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Meho Kodro y Ramón Lobo: una historia de fútbol y guerra en Bosnia

El fútbol es un deporte que ha tenido hueco en los lugares más insospechados y en los ambientes más crudos del mundo. En ciudades destruidas, en trincheras embarradas o junto al sonido de fondo de metralla. Solo ha sido necesario un balón; o algo que se le pareciese. Porque el fútbol ha sido el causante de algunas de las treguas más históricas de grandes conflictos bélicos a través de su lenguaje universal. No tiene dueño; es de todos. Y como símbolo general también ha servido para unir caminos.

Sin quererlo, el periodista Ramón Lobo y el jugador Meho Kodro cruzaron sus lazos con una guerra de por medio. Lobo, fallecido recientemente tras una larga lucha contra un cáncer, fue corresponsal de guerra y dio con la familia de la leyenda de la Real Sociedad en la guerra de Bosnia en 1993. Y a partir de aquí, el balón, un papel y la tinta unieron sus caminos para siempre.

🪖 Ramón Lobo fue el cartero de Kodro durante la guerra

Ramón Lobo nació en Venezuela el 23 de enero de 1955. Hijo de padre español y madre inglesa, se mudó a vivir a España y acabó trabajando para El País durante 20 años como corresponsal de guerra. Su única razón de ser era la verdad, aunque a veces le pudiera costar la vida. De los conflictos bélicos que ha tenido que relatar, el de las guerras yugoslavas entre 1991 y 2001 fue de los más impactantes que tuvo que cubrir.

Hincha del Real Madrid desde la infancia, Lobo utilizó el fútbol para simpatizar con la gente que se encontraba por el camino y para abrir las puertas de algunos lugares poco accesibles. En 1993, en el este de Mostar, Bosnia, entrevistó a una familia. Sin saberlo, estaba hablando con los padres del futbolista bosnio, Meho Kodro. Cuando ataron cabos, enseguida le dieron unas cartas para que el periodista se las hiciera llegar a su hijo para informarle que estaban a salvo.

En esa época bélica, era muy difícil que cualquier documento pasara la frontera y viajase tantos kilómetros hasta su receptor. Pero con la intermediación de Ramón Lobo, la familia de Kodro se pudo comunicar con él. Esta es una de las historias que el escritor relata en su libro El autoestopista de Grozni y otras historias de fútbol y guerra. En una parte del ejemplar, el hispano-venezolano habla así de la fuerza del fútbol: «El fútbol acerca culturas, borra fronteras y difumina clases sociales; permite penetrar en el alma de las personas sobre las que el reportero va a escribir. Saber de fútbol no es de derechas o izquierdas, embrutecedor o inteligente, es solo un conocimiento útil, una herramienta de trabajo».

⚽ Meho Kodro escapó de la guerra gracias al fútbol

Meho Kodro nació en una pequeña población cerca de Mostar, Bosnia, en 1967. Tras ser un joven talentoso, debutó profesionalmente en el Velež Mostar. Sus dotes de delantero hicieron que la Real Sociedad pagase 600 mil euros en 1991 para fichar al jugador. John Benjamin Toshack, el entonces técnico ‘txuri-urdin’, habló con su amigo bosnio, Džemal Hadžiabdić, de la necesidad de fichar a un delantero y este le recomendó a Kodro.

El atacante vivió desde San Sebastián, junto a su mujer y a su hija, el comienzo de la guerra en Bosnia. Era el primer fin de semana de abril de 1992 y la Real perdió en San Mamés contra el Athletic por 2-1. El fútbol fue una vía de escape para el delantero, que se sentía culpable por no estar al lado de su familia. «Me guiaba la rebeldía de ser bosnio, de representar a mi país en el campo», recuerda.

Meho Kodro - Real Sociedad

Meho Kodro en un partido de la Real Sociedad ante el Real Madrid.

Por suerte dio con Ramón Lobo y con las cartas que sus familiares le enviaban a través del periodista que le ponían al corriente sobre lo que sucedía en Mostar. En verano de 1993, los padres del jugador pudieron huir de Bosnia. La madre de Kodro, de 46 años, cruzó la frontera y huyó sin problemas. En cambio, el padre, de 51, por miedo a que le detuviesen por ser varón, pasó los controles en coche con un amigo del futbolista.

Kodro no volvió a Bosnia hasta 1996, un año después de que terminase la guerra. Visitó Gubavica, su pueblo natal, a 10 kilómetros al sur de Mostar. Pero allí no quedaba nada de lo que fue su infancia. No quedaba ni rastro sobre su pasado. En sus cuatro campañas en la Real Sociedad marcó 73 goles, lo que le valió su traspaso al Barcelona.

Meho Kodro - Barcelona

Meho Kodro vistiendo la camiseta del Barcelona.

En el Camp Nou aprendió de un revolucionario como Johan Cruyff, pero no brilló como en Donosti. Después repuntó su nivel en el Tenerife y en el Deportivo Alavés, antes de colgar las botas en el 2000 en el Maccabi Tel Aviv de Israel. Tras dejar de jugar, se pasó a los banquillos. En 2006 fue ayudante de José Mari Bakero en la Real Sociedad. Sin embargo, esta aventura duró poco, ya que Bakero fue sustituido en octubre.

En 2008, cogió las riendas de la selección de su país, Bosnia-Herzegovina, pero no pudo lograr su objetivo de clasificar a los ‘dragones azules’ para el Mundial de 2010. Ese mismo año volvió a la Real, para dirigir al juvenil y, después, al filial. En 2014 estuvo en el Sarajevo bosnio, se mudó a Suiza para dirigir al Servette y al Stade-Lausanne y, actualmente, ha vuelto al banquillo de la selección de Bosnia para la difícil tarea de clasificar al país para la Eurocopa de 2024.

😯 Su hijo, Kenan, jugó en Primera… con el Athletic

En 1993, durante su etapa en la Real Sociedad, Meho Kodro fue padre de Kenan. El hijo de la leyenda donostiarra empezó a jugar en las categorías inferiores de la Real hasta que en 2014 llegó a Osasuna, procedente del segundo equipo txuri-urdin. En Pamplona fue clave para conseguir el ascenso a Primera y marcó 7 goles en 17 titularidades en la máxima categoría con los rojillos. Tras eso, en su mejor momento, el Mainz alemán lo fichó en 2017 por 1,75 millones de euros.

Sin embargo, no tuvo suerte en sus próximos destinos. Marcó 13 goles en sus experiencias en el Mainz, Grasshoppers y Copenhague. Pese a esto, el Athletic se fijó él en invierno de 2019 por sus raíces vascas y ante la necesidad de encontrar una solución a los problemas físicos de Aduriz. En San Mamés, Kodro no cuajó como se esperaba y quedó relegado ante un Iñaki Williams que se hizo con el sitio en la punta de ataque.

Kenan Kodro - Athletic

Kenan Kodro durante su etapa en el Athletic.

Salió cedido al Valladolid durante la segunda mitad de la temporada 2020/2021 y tras su vuelta quedó libre para firmar por el Fehérvár húngaro, donde está rindiendo a un buen nivel. Kenan es internacional por Bosnia. Ha jugado 13 partidos y ha marcado 2 goles. Ahora, con el regreso de su padre al banquillo de la selección, sus caminos se pueden volver a cruzar. Aunque su progenitor ya le ha avisado que tendrá que demostrar su calidad en el campo si quiere llevar en el pecho el escudo del país por el que tanto sufrió la familia Kodro.

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