Unicaja - Ibon Navarro
Baloncesto

Unicaja entra en la historia de la Copa tras destrozar al Real Madrid

Unicaja de Málaga derrotó en las semifinales de la Copa del Rey 2023 al Real Madrid y disputará una inesperada a la par que emocionante final ante Lenovo Tenerife. El conjunto de Ibon Navarro se convirtió en el primer equipo en la historia de la competición en eliminar al Barcelona y al cuadro blanco en una misma edición. Los malagueños esperan redondear su antológica actuación levantando el trofeo. 

Nadie en el actual formato ACB (1983-2023) había conseguido eliminar a los dos gigantes del baloncesto español in a row. Han tenido que transcurrir más de 81 años hasta que algún equipo haya derrotado en Copa a Madrid y Barça en 24 horas, desde que lo logró el CD Layetano, el 28 y 29 de junio de 1942.

Y eso que Unicaja no contó apenas con Darío Brizuela, desaparecido e intrascendente, a diferencia de su exhibición ante los culers. El peso recayó sobre Dylan Osetkowski y David Kravish, que se unieron a Kendrick Perry para destrozar a un Real Madrid a remolque durante todo el choque. De este modo, los malagueños ponen final a un periodo de nueve temporadas en el que el Real Madrid siempre había llegado a la final.

Como último escollo, los andaluces tendrán todavía que superar a Lenovo Tenerife si quieren completar la gesta. Los tinerfeños vencieron a Joventut en otro vibrante partidazo, de esos que dignifican el torneo copero, tras un final de infarto. Unicaja-Lenovo. Tenerife-Málaga. La primera final sin Madrid y Barça desde el año 2009.

❌ La pizarra de Mateo no funciona

Chus Mateo volvió a estar poco acertado desde el banquillo. El técnico del Real Madrid naufragó con una estrategia de reparto de minutos que más inexplicable parece cuanto más se trata de comprender. El cuadro blanco dispone, por nombres, de uno de los mejores juegos interiores de Europa… y Mateo lo ha reducido a la simple presencia de Tavares. Al igual que frente a Valencia Basket, Vincent Poirier y Petr Cornelie tuvieron una presencia prácticamente nula en la pista.

Tavares se marchó hasta los 30 minutos. No acumuló más porque tuvo que abandonar el parqué tras sufrir un corte en la ceja durante los minutos finales. Cosechó 19 puntos y no estuvo acertado en el rebote, pues logró solo 2. De hecho, a pesar de que sus dos pívots más físicos estaban lesionados —Yankuba Sima y Augusto Lima—, Unicaja ganó el rebote (34-25), lo que permitió una constante de segundas oportunidades con las que el club cajista machacó al Real Madrid. Tanto Poirier como Cornelie pudieron paliar este déficit de los blancos, pero entre los dos solo sumaron 9 minutos.

El Real Madrid no solo estuvo desastroso en las capturas. El conjunto merengue demostró una vez más sus problemas en el puesto de base. La relación entre pérdidas y asistencias así lo evidencia. El flujo de balón fue lento y errático. Sergio Rodríguez, el mejor en dicho aspecto, repartió 3 de los 9 pases de canasta del equipo, pero solo jugó 16 minutos. ‘El Chacho’, junto a Fabian Causeur, fue el único en finalizar el duelo con la estadística del +/- en positivo. El 8/48 de cómputo global de los blancos en el triples, contando los dos partidos, también aloja algunas conclusiones devastadoras.

😈 Tenerife cumple la maldición del local

Hace 21 años que el equipo anfitrión no gana la Copa del Rey. El último en conseguirlo fue el Baskonia, que ganó al Barcelona en el Buesa Arena. El Joventut de Badalona estaba dispuesto a romper esta maldición. Así lo transmitieron sus intenciones, su ímpetu y el empuje del pabellón. Tenerife, claro, no estaba dispuesto a pasar por el aro. En un partido espectacular, ‘La Penya’ salió mandona e hizo gala de su facilidad para anotar desde el triple. Con un 50% de acierto desde más allá del arco, los de Carles Durán dominaron la primera mitad.

Joel Parra rayó la perfección con 26 puntos, un 4 de 6 en triples y 5 rebotes. El canterano verdinegro apareció por todas partes e hizo mucho daño en la pintura. Cuajó una exhibición de lo más dominante, propia de estrella europea. Tenerife se recuperó desde la fortaleza del colectivo, aunque cabe destacar el brillante desempeño de Marcelinho Huertas. El brasileño dejó destellos de absoluto crack en la que fue su casa —jugó en DKV entre 2004 y 2007— para liderar la remontada isleña.

Joel Parra tuvo en sus manos la posibilidad de llevar a la final al equipo de su corazón. Con el marcador 72 a 73, su penetración hacia el aro sin apenas segundos, en busca del mate, se estampó con el tapón antológico de Tim Abromaitis. Estampa para el recuerdo en una edición de Copa del Rey electrizante. La final no será menos. ¡A disfrutar!

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