Julian Brandt y Marco Reus BVB Borussia Dortmund
Fútbol internacional

¿Puede el Borussia Dortmund ganar la Bundesliga?

Donde unos vieron nieve, borrascas, frío y hielo, el Borussia Dortmund halló una oportunidad. La de acercarse a la cabeza de la Bundesliga e, incluso, de dormir como líder durante algunas noches. Ha sido un invierno revitalizante para un equipo que se fue al parón mundialista como decepción de la competición y que, tres meses y medio después, aspira a levantar la novena ensaladera en sus 113 años de historia.

🚀 Mejor racha en la historia del Borussia Dortmund

Pocos imaginaban que un Mundial le pudiese cambiar tanto la cara al equipo del Westfalenstadion. El Borussia Dortmund se marchó en sexta posición al parón de noviembre, a 9 puntos de un Bayern que, tras 15 jornadas, parecía tener encarrilada su undécima Bundesliga. Pero los black and yellow regresaron como un tiro. Cuentan sus diez partidos por victorias, un hito sin precedentes compuesto por un triunfo en DFB-Pokal, otro contra el Chelsea en Champions y ocho en Bundesliga, registro que iguala el récord de la 2011-2012, con Jürgen Klopp a los mandos de la nave.

¿Qué fue de la generación del Borussia Dortmund de Jürgen Klopp?

En cualquier caso, seis de esas diez victorias han sido por la mínima, con Nico Schlotterbeck y Alexander Meyer achicando agua contra el Leipzig, Emre Can como líder del muro negriamarillo frente al Chelsea o con Gio Reyna disfrazado de Felipe Santana, por sus dos agónicos goles que supusieron dos triunfos: autor del 4-3 definitivo contra el Augsburg, en el minuto 78, y del 1-2 ante el Mainz, en el descuento. No le sobra nada, aunque a épica en las áreas pocos le ganan hoy en día. ¿Comida para hoy, hambre para mañana?

🌊 Julian Brandt en la cresta de la ola

El mediapunta criado en la cantera del Wolfsburg se encuentra entre los jugadores más en forma del momento en la Bundesliga. Un talento de calidad depurada en sus controles y golpeos, con visión de juego y especial habilidad para incrustarse entre líneas, pero tremendamente intermitente.

Con picos de forma muy acentuados, eso sí; capaz de comandar a un aspirante a ganar la Bundesliga, como se ha demostrado en febrero o en la vuelta del fútbol tras el confinamiento, aunque también de pasar de puntillas durante algunos partidos o tramos de la temporada.

Karim Adeyemi, antes de su lesión, fue otra pieza trascendental para explicar el momento de los de Renania del Norte-Westfalia. Además, lejos de su mejor nivel, pero disponibles, que no es poco, Sébastien Haller y Marco Reus. Así se completa un plantel repleto de amenaza arriba, con otro revulsivo prometedor como Jamie Bynoe-Gittens en la recámara.

Karim Adeyemi ya ruge en el Borussia Dortmund

🤔 ¿Sostenible de aquí a final de curso?

Amenaza, eso sí, algo contextual. El plan de Edin Terzić nunca se ha sustentado en dominar la tenencia de la pelota con porcentajes elevados, ni tampoco asentarse en campo contrario para atacar. Más bien, el alemán de origen bosnio lo que busca es mantener unido el bloque a una altura media y esperar su momento para transitar al espacio, con metros para correr. Así, incluso, le dio para empatar contra el Bayern en la primera vuelta. Un contexto que, en ventaja, podrá replicar con mayor o menor eficacia, pero que le puede pasar factura en aquellos momentos en los que necesite llevar todo el peso del partido.

Otro de los puntos flacos del Borussia Dortmund, al hilo con su puesta en escena mayoritaria, está en su falta de solidez para resistir muchos minutos cuando se encuentra sometido, parapetado cerca de su área. El perfil de sus centrales titulares, tanto de Niklas Süle como de Nico Schlotterbeck, es más expeditivo. De ahí que, en ocasiones, Emre Can realice funciones bisagra entre mediocentro (1-4-2-3-1 o 1-4-3-3) y central (1-5-4-1), en función de la fase del juego, para asegurar la superioridad numérica en la última línea. Una idea coherente, que tiene por peaje a pagar el castigo de hundir demasiado al equipo por momentos y, por ende, iniciar los contraataques desde muy lejos de la meta rival.

No se debe subestimar tampoco el factor localía. Ante su gente, el ‘BVB’ ha sumado 28 puntos de 33 posibles. Los únicos dos pinchazos como anfitrión en Bundesliga fueron en Der Klassiker contra el Bayern (2-2) y en el surrealista duelo frente al Werder Bremer, que ganaba 2-0 en el minuto 89 y que terminó por perder 2-3, con tres goles en seis minutos. Lejos queda aquel suceso, en todo caso, correspondiente a la jornada 3, a finales de agosto.

¿Será suficiente con el apoyo de 81.365 gargantas para romper el monopolio muniqués? El tiempo lo dirá. No es el favorito, pero tener la duda al comienzo de la primavera, tal y como estaban las cosas en otoño, ya es un pequeño triunfo borusser.

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