Real Madrid

El Real Madrid gana la quinta de los buitres

El Real Madrid conquistó en Rabat su quinto Mundial de Clubes, tras un partido sin control (5-3). Sonará a tópico, pero la realidad es que las delanteras se impusieron a las defensas. Dos muy buenos tramos de los blancos, al principio de cada parte, le dan el título pese a las desconexiones posteriores, acentuadas tras la salida de Kroos, Modrić y Benzema, a los que dosificó Ancelotti cuando pensaba que el duelo estaba finiquitado. Vinicius, Valverde y Vietto se marcharon con un doblete que les coronó con el premio individual de oro, plata y bronce, respectivamente. Marega y Benzema, los otros goleadores.


Sumando las Copas Intercontinentales (3), con el antiguo formato, el Real Madrid suma 8 Copas del Mundo.


Salvo en contadas ocasiones, excepcionales, los buitres no matan a las víctimas de las que se alimentan. Como el Real Madrid. Al igual que sucedió frente a Al-Ahly, volvió a relajarse y a encajar goles cuando el partido parecía no correr peligro, con 2-0 a los 18 minutos y 4-1 a los 58. Pero el equipo de la capital volvió a dejar puertas abiertas; especialmente, a la espalda de sus centrales, con una deficiente coordinación de la línea defensiva, algo que también sucedió contra el campeón egipcio.

🔪 Sin pegada no hay paraíso

Lo que sí funcionó a las mil maravillas fue el ataque blanco, con la mordiente que le caracteriza, una energía para presionar tras pérdida que no es tan habitual y sin rastro del apagón que sufrió hace seis días en Mallorca. Benzema, que viajó a Marruecos en el día previo al encuentro, dio sentido a los ataques, más fino que a lo largo del último mes de competición. Vinicius estuvo especialmente lúcido de cara a portería, con algún que otro truco de magia y los cambios de ritmo endiablados que le definen.


Valverde llegó a los diez goles esta temporada, después de que Ancelotti dijese que si eso no sucedía, «rompería su carnet de entrenador». El uruguayo es el tercer máximo goleador del Real Madrid este curso.


La banda derecha, después de varios partidos grises, volvió a funcionar: con Fede Valverde merodeando el pico del área, Dani Carvajal en amplitud con recorrido, Modrić por y para el equipo y Toni Kroos surtiendo de balones a diestro y siniestro desde el sector opuesto. Nunca mejor dicho. No por poco novedoso deja de ser relevante lo del alemán. Rodrygo y Nacho fueron los damnificados en el once, para sorpresa de muchos.

🤕 Al-Hilal fue víctima de su ímpetu

El plan de partido de Ramón Díaz tuvo matices respecto a su histórica victoria contra Flamengo, pero no fue un hueso duro de roer en ningún momento. Su bloque medio no fue un problema para el caudal ofensivo merengue, aunque sí su modus operandi tras recuperación. Otro de los déficits blancos estuvo en la forma en que perdieron la pelota, que dio posibilidad a que el cuadro saudí pudiese desplegarse con verticalidad. Y, si no, recurrá a la vía del juego directo sobre Marega, un punta corpulento que hoy jugó sus cartas en el sector zurdo defendido por Camavinga. Como aderezo, Luciano Vietto, en el carril central, se encargó de recordarnos que no por irregular deja de ser un jugón.

Al-Hilal cayó en la trampa de jugar un partido demasiado abierto para sus intereses y, al igual que sucedió con Kashima Antlers y Al-Ain, los otros dos finalistas asiáticos, pagó la cuenta ante el Real Madrid. Un Real Madrid que aún se empeña en llenar sus vitrinas con más metales. No nuevos, pero sí cuantiosos.

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