que una llegue a una final que sería histórica para España, para la que están capacitadas y, visto lo visto, casi obligadas a pisar y que todos los supuestos defensores del fútbol femenino estén unidos bajo una misma camiseta.

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