Zola - secuestro
Fútbol internacional

Gianfranco Zola y un intento de secuestro por el ‘Maradona de las cárceles’

Corría el mes de agosto del año 1994. Italia se dividía entre los últimos coletazos de la mafia y el fútbol. El deporte rey estaba en apogeo en el país transalpino, con el subcampeonato de Italia en el Mundial de 1994, con el gran Milan que arrasó al Barcelona en la final de la Champions League de ese año y con el Inter que salió también campeón de la Copa de la UEFA. El dominio italiano en el balompié era demoledor. Pero volvamos al inicio. Porque esta historia tiene algo que ver con el fútbol, pero no sucede en un terreno de juego. Es la historia de un secuestro que nunca sucedió. ¿Y quién fue la víctima? Nada más ni nada menos que Gianfranco Zola.

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😮 Zola y un secuestro evitado por el amor al fútbol

Un pequeño grupo de delincuentes vinculados a la banda de la Magliana había planeado dar un golpe sonado. Su objetivo era Gianfranco Zola, uno de los futbolistas más influyentes del país y que en aquel momento se encontraba jugando en el Parma. Contado por La Gazzetta dello Sport, el plan de los atracadores era seguir al jugador después de un entreno, chocarle por detrás para obligarlo a parar y luego llevárselo en otro vehículo para pedir un suculento rescate al presidente del club italiano en esa época, Calisto Tanzi. Algo que podría haber cambiado la vida del de Oliena. Sin embargo, el plan criminal de la banda se complicó cuando Zola se detuvo a repostar en una gasolinera.

Gianfranco Zola (Parma) - Alessandro Del Piero (Juventus).

Gianfranco Zola (Parma) y Alessandro Del Piero (Juventus) en un partido de la liga italiana.

Todo esto lo cuenta Fabrizio Maiello, uno de los chicos que estaban dentro del proyecto de secuestrar al delantero de 28 años. Esta historia la destapó en julio de 2019, casi 25 años después. Maiello, que iba armado, se acercó a Zola con otro compañero con la intención de secuestrarlo, pero en el último momento todo se vino abajo. El hecho de estar en una zona pública y el buen carácter de la estrella echaron al traste el plan: «En la gasolinera Zola se nos acercó sonriendo, habló con nosotros y nos dijo si queríamos un autógrafo. Yo era hincha del Nápoles y le pedí que me firmara mi documento de identidad», reconoce el que podría haber sido el atracador.

 

Zola jugó en el Nápoles con Diego Armando Maradona antes de ir al Parma. Tras poner su estampa en el documento, el atacante se devolvió a su coche y se marchó. Los delincuentes retomaron el seguimiento, pero Maiello anuló el plan de captura: «Después de un par de kilómetros toqué la bocina, lo saludé con la mano y lo solté», asegura. El potencial secuestrador dice que no sabe nada, pero el presunto secuestrador insiste y argumenta que eso es exactamente lo que pasó. Lo cierto es que al no llevarse a cabo el delito no hay ninguna prueba. Solamente la supuesta firma de Zola en un documento. Una de las miles de rúbricas que la estrella italiana hizo durante su exitosa carrera de más de 20 años.

🤗 Una intrahistoria y un encuentro 30 años después

Entre Zola y Maiello hay un punto en común: su amor por el fútbol. Maiello prometía muy bien cuando era niño. Tal vez no hubiese sido una estrella como el atacante de la selección italiana, pero todo apuntaba a que podría haber sido profesional. Sin embargo, una grave lesión cuando jugaba en el equipo juvenil del Monza le desvió del camino de llegar a la élite. Maiello tomó un rumbo equivocado y que lo llevó varias veces a la cárcel. Es más, en prisión era conocido como el ‘Maradona de las cárceles’.

gianfranco zola - fabrizio maiello

Imagen del encuentro entre Gianfranco Zola y Fabrizio Maiello.

Pero ahora Maiello es un hombre libre, colabora con la asociación Libera de Reggio Emilia y cuenta su historia en las escuelas. El pasado domingo, Zola y Maiello se reunieron en el partido de la Serie A entre el Cagliari y el Bolonia en Cerdeña. Se encontraron, charlaron, se abrazaron y el que supuestamente pudo ser su atracador le ofreció sus disculpas. Algo que para Zola nunca sucedió, porque él no se dio cuenta de nada. Maiello sigue disfrutando del fútbol a sus 56 años como integrante de la selección del Internazionale Sacerdoti que dirige Moreno Buccianti.

El fútbol y la vida en una sola historia con un giro inesperado del destino. Tras ese suceso, Zola marcó una época en el Chelsea, regresó a Italia para jugar en el Cagliari y se retiró en Australia. Actualmente, el exfutbolista es vicepresidente adjunto de la Lega Pro italiana y, en 2018, fue el segundo entrenador de Mauricio Sarri cuando estuvo de entrenador del Chelsea. Toda una leyenda del fútbol italiano y, a su vez, con la fortuna a su lado.

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