Sam Kerr
Copa Mundial Femenina 2023

Sam Kerr, el espejo en el que se mira Australia

En pleno Mundial de fútbol femenino, que se está disputando en Australia y Nueva Zelanda, una de las futbolistas más aclamadas es la local Sam Kerr. La australiana se ha convertido en cuestión de cuatro años en una de las imágenes más seguidas y conocidas del balompié. Aparte de su calidad en el campo, es su historia de superación la que la ha llevado a ser lo que es hoy en día. Y eso que cuando empezó no se le auguraba el futuro de estrella mundial que tiene ahora.

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⚽ Una decisión que cambió su vida

Sam Kerr empezó jugando al fútbol australiano; una combinación entre el fútbol gaélico y el rugby. Amaba jugar con sus amigos, pero a partir de los 12 años los equipos tienen que ser de un solo sexo. Eso hizo que se repensara su continuidad en esta disciplina. Finalmente, optó por pasarse al fútbol. Y aunque al principio no se lo tomó muy en serio, ha ido convirtiéndose en una de las mejores jugadoras del planeta.

Su pasión por el deporte viene por herencia. Uno de los abuelos de Kerr era un boxeador de peso pluma y otro era un jugador de reglas australiano a nivel estatal. Una abuela jugaba baloncesto y un tío abuelo ganó la Copa Melbourne de carreras de caballos en 1966. Y su padre, Roger, y su hermano mayor, Daniel, se dedicaron al fútbol australiano. La vinculación con su hermano siempre ha sido muy fuerte. Si no estaban practicando algún deporte, lo veían por televisión.

Con solo 15 años, Kerr ganó su primer partido internacional en 2009 con la selección australiana, ‘las Matildas’. Y fue un estreno un poco amargo, ya que ninguno de sus familiares estaba allí para verla. Aunque fue ella misma que no informó a sus más allegados. Solo les dijo que iba a disputar un torneo. «Nunca me di cuenta de lo grande que fue el momento y en muchas ocasiones digo que si pudiera rehacer una parte de mi carrera, sería mi primer partido internacional», admitió la delantera en 2021.

Sam Keer

Sam Keer celebra un gol con Australia.

Su primer gol con los colores de Australia fue un año más tarde en un partido de la Copa Asiática contra Corea del Sur. Ese fue el primero de los 63 tantos que ha anotado con su país. Su celebración, dando una voltereta en el aire, se ha hecho famosa en el mundo entero. Una marca de identidad que expresa perfectamente el carácter de la atacante.

🤩 Un éxito que fue cociendo a fuego lento

Kerr comenzó su carrera profesional en 2008 en el Perth Glory con 15 años. Empezó pegada a una banda, posición en el campo que no le favorecía. Bobby Despotovski, en 2014, aprovechó su físico para ponerla de referente en ataque. Un cambio de posición que fue dando sus frutos poco a poco con goles. En 2013, se unió al Western New York Flash de la liga femenina de Estados Unidos. Pero a fines de 2014 sufrió una grave lesión en la rodilla que requirió de una operación.

Con la Copa del Mundo de 2015 acercándose, Kerr estaba en una carrera contra el tiempo para poder participar. Cuatro semanas después de pasar por el quirófano, fue al instituto Australiano del Deporte en Canberra para empezar a trabajar. El último día, sin tiempo que perder, Kerr completó la rehabilitación y fue seleccionada para el Mundial, donde llegaría a los cuartos de final con Australia.

Más tarde jugó para el Sky Blue FC y el Chicago Red Stars, también en Estados Unidos. Se convirtió en la máxima anotadora de la liga femenina norteamericana a los 23 años y fue la mejor jugadora en su segunda temporada en el torneo.

En 2019, tras recibir múltiples ofertas de clubes europeos, firmó con el Chelsea, convirtiéndose en una de las futbolistas mejor pagadas del mundo. Hasta ahora ha ganado ocho trofeos con el club londinense, incluidas tres ligas consecutivas de la Women’s Super League inglesa, además de llegar a la final de la Liga de Campeones por primera vez en la historia del Chelsea en 2021. Fue la máxima goleadora en Inglaterra en sus dos primeras campañas y ha ocupado el tercer lugar en las últimas dos galas del Balón de Oro.

Cada vez que Kerr regresa a Australia se ve rodeada por una multitud de admiradores que visten su camiseta con el número 20. El gobierno australiano otorgó a la futbolista el premio Joven Australiano del Año en 2018 y le pidió que llevara la bandera del país en la coronación del rey Carlos III a principios de este año.

Sam Kerr

Sam Kerr junto a su pareja, Kristie Mewis.

Si su importancia ha ido creciendo dentro del campo, su expansión también ha llegado fuera. Es una de las abanderadas de los derechos LGTBI junto a su pareja Kristie Mewis, jugadora de Estados Unidos. Además, fue protagonista de la portada del FIFA 23 junto a Kylian Mbappé. Ahora, con 29 años, lidera a Australia como capitana en el Mundial y todos quieren ser como ella en el país oceánico. Aún crecerá su popularidad si consigue llegar a las semifinales de esta Copa del Mundo.

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