novak djokovic - Abierto de Australia
Tenis

Abierto de Australia 2023: el retorno del Rey

Hace un año Novak Djokovic vivió un episodio negro a nivel personal y profesional. Australia no hizo ninguna excepción y prohibió al serbio, negado a vacunarse, disputar el primer Grand Slam del curso. Doce meses después se presenta en Melbourne como el favorito a levantar su 22º major y con opciones de ser el nuevo número uno del mundo. Tiene muchas presas en el camino, pero su hambre es tan voraz que está dispuesto a darle caza a todas.

🎾 Djokovic, el rival a batir

El rey retorna a su escenario favorito, donde ha alzado el trofeo hasta en nueve ocasiones —nadie lo ha hecho tantas veces—. El episodio oscuro del pasado año no ensucia la amistad de Djokovic con Melbourne, donde ha vivido sus días más gloriosos, con épicas y extenuantes batallas donde siempre ha salido vencedor —ha ganado todas las finales que ha disputado—. Y lo hace como el rival a batir, por mucho que la lógica lo diera por inviable hace solo unos meses, cuando Djokovic se quedó sin disputar un puñado de torneos.

La segunda mitad del 2022 le sirvió al serbio para reencontrarse con su tenis. Para demostrar al mundo que está decidido a poner su nombre en la cima del tenis. Ganó Wimbledon y las ATP Finals, y por el camino otros dos títulos —Israel y Kazajistán—. A esa buena recta final le sumó otros cinco triunfos para apuntarse el título en Adelaida a comienzos de año. Djokovic quiere resarcirse, aunque para ello deba discutir hasta con su propia familia.

Los años no pasan para el serbio. Cumplirá 36 el próximo mes de mayo, pero sobre la pista se mueve como un adolescente. Su servicio sigue fino, intratable cuando debe serlo. Y más allá de su revés y su derecha, es capaz de dominar el punto desde el resto, probablemente su gran virtud respecto a sus rivales. Estas condiciones, aunadas a su veteranía, le otorgan la condición de favorito, más si cabe tras la baja de Carlos Alcaraz por lesión.

😞 Nadal, sin confianza

Sobre todo, porque Nadal no atraviesa un estado óptimo. Desde su paternidad, como él mismo ha reconocido, está falto de ritmo. El español no conecta su drive desde la posición óptima y esto se traduce en errores y falta de confianza. Eso sí, en 2022 mostró que los imposibles no lo son para él, con una final ante Medvedev que de proeza pasó a surrealista.

Es el vigente campeón. Y candidato, por supuesto. Pero sus derrotas en la Copa de Maestros y su flojo inicio de año no invitan a la esperanza. Por tercera vez en su carrera ha empezado el curso con dos derrotas consecutivas. De momento, asegura haber entrenado más que en los últimos diez años. Sus opciones pasan por las primeras rondas. Coger ritmo, confianza y llegar crecido al momento decisivo. Ahí se vuelve más peligroso.

El problema es que su camino está lleno de piedras: Draper —semifinalista en Adelaida—, Nakashima y Nishioka para alcanzar la segunda semana. Después, Tiafoe —su verdugo en el último US Open—, Medvedev, Tsitsipas y Djokovic. Rafa estará acompañado en Melbourne por otros ocho españoles que no parten con la condición de favoritos, pero que pueden abrirse hueco en el cuadro.

👦 Alternativas y jóvenes

Precisamente Medvedev, en el camino de Rafa, emerge como otro serio aspirante. Principalmente, porque él también sabe lo que es ganar un major. Y esa experiencia siempre resulta diferencial. Su tenis, además, es capaz de desarbolar a cualquier rival, como ha demostrado en un puñado de ocasiones. Hace un año en Melbourne evidenció que tiene una mentalidad que poco ha exhibido la next gen, capaz de voltear marcadores y sensaciones adversas. La figura de Tsitsipas, en menor grado, se vislumbra justo después de la del ruso. Porque el griego, antes o después, debería escribir su nombre en un gran evento.

Todos estos candidatos, y otros como Rublev, se cruzarán por el camino con una camada de jóvenes más que capacitada para meter miedo. No está Alcaraz, pero en la quiniela figuran nombres como Rune, Sinner, Musetti, Ruud, Aliassime… Todos ellos están en el momento álgido de su trayectoria, con la confianza al alza. Raro sería no ver a alguno de ellos pisar las últimas rondas.

👩 Swiatek, favorita

En el apartado femenino, un nombre suena por encima del resto: Iga Swiatek. La polaca, a sus 21 años, es la número uno más apabullante que se recuerda en el circuito desde Serena Williams. En 2022 sumó dos Grand Slam, cuatro Premier Mandatory… y mucho más. No perdió ni una decena de partidos en todo el curso. Su puesta a punto ha sido escasa, con un solo evento previo —la United Cup—, donde perdió frente a Pegula en semifinales. Pero nadie discute su condición de favorita.

Luego, una nómina de candidatas tan extensa como impredecible. Ons Jabeur, Sabalenka, Bencic… una en la que debería figurar Paula Badosa. La española, semifinalista en Adelaida, no pudo enfrentarse a Kasatkina por una lesión en el muslo que también la impedirá competir en Melbourne. Como representantes españolas solo estarán Garbiñe —en un estado de forma que no invita a la esperanza—, Parrizas y Bucsa.

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