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Fútbol internacional

Hugo Broos, la fragancia de Sudáfrica en la Copa Africana de Naciones

Podría parecer un error ortográfico a primera vista, pero no lo es. Hablamos de fútbol y no de moda, aunque este seleccionador nacido en Bélgica, a sus 71 años, lleva casi una década con el cartel de matagigantes de África. Es un especialista en el fútbol de este continente, como Hassan Shehata (campeón de tres ediciones de la CAN con Egipto) o Pitso Motsimane (ganador de tres Champions africanas). Ellos tres, junto a otros dos expertos en el fútbol de selecciones como son Hervé Renard y Carlos Queiroz, sonaron para coger las riendas del banquillo de Sudáfrica. Finalmente, quien se puso al frente fue Hugo Broos, después de que varios de estos contendientes declinasen la oferta. Y ha resultado un acierto total, porque el estratega va camino de sumar otra Copa Africana de ensueño a su palmarés.

Hugo Broos

Hugo Broos es uno de los seleccionadores más codiciados de África.

🇨🇲 Hugo Broos ganó una CAN inverosímil con Camerún

Para su edad y por no haberse hecho cargo de ningún banquillo de forma prolongada más allá del Club Brujas (1991-1997), en el que estuvo cinco temporadas como jugador, no se puede decir que Hugo Broos tenga un currículum como entrenador repleto de aventuras en combinados nacionales. En su trayectoria aparecen 11 clubes (7 de ellos belgas) y apenas dos selecciones, ambas africanas. Realmente, no era un técnico exótico, hasta que hace 15 años se cambió de bando y dirigió proyectos en Grecia (Panserraikos), Turquía (Trabzonspor), Emiratos Árabes Unidos (Al-Jazira como segundo entrenador) y Argelia (Kabylie y Hussein Dey).

Fue entonces cuando dejó de un lado la dinámica de clubes para enfocarse en el de selecciones. La primera que depositó su confianza en él fue la de Camerún, en horas bajas tras la retirada de una de sus generaciones doradas, encabezada por Samuel Eto’o, el considerado para algunos mejor jugador en la historia de África. ‘Los Leones Indomables’ campeonaron en la CAN del año 2000 y 2002, y no cayeron antes de los cuartos de final en las siguientes cuatro ediciones. Sin embargo, en las de 2012 y 2013, ni siquiera se clasificaron para la fase de grupos. Y en la de 2015 cayeron a las primeras de cambio, en los propios grupos.

De Robin Hood a villano en Camerún: la caída a los infiernos de Samuel Eto’o

Tocaba darle un lavado de cara importante y allí apareció Hugo Broos al rescate, en 2017, para que después de esas tres trágicas participaciones en el torneo más relevante de África, Camerún ganase su quinta y última CAN, contra todo pronóstico. Los nombres que nos suenan a día de hoy son los de quienes siguen vigentes, caso de Fabrice Ondoa, Collins Fai, Christian Bassogog, Vincent Aboubakar, Karl Toko Ekambi, Clinton N’jie o Nicolas N’koulou. Y estos cuatro últimos, fueron suplentes en la final.

Broos confió en los más veteranos, que tampoco eran estrellas mundiales ni mucho menos, sin descuidar el recambio generacional. Y le salió a pedir de boca, a pesar de que por el camino se encontró a selecciones que, sobre el papel, parecían superiores. En grupos eliminó a la Gabón de Aubameyang, en cuartos ganó (0-0*) en la tanda de penaltis a la Senegal que ya lideraba Sadio Mané, en semifinales se impuso a la Ghana de Thomas Partey o los hermanos Ayew con dos tantos en los últimos 20 minutos, y en la final superó (1-2) a la Egipto de Mohamed Salah, con un gol del propio Vincent Aboubakar en el minuto 89.

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Fueron dos años al frente de Camerún. Ciclo corto, pero clave en el renacer futbolístico de su selección. Hugo Broos volvió a Bélgica en 2018 para ser el director deportivo del Oostende durante un año y, posteriormente, entrenador interino de ocho partidos en 2019. Nuestro protagonista salvó del descenso al equipo, beneficiado porque el sistema belga solo cuenta con un ascenso y una pérdida de categoría por temporada. Después de aquella agonía, salió del club y no quiso saber nada de ningún banquillo hasta que, en 2021, afrontó el reto sudafricano.

En este caso, una selección que solo ha participado en tres fases finales de la Copa del Mundo (1998, 2002 y 2010 por ser el anfitrión) y en 11 Copas Africanas de 16 posibles. Sus mejores resultados llegaron en 1998, 2000 y 2002, cuatro años en los que ganó la primera edición, también como anfitrión, fue subcampeón en la segunda y semifinalista en la tercera. A partir de entonces, van más de dos décadas en las que su techo está en la ronda de cuartos. El resto, eliminado de la CAN en fase de grupos o ni siquiera clasificado.

Marruecos, en nombre de Camerún 1990, Senegal 2002 y Ghana 2010

Con Hugo Broos al frente, han alcanzado ya en este 2024 los propios cuartos de final, otro éxito del veterano dirigente belga. De nuevo, con sonadas sorpresas, porque en la fase de grupos eliminó a Túnez (una de las cinco africanas que jugaron el último Mundial) y porque, en octavos, ha dado la mayor campanada de la presente edición. Sudáfrica fulminó (0-2) a la Marruecos semifinalista en Catar, algo que era inédito en la historia del fútbol africano.

Su secreto aún se desconoce. La materia prima, sin jugadores mediáticos fuera del país en plantilla más allá de Percy Tau, sí esconde una explicación racional. Algo que sucede en varias selecciones. La columna vertebral está conformada por diez jugadores del Mamelodi Sundowns, hegemónico club de Sudáfrica. Ocho de ellos, titulares ante Marruecos. Un bloque sin florituras, pero compacto, como el que vimos hace siete años en Camerún. ¿Se estará fraguando otro bombazo inesperado en la CAN?

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