Alcaraz Wimbledon.
Tenis

Alcaraz asume el reto en Wimbledon: ¿nuevo pulso a Djokovic?

La hierba siempre ha sido la superficie más incómoda para los tenistas españoles, con alguna excepción como la de Feliciano López. También para Rafael Nadal, pese a que presente un balance de 58-12, con dos títulos en Wimbledon (2008 y 2010). Habituados a deslizar sobre la arcilla, el césped otorga más valor al servicio, la volea y el cortado. Adaptarse con apenas dos semanas previas a la cita en Londres es una tarea compleja, más aún para los jóvenes como Carlos Alcaraz que apenas acumulan envites sobre este terreno.

Es el caso del murciano, que hasta hace poco más de una semana solo había disputado seis encuentros, todos en Wimbledon, con un bagaje de 4-2 —cayó en segunda ronda en 2021 y en octavos en 2022—. De un plumazo, y pese al susto inicial, este curso ha ganado en su primera incursión en Queen’s, algo que ni él mismo esperaba. “Me he sorprendido. Verme a este nivel me da muchísima confianza”, aseguró tras alzar el título.

¿Y si Carlos Alcaraz se come al ‘big three’?

Con ese trofeo, Carlos Alcaraz, que ya suma más de un hito de precocidad —número uno más joven de la historia—, se convirtió en el más benjamín en sumar al menos un título en cada superficie, por delante del big three. De paso, recuperó el número uno del mundo. Y ahora, como si de un veterano se tratase, se postula como candidato a asaltar la catedral del tenis. El murciano lo hace cuando ni siquiera ha transcurrido un mes de su jornada más amarga en Roland Garros, donde precisamente el miedo le paralizó los músculos.

Esa, no obstante, es la principal virtud de Alcaraz. No se esconde, pero tampoco ofrece solo palabras —como Kyrgios y tantos otros—. El español ha trabajado desde entonces y quiere clamar venganza, sin importarle quién sea el rival y cuál el escenario. De tapado, nada. El joven, a sus 20 años, quiere ganar su segundo Grand Slam —conquistó el US Open 2021—. El reto es mayúsculo, el más difícil todavía, pero la posibilidad real. Para lograrlo, eso sí, deberán alinearse los astros. La competencia, sobre hierba, es más ardua si cabe. Y Djokovic, indiscutiblemente, favorito a años luz del resto.

Otra vez Djokovic

El principal rival de Alcaraz es Djokovic, con el que no se cruzaría hasta la final. Da igual que tenga 37 años o que su tenis haya sido intermitente —por su negativa a vacunarse de la Covid-19—: siempre que el serbio accede al cuadro causa pánico. No es para menos. Tras ganar Australia y Roland Garros, tiene al alcance de la mano conquistar los cuatro majors en un mismo curso, una proeza que ya rozó en 2021 —se le resistió el US Open—.

Djokovic, los números del ‘GOAT’

Curtido en mil batallas, impone su experiencia. No alardea de fortaleza mental, pero va sobrado. Aunque si de algo puede presumir es precisamente de tenis. Un servicio que le saca a flote en los momentos de tensión, un juego de piernas que roza lo surrealista, un revés difícilmente mejorable y una derecha que siempre hiere. El hambre de Djokovic no cesa y, con el regreso de Nadal en el horizonte, quiere cerrar el debate del GOAT. No es su prioridad, pero esta temporada también puede concluir en el trono de la ATP. Ya serían demasiados registros en su currículum como para no aprobar que es el mejor de la historia.

A la sombra, agazapado, yace Medvedev. Su presencia ha bajado a un segundo plano tras su tropiezo en primera ronda de Roland Garros y su inesperada derrota en Halle —frente a Bautista en cuartos de final—. Su servicio y sus golpes deberían ser aval suficiente para situarle en la ristra de favoritos, pero lo cierto es que nunca ha pasado de octavos de final en las cuatro ocasiones en las que ha disputado el cuadro final en Londres. Kyrgios, Sinner, Rune o algún otro suenan como alternativa lejana a un Djokovic que, salvo sorpresa, puede apuntarse el 24.

Españoles en Wimbledon

Solo Bouzas ha conseguido superar la fase previa —de un total de siete españoles que figuraban en el cuadro—, España contará con 13 representantes en el cuadro final. La noticia más positiva es el regreso de Paula Badosa, que se ha recuperado a tiempo de una lesión que la obligó a ausentarse de Roland Garros —tampoco estuvo en Australia—. La catalana debutará frente a Riske.

Junto a ambas, en el cuadro femenino también figuran Cristina Bucsa, Rebeka Masarova, Nuria Parrizas y Sara Sorribes. En el lado masculino, además de Carlos Alcaraz, también buscarán cuajar un buen papel Roberto Bautista, Alejandro Davidovich, Bernabé Zapata, Roberto Carballés, Albert Ramos y Jaume Munar.

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