Fútbol internacional

El cambio radical de la Fiorentina: de la decepción al… ¿doblete?

El 22 de octubre de 2022 la Fiorentina tocó fondo. Fue el día que Luka Jović marcó el 3-3 contra el Inter y, un minuto después, recibió el 3-4 de Henrikh Mkhitaryan en la última jugada del partido. La Ley de Murphy: todo lo que podía salir mal, salía mal. Tras once jornadas, estaba inmersa en la lucha por el descenso y con serias complicaciones para pasar la fase de grupos de la Conference League.

Vincenzo Italiano, su entrenador, parecía sentenciado. Pero, por llevar la contraria a un mundo exento de paciencia, mantuvieron al estratega y este ha devuelto a la Fiorentina al lugar que, tradicionalmente y por plantilla, le corresponde. Le ha dado la vuelta a la tortilla hasta tal punto que el cuadro viola tiene a tiro un doblete que ni su socio más optimista soñaba.

⚜️ ¿Es el equipo más en forma de Italia?

La dinámica reciente de la Fiorentina es prácticamente inmejorable. En sus últimos 13 partidos, suma 11 victorias y dos empates, sumando las tres competiciones en las que sigue vivo. Un privilegio que solo comparten Inter y Juventus en Italia. Solo la rejuvenecida Lazio de Maurizio Sarri le mantiene el pulso en el último mes, con 13 de 15 puntos posibles en su casillero. Estos números le han llevado hasta la novena posición clasificatoria, a solo siete unidades de la sexta posición, que asegura entrar en Europa vía Serie A.

🏆 ¿Favorito a conseguir un doblete?

La particularidad de la Fiorentina reside en que esa no es la única vía. Tiene otras dos competiciones que, en caso de ganarlas, le darían un billete a Europa League el año que viene. ¿La que seguramente más apetezca en Florencia? La Coppa Italia, algo que ha conseguido en seis ocasiones a lo largo de su historia, pero que no sucede desde 2001, cuando Enrico Chiesa, el padre de Federico Chiesa, era el delantero del equipo que dirigía Roberto Mancini. Una muestra de que los tiempos cambian, pero algunos ni se inmutan.

En ese caso, obtendría la clasificación directa a la fase de grupos de Europa League. Y, parece más que posible, tras ganar la ida de semifinales (0-2) a la sorprendente Cremonese, que se plantó en la antesala de la final como colista de la Serie A. En la final se vería, eso sí, con Inter o con una Juventus que también puede necesitar esta vía alternativa para entrar en Europa después de la sanción de 15 puntos.

De no conseguir levantar el título copero, aún tendría otra bala en la recámara: ganar la nueva Conference League, en su segunda edición, tras el éxito de la Roma el pasado curso. Los tres caminos conducen a Europa. Y esta tercera vía parece la más factible, con pie y medio en semifinales tras el 1-4 cosechado en Polonia frente al Lech Poznań. Fiorentina y un West Ham en serios problemas de descenso en la Premier League son los principales favoritos al título, sin descartar la hazaña de algún outsider como Anderlecht o AZ Alkmaar.

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🌱 La Fiorentina sembró

Realmente, motivos para confiar en Vincenzo Italiano siempre hubo. Desde que el entrenador que ascendió con la Spezia a la Serie A se hizo cargo del equipo viola, se percibió un cambio. De ambición y en la pizarra. De la noche a la mañana, construyó un equipo incomodísimo y reconocible. Daba igual a quién tuviese delante, trataba de imponer una presión alta con persecuciones individuales que ahogasen al oponente, además de un ritmo de circulación difícil de maniatar. «Dime qué mediocentro tienes y te diré cómo juegas». El suyo, Sofyan Amrabat; con generadores de ocasiones como Bonaventura, Castrovilli o Antonín Barák
por delante.

Vinzcenzo Italiano Fiorentina

El problema fue que aquello era más bonito que bueno a lo largo de los 90 minutos, por lo complicado que resultaba de sostener durante todo el partido. Físicamente, su equipo se caía a partir de la hora de partido y el resultado les castigaba. Parte del éxito de Italiano está en el equilibrio que ha logrado después de matizar esa idea primigenia que le llevaba a ser demasiado kamikaze.

🌷 Y ahora recoge frutos

Calidad en plantilla siempre tuvo, aunque también piezas muy específicas y demarcaciones poco compensadas, que la dirección deportiva aún no ha corregido. Sus centrales están cortados por el mismo patrón: tanto Milenković, como Igor Julio o como Martínez Quarta, se sienten cómodos defendiendo al límite, con anticipos permanentes. De ahí, el modus operandi de querer presionar a toda costa. ¿Qué fue antes? ¿El huevo o la gallina? Sea como fuere, Vincenzo edificó un plantel en el que la idiosincrasia de estos fuese más virtud que defecto.

De extremos siempre ha ido sobrado, más allá de la irregularidad de los Nico González, Jonathan Ikoné, Saponara, Sottil o Brekalo. Intermitentes, pero, habitualmente, definitorios con su técnica a pierna cambiada en el 1-4-2-3-1 casi inamovible. Seguramente, para paliar la ausencia de un killer desde que le arrebataron a Vlahović. Y, aun así, su compatriota Luka Jović muestra brotes verdes, aunque no alcance la impunidad que le caracterizó en el Eintracht Frankfurt. El exdelantero del Real Madrid es el máximo goleador de la Conference League, de hecho.

Arthur Cabral Fiorentina

Y, mientras, Arthur Cabral suma 9 dianas en los últimos 13 encuentros. El sustituto de Dušan, que destaca por una potencia física del mismo corte que la del ahora ‘9’ de la Juventus, llegó desde el Basel para paliar su marcha y, poco a poco, se está entonando también. No se puede hablar de construir desde la escasez, pero sí desde la adversidad y la especificidad. Cuando los jardines florecen, en el Artemio Franchi sonríen.

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