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El muro de Berlín no puede con Bellingham

El calendario de la Champions League deparó un partido de contrastes en la competición. El Real Madrid, máximo dominador con 14 títulos, ante el Unión Berlín, debutante en la máxima competición continental. El veterano contra el novel. Y como recién estrenado, el conjunto alemán intentó sobrevivir a base de orden, entrega y defensa. Algo a lo que sí están más acostumbrados. Dejaron el protagonismo al Madrid y los blancos se atascaron.

Aunque dominaron todas las estadísticas (32 disparos totales, 75% de posesión y 16 saques de esquina), los merengues solo tuvieron cuatro ocasiones claras de marcar antes del tanto in extremis de Bellingham. Al final, no se trata de la cantidad, sino de la calidad. Y el Madrid no estuvo bien en eso. Pese a los intentos de Joselu, Rodrygo y Modrić, Bellingham tuvo que salir de nuevo a rescatar al equipo en el minuto 94. Solo el inglés pudo derribar el muro de Berlín. Aunque si hacemos una lectura con el vaso medio lleno, el Madrid sigue impoluto y con pleno de victorias en este inicio de temporada. Eso es una cosa innegable.

🙄 ¿Qué pasará el día que no aparezca Bellingham?

Bellingham está bendecido. Parece nacido para jugar en el Real Madrid. Fue el único que preguntó al banquillo por el tiempo añadido y que animó a sus compañeros a seguir atacando. Pese a no vivir ninguna de las remontadas épicas en Europa del club blanco, el inglés creyó más que el resto cuando ya se asumía el empate como resultado final.

Sin ser un delantero, Jude tiene alma de ‘9’. Ese que le llevó a luchar por el rechace de David Soria ante el Getafe y también el que le ha conducido a coger otro rebote en el área pequeña contra el Unión Berlín. Su olfato es muy sofisticado. Casi a la altura de un viejo conocido como Raúl González. Seis tantos para él. Pero el Madrid empieza a depender mucho de Bellingham. Y ya se sabe que la inspiración va a rachas.

 

Ante los alemanes, el Madrid fue un hervidero en el centro del campo. A ratos 1-4-2-2-2 con cuadrado, a otros 1-4-3-1-2 y en fases 1-4-4-2 en rombo. Pero no fue hasta el descontrol final cuando el cuadro de Ancelotti obtuvo el premio. Significativo. Rodrygo estuvo eléctrico, pero demasiado fallón. Modrić fue de los mejores, mientras que Tchouaméni y Camavinga se apagaron. Tampoco ayudó Kroos, que se precipitó al intentar buscar el triunfo con errores de cálculo. El Unión no será ni el primero ni el último rival que juegue a encerrarse contra el Madrid. Y aquí los blancos tienen que afinar su ataque para no depender de chispazos individuales.

🛫 Joselu remata balones, melones y lavadoras

El delantero gallego no está para ser relleno en el Real Madrid. Aunque por nombres hay futbolistas más habilidosos o famosos en la plantilla, Joselu es todo pundonor y esfuerzo. Además, está recuperando en los blancos armas que no se veían desde Cristiano Ronaldo: juego de espaldas, desmarques y peligro aéreo. De los 11 intentos o remates del atacante, seis fueron con la testa. Es más, de sus tres participaciones de gol con el Madrid (dos dianas y una asistencia), un par han salido de su cabeza.

El Madrid tiene un recurso más cuando se atasca. Sin embargo, Joselu se encontró con Frederik Rønnow y el poste. Además, siendo producto de la cantera, tiene a todo el Bernabéu a sus pies. Ya lo dijo Ancelotti: «Es una posición importante porque no tenemos ningún jugador con estas características y en los años pasados no teníamos a alguien así». Aunque sea por la lesión de Vinícius, Joselu no es el sustituto de Mariano, que sí tuvo un papel residual en el conjunto blanco.

👍 Estreno serio del Unión Berlín en la Champions

El teórico equipo más débil del grupo estuvo a punto de pescar un punto de mucho mérito en el Santiago Bernabéu. Y eso que los alemanes no remataron a puerta. Basaron su visita al estadio blanco a defenderse. Y sobre ese plan sobresalieron Rønnow y Bonucci. El guardameta intervino en seis ocasiones, algunas de gran mérito a disparos de Joselu, Modrić y Rodrygo.

 

Por su parte, el central italiano despejó siete balones y bloqueó dos disparos. Y cuando no llegaron ellos, fueron los postes los que salvaron al Unión Berlín. En cambio, en ataque solo algunas subidas tímidas de Juranović y Gosens crearon cierto peligro para los germanos. Rüdiger evitó lo que podría haber sido una clara ocasión de gol de Behrens en el primer tiempo. Dará guerra el equipo alemán.

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